El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado este miércoles el deterioro de la seguridad en el entorno de la acampada instalada en la Puerta del Sol, en Madrid, tras varios incidentes en los que, según la organización, varios agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) resultaron heridos.
En un comunicado, el sindicato también ha asegurado que 23 personas vinculadas al grupo ultra de izquierda Bukaneros fueron identificadas hace aproximadamente una semana en las inmediaciones de la concentración.
Según los testimonios recabados por el SUP, durante una intervención policial uno de los agentes terminó en el suelo y recibió patadas, por lo que tuvo que ser auxiliado por sus compañeros. Uno de los policías que acudió en su ayuda sufrió un corte en la muñeca tras recibir un golpe con un objeto que, de acuerdo con el sindicato, parecía cortante y no pudo ser identificado.
La organización policial sostiene que durante los incidentes también se arrojaron botellas de cristal contra los agentes. Una de ellas habría impactado en el casco de un oficial, mientras que otra alcanzó la pierna de otro policía y le provocó cortes. El SUP ha calificado estos hechos de «absolutamente intolerables» y ha reclamado medidas preventivas para evitar que se repitan agresiones contra los funcionarios que intervienen en la zona.
La nota difundida por el sindicato señala que, según información procedente de fuentes policiales, 23 personas vinculadas a Bukaneros fueron identificadas hace aproximadamente una semana en las calles próximas a la acampada de la Puerta del Sol.
De acuerdo con la versión trasladada por el SUP, los identificados se habrían desplazado por las calles del entorno presuntamente buscando enfrentamientos con otros ciudadanos, antes de regresar a la zona ocupada. El sindicato añade que durante la actuación policial se habrían intervenido numerosos aerosoles de defensa, un extremo que atribuye igualmente a la información facilitada por los agentes.
El SUP considera que estos hechos incrementan la preocupación por la posible presencia de grupos radicales organizados en las inmediaciones de la acampada y por los riesgos que, a su juicio, pueden representar tanto para la seguridad ciudadana como para los propios policías. La nota no aporta, sin embargo, información sobre posibles detenciones, imputaciones judiciales o condenas relacionadas con estos hechos.
Reclamación de más efectivos y protocolos de actuación
Ante esta situación, el sindicato exige una evaluación urgente y actualizada de los riesgos, una dotación suficiente de efectivos, una mayor coordinación entre las unidades policiales y unas instrucciones operativas claras.
La organización sostiene que el elevado nivel de tensión en la zona puede dificultar determinadas intervenciones inmediatas, debido al riesgo de desencadenar alteraciones de mayor gravedad del orden público. Por ello, defiende que, en algunas circunstancias, puede ser necesario priorizar la prevención y la identificación posterior de los presuntos infractores, siempre que resulte posible y se eviten enfrentamientos de mayor entidad.
El SUP vincula estas reclamaciones a su demanda de reforzar el principio de autoridad y reconocer la profesión policial como profesión de riesgo, con las correspondientes garantías laborales y sociales. Al mismo tiempo, subraya que respeta el derecho fundamental de manifestación, pero recuerda que este no ampara agresiones, amenazas ni comportamientos violentos.
Críticas al delegado del Gobierno en Madrid

La nota también cuestiona la respuesta institucional ante las agresiones denunciadas en Sol. El SUP compara la reacción del delegado del Gobierno en Madrid ante una intervención policial en la Universidad Complutense, que motivó el anuncio de una investigación urgente, con la respuesta que, según el sindicato, se ha producido ante los incidentes de la Puerta del Sol.
La organización afirma que no cuestiona la necesidad de investigar cualquier actuación policial, pero considera que no debe ponerse en duda la proporcionalidad de una intervención antes de conocer todas las circunstancias, las órdenes recibidas y la versión de los agentes implicados.
Por ello, reclama al delegado del Gobierno «el mismo rigor, la misma rapidez y el mismo respaldo institucional cuando quienes reciben los golpes son los policías». El sindicato considera que los funcionarios deben contar con garantías y respaldo institucional cuando actúan para mantener la seguridad y el orden público.
El sindicato pide verificar las condiciones sanitarias de la acampada
El SUP también ha trasladado su preocupación por las condiciones de salubridad en el entorno de la concentración. Según la nota, el sindicato ha recibido información sobre al menos dos posibles casos de sarna entre las personas acampadas, que habrían sido comunicados por personal sanitario durante una intervención en la zona.
La organización no presenta estos casos como diagnósticos confirmados y solicita a las autoridades sanitarias que verifiquen la información y evalúen las condiciones higiénicas, tanto para las personas que permanecen en la acampada como para los policías y los servicios de emergencia que trabajan en el lugar.



