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viernes, abril 19, 2024

Abel González: «En el 11M sí se tenían elementos suficientes para saber que era terrorismo yihadista»

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Abel González García es profesor de ‘Amenaza y Reacción Contra el Terrorismo Global y el Crimen Organizado’ y de ‘Terrorismo y crimen organizado’ en el Máster de Seguridad, Defensa y Geoestrategia de la Universidad UDIMA, institución académica donde dirige el Departamento de Criminología. Además, es codirector del Podcast Sierra Delta de Atrevia, UDIMA y la organización Seguridad y Defensa.

Se doctoró en Criminología por la Universidad de Barcelona (Programa de Doctorado en Personalidad y Comportamiento, Sobresaliente Cum Laude), cuenta con Máster en Criminología y Delincuencia Juvenil  por la Universidad de Castilla-La Mancha, es licenciado en Criminología por la Universidad de Alicante, Máster propio en prevención de la violencia de género y asistencia integral a las víctimas por la Universidad Autónoma de Madrid y Universidad La Salle, Experto Universitario en Delincuencia Juvenil por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y Experto Universitario en Seguridad por la Universidad de Salamanca.

En el 20 aniversario de la acción terrorista yihadista en Madrid, que recordamos como la matanza del 11M, que segó la vida de que casi 200 personas, recurrimos a su experiencia en terrorismo para que analice en Delta13News, en esta entrevista en profundidad, lo sucedido en aquella ocasión y la situación actual en este ámbito.

¿Qué recuerda del atentado del 11M en Madrid, hace ahora 20 años?

En aquel momento era miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en situación de excedencia voluntaria. Recuerdo que estaba trabajando como detective privado en Canarias y al conocer los atentados me impactó bastante, entre otras cosas porque había veces que había trabajado en esos trenes en aquella época en la que trabajaba como detective. Lo que sí recuerdo desde un punto de vista académico es que aquello supuso un punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo en nuestro país. Fue el punto de inflexión en el que pasamos de tener en cuenta una amenaza terrorista como era ETA, a otra que no tenía nada que ver. Y empezamos a aprender a luchar contra esa amenaza terrorista. Hasta entonces sí habíamos tenido aquí varias acciones, pero sobre las que no se había prestado mucha atención. Además, había habido alguna operación importante en la que habían caído diferentes miembros de terrorismo yihadista.

Independientemente de que luego haya otros precipitadores, lo que se ha comprobado es que España estaba en el punto de mira a raíz de aquella famosa foto en las Azores. Al Qaeda fijó estos objetivos y, sobre todo, los contactos que tenía aquí en España.

¿Es España un país más seguro contra este tipo de terrorismo desde aquella experiencia?

España sí es un país más seguro a raíz de aquel atentado. Al final, se aprende de grandes atentados, pues te tienes que poner las pilas y se aprende. España es sobre todo un país más seguro porque se ha visto que la colaboración entre diferentes agencias, CNI, Policía Nacional, Guardia Civil, policías locales y policías autonómicas es fundamental en la lucha contra este tipo de terrorismo. Bueno, la lucha contra todo tipo de terrorismo. Y por eso podemos decir que, ahora mismo, España es un país más seguro. De hecho, no se ha vuelto a producir otro atentado desde el que sucedió en las Ramblas de Barcelona y en Cambrils, que, por cierto, fue un atentado frustrado, aunque de eso se puede hablar bastante, por la falta de colaboración en ese momento también, y por diferentes elementos específicos de Cataluña y la falta de colaboración entre las diferentes instancias de inteligencia y cuerpos de seguridad.

En aquel momento, los atentados de la Rambla y de Cambrils fueron consecuencia de una precipitación, porque lo que se iba a hacer, que era atentar con bombas, no les salió bien. Pero sí, España es un país más seguro precisamente por esa colaboración y porque cada vez hay más miembros dedicados a esa lucha contra el terrorismo, y también porque se creó un centro de coordinación específico, aunque también es para delincuencia organizada, pero un centro de coordinación, ya que se vio que había problemas de coordinación y la coordinación es fundamental; de eso hemos aprendido.

Aún a día de hoy se mantiene un polémico debate político sobre la autoría en las primeras horas, lo que enfrentó entonces a los principales partidos políticos del país, el PP, que gobernaba, y el PSOE, en la oposición ¿Sigue siendo aquella una lección no aprendida?

Desgraciadamente, en nuestro país creo que a nivel político no se ha aprendido la lección en la que determinadas amenazas, que ponen en juego la vida de muchas personas, no deben tener un color político y menos la lucha contra esa amenaza. Como digo, creo que tampoco lo hemos aprendido. En los ataques de las Ramblas y de Cambrils se vio una falta de coordinación, y esa falta de coordinación y de compartir información viene dado también por decisiones políticas. Con lo cual, el tratamiento, que fue muy mediático, pues fue nefasto.

Retomando el tema del 11-M, en el que el partido en el Gobierno en aquel momento se empeñó en hacer creer a la opinión pública que había sido el terrorismo de ETA, creo que sí se tenían elementos suficientes para saber que era una amenaza del terrorismo yihadista, que había sido un atentado yihadista. Pero claro, fue en un momento clave en el que había elecciones y también hay que tener en cuenta eso. Opino que la lección básica no la hemos aprendido, aunque sí se pudieron aprender algunas lecciones, sobre todo en cuanto a esa importancia que se le debe dar en el plano político a la lucha contra el terrorismo.

¿Cuál es su evaluación general del panorama actual del terrorismo yihadista en el mundo?

Como estamos viendo, hay un conflicto entre Palestina e Israel en el que hay elementos de terrorismo, de terrorismo yihadista. En aquella región se ha avivado el problema en este momento. Luego, lo que sí puede ser más preocupante, es que la situación que teníamos en Oriente Medio parece ser que se está trasladando hacia la zona del Sahel, que, además, nos toca a España mucho más directamente. La situación que se está dando en esa franja de los países que conforman el Sahel en África es donde actualmente puede existir un mayor movimiento terrorista, teniendo en cuenta también que Afganistán está controlado por los talibanes. En ese sentido, también debemos estar atentos a cuál puede ser la acogida que pueden tener diferentes grupos terroristas en este ámbito. El resumen de la situación global es que hay que tener muy en cuenta los movimientos terroristas yihadistas en la zona del Sahel y también la amenaza latente que puede haber actualmente en Oriente Medio. Y luego, aunque no estén muy potente en este momento, las acciones de particulares, como ha habido últimamente en Europa. Sí hay que tener en cuenta los diferentes focos de radicalización que se pueden dar. Por ejemplo, en España se están produciendo detenciones en este sentido casi todos los meses. Por lo tanto, también hay que estar atentos a esa situación que, aunque a nivel de medios de comunicación sea latente, sigue habiendo una actividad importante al respecto.

¿Y en España, en particular?

En España, sobre todo Ceuta y Melilla pueden ser zonas en las que puede haber mayor movimiento, al igual que en Cataluña. Además, si atendemos al volumen de detenciones, vemos que están relacionadas con esa radicalización o con el adoctrinamiento en casi todas las regiones de España, con lo cual, aunque sea un problema que, como he dicho, pueda estar latente, no deja de ser un problema al que hay que atender y, actualmente, estar muy atentos. También la amenaza que puedan suponer los diferentes terroristas que pueden venir encubiertos en la inmigración irregular. No olvidemos que Canarias sufre en este momento el mayor número de inmigrantes irregulares que están saliendo de África con destino a España y eso también hay que tenerlo en cuenta. Y sobre todo, como decía, esa inestabilidad del Sahel que tarde o temprano nos puede alcanzar y suponer una amenaza que, a través de nuestras fronteras sur, pues pueda también infiltrarse hacia España. Con todo, ahora mismo no haya un grupo muy activo como sucedía con el grupo terrorista ETA.

¿Qué grupos yihadistas están activos y cuáles han experimentado cambios recientes?

¿Grupos terroristas más activos actualmente? Hizbulá y Hamás, activos en el conflicto entre Israel y Palestina, que son también patrocinados por Estados. También son todos los grupos que están aprovechando esos vacíos que se producen en estados relativamente fallidos como, por ejemplo, en Libia y en la zona del Sahel, donde siguen estando activos el ISIS y Al Qaeda del Magreb Islámico, así como diferentes grupos patrocinados por estas dos grandes organizaciones. Es decir, que siguen estando activos todos estos grupos.

Otro tipo de terrorismo, como era anteriormente, es el terrorismo nacionalista. ¿Terrorismo revolucionario? Pues ya no lo tenemos, pero sí siguen estando activos los grupos de terrorismo yihadistas tradicionales como los citados y todos los grupos que están alrededor, porque el fenómeno ha mutado, o el fenómeno está mutando hacia aquellos lugares en los que se producen movimientos insurgentes y grupos que se proclaman como seguidores de esos dos grandes grupos, ISIS y Al Qaeda. También están los enfrentamientos que puede haber entre ellos, que son interesantes en cuanto a las mutaciones que hay, pero, como digo, siempre poniendo el foco en las dos grandes zonas que tenemos: Oriente Medio, en este caso el conflicto que enfrenta a Israel y Palestina, y sobre todo el Sahel. El Sahel es la zona en la que todos estos grupos están más activos y se están aprovechando precisamente de esos vacíos de Estado que hay en todas estas regiones, y no olvidemos los asentamientos que puedan existir actualmente en el norte de África, como puede ser Libia.

¿Cómo se produce la radicalización en línea y cuáles son los factores clave?

Lo que se produce con la radicalización en línea, o lo más importante, es que se puede producir una autorradicalización, porque en el ciberespacio está disponible toda la información, toda la documentación para que aquellas personas que estén descontentas y vean una posible salida en esta radicalización violenta lo puedan hacer. De hecho, los grupos terroristas lo saben y lo están utilizando. No es al nivel en el que se realizaba por parte del Daesh en su época álgida, en la que controlaba vastas extensiones en la zona de Irak, en la que incluso había videojuegos; habían creado videojuegos para poder captar a estas personas, o la captación que se producía, sobre todo, por parte de mujeres para mujeres y combatientes que podían ir a luchar con el Daesh en toda esta zona en la que sí había territorio, en la que sí tenían territorios controlados. Por lo tanto, como resumen de la radicalización en el ciberespacio puedo decir que es mucho más fácil, es mucho más sencilla y, además, los grupos terroristas, la tienen ahí, un lugar en el que pueden captar muchísimos más adeptos que en el espacio físico tradicional.

¿Qué estrategias utilizan los grupos yihadistas para reclutar nuevos miembros?

Las principales estrategias para encontrar miembros de grupos terroristas se producen sobre todo en aquellos países en los que existe un vacío de Estado, un vacío de poder, un vacío de oportunidades y donde la salida de muchos jóvenes puede ser el formar parte de estos grupos terroristas. Más que nada porque no tienen otra salida. Sobre todo, me estoy refiriendo a los grupos que podamos tener en la zona del Sahel. Luego, por otro lado, hay otros grupos terroristas como puedan ser Hizbulá o Hamás, donde el proceso y captación se produce entre aquellos miembros que, desde un punto de vista ideológico, respaldan los fines de esa organización y apuestan por luchar por ellos y, por tanto, es más fácil captarlos en Europa. ¿Qué es lo que nos puede preocupar? ¿Qué medios se producen? Pues sobre todo la localización de aquellos jóvenes que puedan estar descontentos, que no puedan o que se detecte que no están encajando dentro de nuestra sociedad y se les ofrece una alternativa. Se le ofrece una alternativa precisamente para luchar por una causa justa y también porque se le da una serie de facilidades y de aspectos que no encuentran ni en la familia, ni en el grupo de referencia. Y así se convierte la organización terrorista en ese grupo de referencia. Todo esto también se produce a través de diferentes lugares de culto en los que, al final, los jóvenes se acercan y donde hay personas que actúan como reclutadores para detectar estas personas, estos jóvenes que puedan ser más vulnerables.

¿Qué regiones o países enfrentan una mayor amenaza yihadista?

Pues lo que he dicho, la zona del Sahel fundamentalmente. Luego tenemos Israel, Palestina y tampoco podemos olvidar el sudeste asiático, donde también existe esa problemática. Y dentro de Europa, pues muy atentos a determinados barrios de Bélgica donde se puede producir, o en España y Cataluña, donde puede tener lugar esa radicalización.

¿Cómo colaboran los países y las agencias de inteligencia para combatir el terrorismo yihadista?

La colaboración entre diferentes fuerzas y cuerpos de seguridad y organismos de inteligencia se produce con el intercambio de información. Es algo fundamental ese intercambio de información y, sobre todo, la detección. En el caso de España tenemos un ejemplo, en el que en Instituciones Penitenciarias también existe un plan por el que, a través de funcionarios de prisiones, se trata de conocer y detectar esa radicalización. Dentro de prisión existe incluso un protocolo. Así es como actualmente se lucha contra el terrorismo, sobre todo en materia de captación de información e intercambio de información fundamental, porque cuando eso ha fallado hemos visto que los grupos terroristas han tenido éxito.

¿Qué desafíos existen en la cooperación internacional en este ámbito?

Se ha visto que a través de Interpol se ha producido un aumento de la colaboración entre países del norte de África y países africanos, donde se ha puesto especial énfasis en esa captación de información y en esa colaboración entre diferentes policías de países africanos en la lucha contra el terrorismo. Pero el principal problema que puede existir es la colaboración con aquellos países que no quieren colaborar o en los que se produce una inexistencia del Estado, como es el caso de Libia. Es decir, que son lugares en los que pueden existir esos santuarios del terrorismo y ahí la cooperación no se produce. Creo que ahí es donde se debe poner énfasis y tener en cuenta lo que está haciendo Interpol en este sentido, que puede ser un ejemplo de éxito en esa cooperación, donde se han incrementado cerca de un 200 por 100 las consultas de bases de datos y, sobre todo, la introducción de datos en esas bases por parte de países africanos que antes no colaboraban.

¿Qué enfoques se están utilizando para prevenir la radicalización y para desradicalizar a individuos en España?

El enfoque que se está utilizando en España para prevenir la radicalización pasa por diferentes programas, pero sobre todo por la prevención de la radicalización en prisión. A este respecto, precisamente estoy dirigiendo una tesis en la que se está analizando el problema de la radicalización violenta. Vamos a tratar de conocer cuáles son las características, los factores de riesgo que existen actualmente en este tipo de radicalización, para luego tratar de analizar los programas que existen, si están o no funcionando.

¿Cuáles son los programas más efectivos para contrarrestar la influencia yihadista?

Existen diferentes programas donde, en esencia, lo que se utiliza es, por decirlo de alguna manera, la presión o el ofrecer alternativas a esa radicalización, dentro de las oportunidades que se pueden ofrecer a una persona que se está radicalizando. Ofrecerle otras oportunidades fuera de esa radicalización ¿Funcionan así los programas? En Arabia Saudí también se puso en marcha un programa similar y parece ser que tiene éxito, trabajando desde ese punto de vista. Al final es utilizar un ‘lavado de cerebro’, pero de una manera inversa, es decir, con técnicas psicológicas, pero también con ese apoyo social que se pueda producir. Ese es el enfoque que se hace en Francia. También se ha puesto en marcha en Alemania y en diferentes países, pero fundamentalmente se trata de detectar el inicio de la radicalización para poder poner en marcha los diferentes programas.

¿Cómo afecta el terrorismo yihadista a la sociedad en general?

El terrorismo yihadista afecta a la sociedad en general, desde el punto de vista de su desestabilización y del terror que puede infundir en la población. Lo que están buscando es que la población piense que puede ser víctima de un atentado terrorista en cualquier momento. Ese es el fin fundamental que busca el terrorismo yihadista. Y luego, como fin último, lo que buscan los diferentes grupos terroristas yihadistas es el control, esa yihad global; es decir, que el mundo al final pues se convierta en un Estado islámico.

En su opinión, ¿Es suficiente el apoyo que se brinda a las víctimas y sus familias, y, particularmente, las de aquel atentado y los posteriores de Barcelona y Cambrils?

Sobre atención a víctimas, pues la verdad es que ha cambiado bastante. No es aquella época oscura de plomo con el terrorismo de ETA en el que las víctimas estaban totalmente olvidadas. Actualmente, con el reconocimiento de víctimas del terrorismo y todo el movimiento victimológico que ha habido, creo que sí, desde el Estado se ha hecho el esfuerzo y actualmente sí se reconoce a las víctimas, tanto de ETA como del yihadismo. Lo importante ahí, o la asignatura pendiente, es el tema del olvido de las víctimas. No se puede, no se puede olvidar nunca.

¿Cómo ve la evolución del terrorismo yihadista en los próximos años?

La evolución de este tipo de terrorismo es algo complejo. Vivimos en un mundo VUCA, volátil, complejo, ambiguo y claro. Es complicado poder de saber qué va a pasar o cómo va a evolucionar. Lo que sí es cierto es que la amenaza en la zona del Sahel creo que hay que tenerla muy, muy en cuenta, sobre todo porque todas las misiones de la Unión Europea y demás han desaparecido de esa zona. No se está prestando el apoyo necesario y, claro que pueden proliferar y puede convertirse en santuarios terroristas y desde ahí se pueden emprender diferentes acciones que nos afecten. Por lo tanto, la evolución futura puede ser esa, y después ¿la evolución del terrorismo yihadista en Oriente Medio?, pues un poco la historia de los últimos 60 años, totalmente impredecible. Aquí sí que no me arriesgo a señalar lo que va a pasar.

¿Qué medidas considera esenciales para enfrentar esta amenaza de manera efectiva?

En conclusión, medidas efectivas: por un lado, las reactivas que tienen que ver con esa cooperación policial, con la inversión en medios tecnológicos y humanos para enfrentar esta amenaza a través de la inteligencia y con compartir información y que esa información se comparte de una manera ágil y rápida entre todas las instituciones. Por otro lado, la prevención de la radicalización, pues a través de diferentes programas criminológicos sociales, en aquellos lugares en los que puede existir un mayor riesgo de radicalización, y en España tenemos diferentes lugares en los que existe mayor riesgo, debemos poner en marcha programas en este sentido.

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