Un terremoto de magnitud 4,1 en la escala mbLg ha sacudido este domingo el centro de la Región de Murcia, con un epicentro localizado al sureste de Pliego, según los datos provisionales del Instituto Geográfico Nacional (IGN). El seísmo se registró a las 11:59 horas (hora peninsular), a una profundidad de 4 kilómetros, y alcanzó una intensidad máxima de IV, suficiente para ser percibido claramente por la población en numerosos municipios.
El temblor fue sentido en buena parte del área metropolitana de Murcia y en localidades como Molina de Segura, Alhama de Murcia, Las Torres de Cotillas, Santomera, Librilla, Campos del Río, Albudeite y la propia capital regional. Numerosos ciudadanos recurrieron a las redes sociales para relatar cómo notaron una vibración repentina, especialmente en edificios de varias plantas, donde el movimiento resultó más perceptible.
El servicio de emergencias 112 Región de Murcia recibió alrededor de 90 llamadas en menos de una hora de vecinos que buscaban confirmar el origen del temblor o comunicar que habían sentido la sacudida. Sin embargo, las autoridades han informado de que no se han registrado daños personales ni materiales de consideración, por lo que el episodio quedó limitado a la inquietud generada entre la población.
Los datos publicados por el IGN indican que el terremoto tuvo su epicentro en las coordenadas 37,9664 de latitud y -1,4271 de longitud, en las proximidades de Pliego. Como ocurre con todos los eventos sísmicos, los parámetros iniciales pueden ser revisados en las horas posteriores conforme avanza el análisis de los registros obtenidos por la red sísmica nacional.
La Región de Murcia constituye una de las áreas con mayor actividad sísmica de la Península Ibérica debido a su ubicación en una zona de contacto entre las placas tectónicas euroasiática y africana. Aunque la mayoría de los terremotos registrados son de baja magnitud, ocasionalmente se producen seísmos de intensidad suficiente para ser percibidos por la población, como el ocurrido este domingo.
Un terremoto de intensidad IV suele provocar que muchas personas perciban claramente el movimiento en el interior de los edificios, con oscilaciones de puertas, ventanas o lámparas, aunque normalmente no ocasiona daños estructurales relevantes. El IGN continuará monitorizando la evolución del episodio para determinar si se producen réplicas asociadas al movimiento principal.



