Mohammed VI presidió hace unos días en el Palacio Real de Rabat la ceremonia de nombramiento del nuevo Gobierno de Marruecos, encabezado por Fatima Ezzahra El Mansouri, dirigente del Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM). La nueva composición del Ejecutivo mantiene a los principales responsables de Interior y Defensa, dos áreas estratégicas para la seguridad del reino alauí y sus relaciones con los países vecinos, entre ellos España.
Abdelouafi Laftit continúa al frente del Ministerio del Interior, mientras que Abdeltif Loudyi conserva la responsabilidad de la Administración de la Defensa Nacional como ministro delegado ante la jefa del Gobierno. Ambos permanecen así en sus puestos en una remodelación que introduce cambios en otras carteras, especialmente en las áreas económica, educativa y tecnológica.
La continuidad también alcanza a Nasser Bourita, que seguirá dirigiendo el Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero. De este modo, el nuevo Ejecutivo mantiene a los responsables de tres ámbitos fundamentales para la política de seguridad y la proyección internacional de Marruecos: Interior, Defensa y diplomacia.
La continuidad en Interior y Defensa
Abdelouafi Laftit seguirá al frente de Interior, una cartera central en la gestión de la seguridad interna, el orden público y la administración territorial. Su continuidad garantiza la permanencia del responsable ministerial en un área especialmente relevante para la cooperación policial y la gestión de los flujos migratorios con España.
En Defensa, Abdeltif Loudyi mantiene su puesto como ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, cargo que ocupa desde 2010, según la publicación marroquí Le Desk. Conviene precisar que Marruecos no cuenta con un Ministerio de Defensa con la misma estructura que el español: el rey Mohammed VI es el jefe supremo y jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, mientras que la Administración de la Defensa Nacional se ocupa de su gestión administrativa y presupuestaria.
La permanencia de ambos responsables supone continuidad en la dirección política de la seguridad interior y la administración de la defensa. No implica, por sí sola, que todas las políticas o los dispositivos operativos vayan a permanecer sin cambios durante la nueva legislatura.
Un Gobierno de 32 miembros y una nueva cartera de Inteligencia Artificial
El nuevo Ejecutivo está integrado por 32 miembros, incluida la jefa del Gobierno, con ministros y ministros delegados. Entre las principales novedades figura el nombramiento de Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol y antiguo responsable del presupuesto, como ministro de Economía, Finanzas y Rendimiento Público. También destaca la creación de una cartera dedicada a la Inteligencia Artificial, la Transformación Digital y la Reforma de la Administración, que dirigirá Ahmed Rahhou.
La formación del Gobierno se produce tras las elecciones legislativas del 23 de septiembre, en las que el PAM obtuvo el mayor número de escaños. La nueva mayoría parlamentaria se articula mediante una coalición con el Istiqlal, la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS), que suma 207 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes.
Implicaciones para España
La continuidad de Laftit y Loudyi resulta relevante para el seguimiento de las relaciones hispano-marroquíes en materia de seguridad, defensa y cooperación fronteriza. La gestión migratoria, la lucha contra las redes de tráfico de personas y la coordinación policial seguirán formando parte de los asuntos que condicionan la relación bilateral.
En el ámbito militar, la permanencia de Loudyi mantiene al frente de la Administración de la Defensa Nacional a un responsable con una larga trayectoria en el cargo. Sin embargo, para determinar si el nuevo Gobierno modifica la cooperación militar con España, sus prioridades de defensa o su política respecto a Ceuta y Melilla, será necesario examinar las decisiones y declaraciones que se produzcan durante la nueva legislatura.
La principal conclusión de la remodelación es, por tanto, la continuidad de los responsables de Interior, Defensa y Exteriores, frente a una renovación de otras áreas del Ejecutivo. La composición anunciada por el Palacio Real confirma los nombramientos, pero no permite deducir por sí sola un cambio de estrategia en las relaciones con España.



