Rockwell Automation ha ampliado su cartera de ciberseguridad industrial SecureOT con dos nuevos servicios gestionados destinados a facilitar la protección y el mantenimiento de los entornos de tecnología operacional (OT). La compañía incorpora ahora servicios gestionados de cortafuegos compatibles con Fortinet y una nueva modalidad de servicios gestionados de infraestructura capaz de operar sobre equipos y sistemas que los clientes ya tienen desplegados.
La ampliación responde a uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente las industrias conectadas: proteger infraestructuras críticas y redes de producción sin necesidad de sustituir inversiones tecnológicas existentes. El incremento de la conectividad entre los entornos de tecnología de la información (IT) y los sistemas OT ha ampliado la superficie de ataque de las instalaciones industriales y ha convertido la ciberseguridad en uno de los principales riesgos para la continuidad de las operaciones.
Rockwell plantea sus nuevos servicios como una forma de reducir esa exposición mediante monitorización, mantenimiento y gestión profesional durante las 24 horas del día, al tiempo que permite a los fabricantes mantener sus arquitecturas tecnológicas actuales.
Una de las principales novedades es la ampliación de los servicios gestionados de cortafuegos de SecureOT para incorporar los dispositivos FortiGate de Fortinet.
La integración amplía las posibilidades de elección de hardware para los clientes y permite a Rockwell asumir la gestión operativa de estos equipos dentro de los entornos industriales. Los FortiGate están diseñados para proporcionar protección de red y capacidades de detección de amenazas en instalaciones con diferentes dimensiones y necesidades de conectividad.
A través del nuevo servicio, Rockwell puede encargarse de la monitorización del cortafuegos, gestión de alarmas, modificación de reglas, aplicación de parches y actualización del firmware, entre otras tareas relacionadas con su mantenimiento.
La propuesta busca centralizar estas funciones en un único servicio gestionado, evitando que los fabricantes tengan que dedicar recursos internos especializados a la supervisión permanente de los dispositivos de seguridad.
La incorporación de Fortinet resulta especialmente relevante para organizaciones que ya han estandarizado parte de su infraestructura de seguridad sobre esta tecnología. En lugar de sustituir los equipos existentes para adoptar una nueva arquitectura, los clientes pueden integrarlos en el modelo de servicios gestionados de Rockwell.
La infraestructura existente también entra en el modelo gestionado
La segunda incorporación a SecureOT se centra en la infraestructura industrial que ya pertenece al cliente.
Los servicios gestionados de infraestructura proporcionan monitorización segura, soporte operativo 24/7 y gestión del ciclo de vida de diferentes componentes de las redes industriales y de los sistemas informáticos asociados a las operaciones.
La cobertura incluye elementos como centros de datos industriales, servidores, plataformas de virtualización, cortafuegos, conmutadores de red, sistemas de copia de seguridad y otros componentes de infraestructura OT.
La principal novedad es que Rockwell amplía el servicio para trabajar con infraestructuras adquiridas previamente por los fabricantes y procedentes de diferentes proveedores tecnológicos. De esta manera, una organización que ya haya realizado inversiones importantes en hardware y plataformas de infraestructura puede mantener esos activos y delegar su gestión especializada.
Este enfoque permite evitar el denominado «vendor lock-in» y facilita que las organizaciones industriales puedan construir modelos de seguridad y operación basados en infraestructuras heterogéneas.
El trasfondo de la iniciativa se encuentra en la creciente convergencia entre IT y OT. Las fábricas y plantas industriales están cada vez más conectadas, incorporan sistemas de análisis de datos y automatización avanzada y dependen de redes digitales para controlar procesos físicos.
Esta evolución genera importantes ventajas de productividad, pero también introduce nuevos riesgos. Un incidente de ciberseguridad que afecte a una red industrial puede tener consecuencias que vayan mucho más allá de la pérdida de información, llegando a provocar interrupciones de producción, daños en equipos o problemas de seguridad física.
En este contexto, la capacidad de detectar anomalías, aplicar actualizaciones, controlar las reglas de los cortafuegos y mantener los sistemas correctamente configurados adquiere una importancia estratégica.
Los nuevos servicios de SecureOT pretenden precisamente trasladar parte de esta responsabilidad a un equipo especializado que pueda supervisar la infraestructura de manera permanente.
La falta de especialistas impulsa los servicios gestionados
Rockwell sitúa la iniciativa en un escenario en el que las empresas industriales tienen dificultades para disponer de profesionales especializados en ciberseguridad OT.
La protección de una planta industrial requiere conocimientos que combinan ciberseguridad, redes, automatización y procesos industriales. No se trata únicamente de proteger ordenadores o servidores, sino de comprender cómo funcionan los sistemas de control y qué impacto puede tener una modificación de la infraestructura sobre la producción.
La externalización de determinadas funciones permite a los fabricantes disponer de capacidades especializadas sin tener que ampliar necesariamente sus equipos internos.
El objetivo es que los responsables de las instalaciones puedan concentrarse en sus procesos industriales mientras Rockwell asume determinadas funciones de monitorización, mantenimiento y gestión de seguridad.
La estrategia de Rockwell también refleja un cambio en la forma de abordar la ciberseguridad industrial. Las grandes instalaciones suelen contar con infraestructuras construidas durante años, en las que conviven equipos y tecnologías de diferentes fabricantes y generaciones.
La sustitución completa de esos activos no siempre resulta viable desde el punto de vista económico ni operativo. Además, en determinados procesos industriales, detener una instalación para renovar infraestructura puede tener un coste elevado.
Por ello, la posibilidad de proteger y gestionar los sistemas existentes se convierte en un elemento relevante de las estrategias de modernización industrial.
La propuesta SecureOT busca precisamente actuar sobre ese escenario, combinando la experiencia de Rockwell en automatización industrial con servicios de ciberseguridad y gestión de infraestructura.
Aaron White, responsable global de servicios gestionados de infraestructura de Rockwell Automation, señala que los fabricantes necesitan soluciones de ciberseguridad adaptadas a sus operaciones y no al contrario.
La compañía defiende así un modelo en el que los servicios de seguridad se adapten a las inversiones tecnológicas existentes y permitan incorporar nuevas capacidades sin obligar a las empresas a reconstruir sus infraestructuras.
Esta aproximación conecta directamente con el concepto de ciberresiliencia industrial: no solo impedir que se produzca un ataque, sino mantener la capacidad de detectar amenazas, responder ante ellas, recuperar los sistemas y garantizar la continuidad de la producción.
Los nuevos servicios gestionados de SecureOT ya están disponibles y amplían la oferta de Rockwell Automation para evaluar, proteger y mejorar de forma continua la postura de seguridad de los entornos OT.
La convergencia IT-OT cambia el modelo de seguridad industrial
La expansión de la conectividad industrial está transformando el perímetro tradicional de seguridad. Las redes OT ya no pueden considerarse completamente aisladas de Internet o de las redes corporativas, mientras que las nuevas tecnologías de automatización, analítica e inteligencia artificial incrementan la cantidad de dispositivos y sistemas conectados.
Esta realidad obliga a las empresas manufactureras a adoptar una visión integral de la seguridad, en la que redes, servidores, sistemas de control, dispositivos de seguridad y procesos industriales formen parte de una misma estrategia de protección.
Con la ampliación de SecureOT, Rockwell Automation apuesta por un modelo de servicios gestionados que pretende combinar seguridad, mantenimiento y continuidad operativa. La posibilidad de trabajar tanto con tecnología Fortinet como con infraestructura que el cliente ya posee permite además abordar uno de los principales obstáculos de la transformación industrial: modernizar y proteger las instalaciones sin tener que sustituir necesariamente todo lo que ya funciona.



