Latour Capital ha culminado la adquisición de GTD Space & Security, hasta ahora filial del grupo tecnológico español GTD, que inicia una nueva etapa empresarial bajo la denominación de Celeres. La operación convierte a Latour Capital en accionista mayoritario, mientras que GTD Group mantiene su vinculación con el proyecto mediante una reinversión y el equipo directivo continúa participando en la compañía.
La operación supone la segregación de una de las áreas especializadas de GTD y abre una nueva fase de crecimiento para una empresa centrada en sistemas y software de misión crítica. Celeres pretende aprovechar su experiencia acumulada durante cerca de cuatro décadas para reforzar su posición en los sectores espacial y de defensa y ampliar su actividad hacia la protección de instalaciones sensibles y las infraestructuras críticas.
Celeres está especializada en el diseño, desarrollo y operación de software y sistemas para monitorización, control y operaciones en tiempo real. Sus tecnologías están destinadas a entornos en los que la disponibilidad, el rendimiento y la fiabilidad son factores esenciales, especialmente en los ámbitos espacial, defensa, transporte e infraestructuras sensibles.
La compañía cuenta con una trayectoria especialmente consolidada en el sector espacial. Sus capacidades abarcan tanto los sistemas embarcados de lanzadores y satélites como las infraestructuras y sistemas terrestres empleados en campañas de lanzamiento europeas, entre ellas las desarrolladas desde el Centro Espacial Guayanés de Kourou.
Uno de los elementos diferenciadores de Celeres es precisamente su capacidad para cubrir el conjunto del ciclo de vida de una misión. La compañía trabaja en sistemas terrestres, infraestructuras de lanzamiento, soluciones de mando y control, sistemas de seguridad y tecnologías de telemetría.
Este posicionamiento permite a Celeres actuar como socio tecnológico a largo plazo para clientes institucionales e industriales que operan en entornos donde una interrupción o un fallo de los sistemas puede tener consecuencias críticas.
De la industria espacial a la defensa y las infraestructuras críticas
La nueva compañía está utilizando esta experiencia para diversificar su actividad. Aunque el espacio continúa siendo uno de sus principales ámbitos de especialización, Celeres ha comenzado a ampliar sus capacidades hacia la defensa, la protección de instalaciones sensibles y la monitorización y control de infraestructuras críticas en tiempo real.
La estrategia responde a un contexto europeo marcado por el incremento de las inversiones en defensa, la necesidad de reforzar la autonomía tecnológica y espacial y la creciente preocupación por la seguridad de las infraestructuras consideradas estratégicas.
En este escenario, las tecnologías de mando, control, monitorización y gestión de sistemas críticos adquieren una importancia creciente tanto para las organizaciones civiles como para las instituciones de seguridad y defensa.
Celeres pretende aprovechar esta tendencia para reforzar su presencia en los grandes programas espaciales europeos y desarrollar nuevas capacidades aplicables a los ámbitos de defensa y protección de infraestructuras sensibles.
160 empleados y 30 millones de euros de ingresos
La compañía cuenta actualmente con 160 empleados distribuidos entre España, Francia, Alemania y Reino Unido y genera aproximadamente 30 millones de euros de ingresos.
La nueva estructura empresarial pretende dotar a Celeres de los recursos necesarios para acelerar su crecimiento sin abandonar el conocimiento tecnológico y las relaciones construidas durante las últimas décadas.
La estrategia contempla dos vías principales: el crecimiento orgánico y la realización de adquisiciones selectivas en Europa. Estas operaciones estarán orientadas a incorporar nuevas capacidades tecnológicas, ampliar la oferta de productos y servicios y aumentar la presencia geográfica de la compañía.
El objetivo último es avanzar hacia soluciones cada vez más integradas y responder a las necesidades de unos clientes que demandan capacidades tecnológicas capaces de cubrir diferentes fases de sus operaciones críticas.
La nueva etapa estará encabezada por Boris Symchowicz, nombrado consejero delegado de Celeres tras desarrollar una trayectoria de 22 años en Alstom.
Symchowicz estará acompañado por Marta Escudero, que ha estado vinculada durante más de tres décadas al negocio espacial de la compañía y que asumirá el cargo de consejera delegada adjunta.
La estructura busca combinar renovación y continuidad. Mientras la llegada de Symchowicz aporta un nuevo liderazgo empresarial, la permanencia de profesionales con una larga trayectoria en la compañía pretende preservar el conocimiento acumulado y las relaciones con clientes y socios industriales.
El gobierno de la empresa contará además con la participación de representantes de Latour Capital, del cofundador de GTD Group Ángel Ramírez y de Jean-Yves Le Gall, expresidente del CNES y antiguo presidente y consejero delegado de Arianespace.
La incorporación de Le Gall aporta a la nueva compañía una experiencia especialmente relevante en el sector espacial europeo, en un momento en el que la autonomía tecnológica y el acceso independiente al espacio se han convertido en prioridades estratégicas para Europa.
La operación encaja con la estrategia de Latour Capital de respaldar compañías industriales con capacidades tecnológicas diferenciadas y potencial de crecimiento.
Jean-François Beaudoin, socio de Latour Capital, y Kamil Tazi, director de la firma, han destacado la experiencia de los equipos de Celeres en sistemas críticos y las relaciones de confianza construidas durante décadas con clientes institucionales e industriales.
Para Latour Capital, esta base tecnológica sitúa a Celeres en una posición favorable para crecer en mercados impulsados por el aumento de la inversión espacial, los mayores presupuestos de defensa y el refuerzo de las políticas de soberanía tecnológica.
La firma también considera que la operación permitirá preservar el conocimiento y la cultura empresarial desarrollados dentro de GTD, pero proporcionando a la nueva compañía una mayor autonomía para afrontar su expansión.
Aunque Celeres inicia su andadura como empresa independiente, GTD Group mantiene una participación y seguirá vinculado a su desarrollo.
Ángel Ramírez, cofundador de GTD, ha señalado que Latour Capital fue la opción elegida porque comprendió desde el inicio la naturaleza específica de los negocios de la compañía y la importancia de conservar su patrimonio tecnológico y empresarial.
La decisión de GTD de reinvertir en Celeres constituye, además, una señal de confianza en el potencial de crecimiento de la nueva compañía.
El modelo combina así la entrada de un nuevo accionista mayoritario con la continuidad de una parte del accionariado y del equipo directivo, buscando preservar el conocimiento acumulado y, al mismo tiempo, facilitar una estrategia de expansión más ambiciosa.
Celeres, una nueva identidad con vocación europea
El propio nombre de la compañía pretende reflejar esta nueva etapa. Según Boris Symchowicz, Celeres hace referencia tanto al concepto de celeridad como a los Celeres, la guardia de élite de la antigua Roma.
La denominación pretende asociarse a valores como la velocidad de respuesta, la agilidad, la excelencia y la fiabilidad, atributos especialmente relevantes en los mercados en los que opera la compañía.
Más allá del cambio de marca, la operación representa una transformación empresarial que pretende convertir a Celeres en un actor tecnológico europeo con mayor capacidad para competir en sectores considerados estratégicos.
Su evolución estará vinculada a tres grandes tendencias: el crecimiento de la actividad espacial europea, el incremento de las inversiones en defensa y la necesidad de proteger infraestructuras críticas frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
Con su nueva estructura accionarial y una estrategia basada en crecimiento orgánico y adquisiciones, Celeres aspira a pasar de ser una filial especializada de un grupo tecnológico español a consolidarse como un proveedor europeo independiente de sistemas críticos para misiones de alta exigencia.



