Northrop Grumman acelerará el desarrollo de un misil de alcance extendido contra drones para el Ejército de EE. UU.

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Northrop Grumman ha anunciado que acelerará el desarrollo de una nueva tecnología de misiles Counter-Unmanned Aircraft Systems (C-UAS) de alcance extendido para el Ejército de Estados Unidos. El objetivo es avanzar en una capacidad de interceptación cinética destinada a hacer frente a una nueva generación de amenazas aéreas no tripuladas.

La iniciativa se integra en la creciente apuesta del Ejército estadounidense por combinar diferentes tecnologías para detectar, identificar y neutralizar drones. Northrop Grumman señala que está desarrollando soluciones C-UAS y sistemas de armas avanzados para proporcionar al Ejército capacidades escalables frente a amenazas que evolucionan rápidamente.

El nuevo programa se centra específicamente en ampliar el alcance de los interceptores empleados contra sistemas aéreos no tripulados, una cuestión cada vez más relevante debido a la proliferación de drones pequeños y de bajo coste. La aproximación estadounidense busca complementar los sistemas electrónicos de guerra y otras armas de corto alcance con efectores cinéticos capaces de actuar a mayor distancia.

La compañía vincula esta nueva tecnología con la evolución del campo de batalla y con la necesidad de disponer de sistemas capaces de responder a amenazas aéreas diversas. En su cartera para el Ejército, Northrop Grumman incluye actualmente diferentes soluciones de Counter-UAS, entre ellas Raid Hunter, AiON Counter-UAS y MACE AGT, además de sistemas de detección, alerta y defensa aérea.

La estrategia responde también a la evolución de los propios sistemas antidron. El Ejército estadounidense está desarrollando capacidades que permiten combinar sensores, sistemas de mando y control, guerra electrónica y armamento cinético. En junio de 2026, por ejemplo, el Army Armaments Center informó de pruebas de un sistema de control de fuego capaz de enfrentarse a drones mientras una plataforma se encontraba en movimiento.

La incorporación de misiles específicamente diseñados para misiones C-UAS pretende cubrir otro segmento dentro de esta arquitectura. La ventaja de un interceptor cinético de mayor alcance reside en la posibilidad de comprometer determinadas amenazas antes de que alcancen las posiciones o unidades protegidas, aunque su eficacia final dependerá de factores como sensores, alcance efectivo, capacidad de discriminación y coste por interceptación.

El desarrollo se produce además mientras el Ejército estadounidense trabaja en una nueva generación de sistemas contra pequeños UAS. La documentación de adquisición del Ejército contempla el desarrollo de capacidades C-UAS que integren detección, identificación y diferentes efectos cinéticos y no cinéticos, con configuraciones tanto para emplazamientos fijos como para unidades móviles.

La cuestión del coste por interceptación es especialmente relevante en este ámbito. La proliferación de drones relativamente económicos ha obligado a los ejércitos a buscar soluciones que permitan mantener una relación sostenible entre el precio del objetivo y el del sistema empleado para neutralizarlo. Por ello, la tendencia pasa por combinar diferentes capas de defensa en función de la amenaza, reservando los interceptores más sofisticados para aquellos objetivos que requieran una respuesta cinética.

Northrop Grumman sitúa esta nueva tecnología dentro de una estrategia más amplia de inversión en capacidades C-UAS, armamento avanzado, mando y control y sistemas integrados de defensa aérea. La compañía destaca asimismo su capacidad industrial para aumentar la producción y proporcionar al Ejército estadounidense sistemas a una escala mayor.

El desarrollo del nuevo misil refleja así uno de los principales cambios que está experimentando la defensa aérea terrestre: el paso de soluciones centradas fundamentalmente en aeronaves tripuladas y misiles convencionales a arquitecturas específicamente diseñadas para combatir drones, incluidos sistemas capaces de operar de forma masiva y en diferentes escalas de distancia.

La iniciativa de Northrop Grumman se suma a los esfuerzos del Ejército de EE. UU. para acelerar tecnologías C-UAS y desarrollar una arquitectura de defensa capaz de combinar sensores, mando y control, guerra electrónica e interceptores cinéticos. El Ejército también ha puesto en marcha otros programas de modernización relacionados con lanzadores autónomos y sistemas modulares de armas.

 

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