La creciente tensión geopolítica en el Indo-Pacífico, la expansión militar china, la guerra tecnológica entre Pekín y Washington y la inestabilidad internacional derivada de los conflictos en Ucrania y Oriente Medio convertirán nuevamente a Singapur en el principal epicentro diplomático y estratégico de Asia con la celebración del 23º Shangri-La Dialogue 2026, organizado por el International Institute for Strategic Studies entre los días 29 y 31 de mayo de 2026.
Considerado el foro de seguridad más importante de Asia-Pacífico, el encuentro reunirá a ministros de Defensa, jefes militares, expertos estratégicos, responsables políticos y representantes de la industria militar y tecnológica de decenas de países para debatir sobre el futuro del equilibrio de poder mundial.
El denominado “Diálogo de Shangri-La” se ha consolidado durante las dos últimas décadas como el equivalente asiático de la Munich Security Conference europea. Desde su creación en 2002, el foro organizado por el IISS se ha convertido en uno de los principales espacios internacionales de diplomacia de defensa, donde las grandes potencias exponen públicamente sus posiciones estratégicas y, al mismo tiempo, mantienen negociaciones privadas de enorme relevancia geopolítica.
La edición de 2026 llega en uno de los momentos más delicados para la seguridad internacional desde el final de la Guerra Fría. La rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China continúa intensificándose en el Indo-Pacífico, mientras las tensiones en el mar de China Meridional, Taiwán y la península coreana mantienen en alerta permanente a la comunidad internacional. A ello se suma el impacto global de la guerra de Ucrania, el rearme acelerado europeo y la creciente preocupación por amenazas híbridas como la ciberseguridad, la desinformación y la protección de infraestructuras críticas.
El International Institute for Strategic Studies ha definido la edición de este año como una de las más trascendentales de la historia reciente del foro. El encuentro volverá a celebrarse en el Hotel Shangri-La de Singapur y reunirá a delegaciones ministeriales, altos mandos militares y responsables estratégicos procedentes de Asia, Europa, Oriente Medio y América del Norte.
Uno de los elementos más destacados de esta edición será el discurso inaugural del presidente vietnamita Tô Lâm, quien pronunciará la conferencia principal de apertura el 29 de mayo. Su participación resulta especialmente significativa debido a la creciente importancia estratégica de Vietnam dentro del tablero asiático y a las tensiones territoriales que mantiene con China en el mar de China Meridional.
La presencia de Vietnam refleja además la creciente relevancia del Sudeste Asiático como escenario central de la competición entre Washington y Pekín. Países como Vietnam, Filipinas, Indonesia o Singapur intentan mantener delicados equilibrios diplomáticos entre ambas superpotencias mientras fortalecen simultáneamente sus capacidades militares y alianzas regionales.
El programa preliminar del foro muestra claramente cuáles serán las grandes preocupaciones estratégicas del momento. Entre las sesiones previstas figuran debates sobre estabilidad estratégica, seguridad marítima, amenazas híbridas, cooperación regional, defensa tecnológica y protección de infraestructuras críticas. También se abordarán cuestiones relacionadas con la inteligencia artificial aplicada a defensa, la guerra cibernética, la militarización espacial y la seguridad de las cadenas globales de suministro.
El concepto de “amenazas híbridas” aparece este año como uno de los ejes centrales del encuentro. La creciente utilización de campañas de desinformación, ciberataques, presión económica y manipulación tecnológica como instrumentos de poder está transformando profundamente la concepción tradicional de la seguridad internacional. Gobiernos y expertos consideran ya que la guerra contemporánea no se libra únicamente mediante armas convencionales, sino también mediante control digital, inteligencia artificial y dominio informativo.
El ministro de Defensa de Singapur, Chan Chun Sing, advirtió recientemente durante la reunión preparatoria “Sherpa Meeting” que el mundo atraviesa “un periodo de cambio profundo” y subrayó la necesidad de mantener canales de diálogo abiertos pese al deterioro del orden internacional. Según el dirigente singapurense, plataformas como el Shangri-La Dialogue son esenciales para evitar errores de cálculo estratégicos y reducir el riesgo de escaladas militares.
La edición de 2026 también estará marcada por el crecimiento del gasto militar en Asia. China continúa ampliando rápidamente sus capacidades navales, aéreas y misilísticas, mientras Japón acelera el mayor rearme de su historia reciente. Corea del Sur fortalece sus sistemas de defensa frente a Corea del Norte y países como Filipinas, India y Australia aumentan igualmente sus presupuestos militares y cooperación estratégica con Washington.
Estados Unidos llegará a Singapur con el objetivo de reafirmar su liderazgo regional y consolidar alianzas frente al ascenso chino. El Indo-Pacífico se ha convertido en la principal prioridad estratégica estadounidense y el Shangri-La Dialogue constituye uno de los escenarios diplomáticos más importantes para proyectar esa estrategia. Tradicionalmente, altos responsables del Pentágono utilizan este foro para lanzar mensajes políticos dirigidos tanto a aliados como a competidores estratégicos.
China, por su parte, afronta el encuentro en medio de crecientes tensiones con numerosos países de la región. Las disputas territoriales en el mar de China Meridional, la presión militar sobre Taiwán y las restricciones tecnológicas impuestas por Washington han endurecido considerablemente la confrontación geopolítica entre ambas potencias. El foro servirá previsiblemente para medir el nivel de deterioro de las relaciones entre Pekín y Washington y evaluar posibles espacios de diálogo.



