Los ejércitos de Argentina y Brasil han completado el ejercicio militar combinado Arandú 2026, una de las principales actividades de cooperación bilateral del ciclo 2025-2026, con maniobras terrestres, aeromóviles y aerotransportadas destinadas a mejorar la interoperabilidad entre ambas fuerzas armadas.
El Ejército argentino participó con tanques TAM 2C-A2, vehículos blindados Stryker 8×8, paracaidistas y unidades de operaciones especiales, en un despliegue que exigió una compleja operación logística para trasladar los medios pesados hasta territorio brasileño.
La fase operativa se desarrolló este mes octubre en el campo de instrucción Barão de São Borja, en la zona de Santa María, y en la región de Faxinal do Soturno, en el estado de Río Grande do Sul. El objetivo principal fue mejorar la coordinación entre las unidades de ambos países mediante la estandarización de doctrinas, procedimientos y técnicas de combate.
Según el Ministerio de Defensa de Argentina, el ejercicio fue el más ambicioso del ciclo bilateral 2025-2026 en cuanto a actividades y despliegue. Las maniobras reunieron unidades de distintas especialidades y permitieron practicar operaciones conjuntas en un escenario multidimensional.
Tanques TAM 2C-A2 y blindados Stryker en las maniobras
Uno de los elementos destacados del despliegue argentino fue la participación de los tanques TAM 2C-A2, la versión modernizada del Tanque Argentino Mediano, junto con vehículos blindados Stryker 8×8 y camiones tácticos Oshkosh.
La presencia de estos medios permitió desarrollar maniobras blindadas y ejercicios de franqueo de cursos de agua, en los que las unidades debían coordinar sus movimientos para superar obstáculos y mantener la continuidad de la operación.

Las actividades incluyeron también fuego real de los tanques TAM 2C-A2 y de piezas de artillería de 155 milímetros. Estos ejercicios proporcionaron un entorno de adiestramiento para integrar el movimiento de las unidades terrestres con el apoyo de fuegos y las operaciones de otras especialidades.
La participación de los TAM 2C-A2 resulta especialmente relevante dentro del proceso de modernización del Ejército argentino, que está incorporando mejoras en sus carros de combate para prolongar su vida operativa y reforzar sus capacidades.
Operaciones especiales y asaltos aeromóviles
El ejercicio no se limitó a las maniobras de unidades blindadas. Las fuerzas de ambos países se organizaron en estructuras combinadas que incluyeron la Brigada Combinada 22, una Fuerza de Tarea Paracaidista, una Fuerza de Tarea de Operaciones Especiales, un Batallón Aeromóvil y un Batallón de Aviación.
Entre las actividades ejecutadas figuraron operaciones de infiltración, acciones directas de fuerzas especiales en Faxinal do Soturno, asaltos aeromóviles y lanzamientos paracaidistas.
La combinación de estas capacidades permitió entrenar distintos tipos de operación en un mismo escenario, desde la inserción de efectivos hasta las maniobras de fuerzas terrestres y el apoyo de elementos aeromóviles.
La integración de unidades con diferentes especialidades constituye uno de los objetivos centrales de Arandú. Para que dos ejércitos puedan actuar conjuntamente, no basta con disponer de equipos compatibles: también deben compartir procedimientos de mando, comunicaciones, coordinación táctica y planificación.
Un despliegue logístico que comenzó en septiembre
El traslado del material argentino hasta Brasil constituyó una de las fases más exigentes de la preparación. La operación logística comenzó a mediados de septiembre e incluyó el transporte ferroviario de los tanques TAM 2C-A2, los vehículos Stryker y los camiones tácticos Oshkosh desde la estación de Zárate hasta Paso de los Libres, en la provincia argentina de Corrientes.
Para descargar el material pesado, el Batallón de Ingenieros de Monte 12 construyó una rampa especial. Posteriormente, el conjunto de vehículos y equipos cruzó el puente internacional Agustín P. Justo-Getúlio Vargas, el 10 de octubre, en coordinación con Trenes Argentinos y las autoridades de ambos países.
La operación puso de relieve la importancia de la movilidad estratégica y de la capacidad de trasladar unidades mecanizadas a través de largas distancias. El despliegue de material pesado exige coordinar el transporte ferroviario, la descarga, los movimientos por carretera y los procedimientos fronterizos, además de garantizar que los equipos lleguen en condiciones de incorporarse a las maniobras.
Estas capacidades logísticas son fundamentales para cualquier fuerza terrestre que deba operar fuera de sus bases habituales o participar en ejercicios internacionales con medios blindados y artillería.
Cooperación militar entre Buenos Aires y Brasilia
Arandú forma parte del programa de actividades bilaterales que mantienen los ejércitos de Argentina y Brasil. Su finalidad es fortalecer los vínculos de cooperación, aumentar la confianza mutua y desarrollar procedimientos comunes que faciliten las operaciones combinadas.
La autorización argentina para participar en la edición de 2026 quedó recogida en el Decreto 1157/2026, que contempló el despliegue de personal y medios militares en Brasil entre el 10 y el 17 de octubre. La norma subrayó la importancia de mejorar la interoperabilidad entre organizaciones aerotransportadas, aeromóviles, de operaciones especiales, blindadas y de aviación.
La colaboración entre ambos ejércitos permite entrenar con estructuras de mando y procedimientos compartidos, además de identificar dificultades que pueden surgir cuando unidades de diferentes países deben actuar bajo una planificación común.
Al finalizar las maniobras, el Ejército argentino destacó que el ejercicio había contribuido a consolidar sus capacidades operacionales y a ampliar su proyección estratégica mediante el adiestramiento combinado.
Arandú 2026 concluye así con un despliegue que combinó fuerzas blindadas, operaciones especiales, unidades paracaidistas, aviación y artillería. Más allá de las maniobras concretas, el ejercicio refuerza la cooperación militar entre Argentina y Brasil y mantiene el adiestramiento conjunto como una herramienta para mejorar la coordinación de sus fuerzas terrestres.



