Más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, la Unión Europea continúa acogiendo a millones de personas desplazadas por la guerra. Según los últimos datos publicados por Eurostat, 4,41 millones de ciudadanos de países no pertenecientes a la UE que huyeron de Ucrania tenían reconocido el estatuto de protección temporal al 30 de junio de 2026.
La cifra supone un incremento de 24.380 personas, un 0,6%, respecto al final de mayo, cuando se contabilizaban aproximadamente 4,38 millones de beneficiarios. El aumento se produjo pese a que tres Estados miembros —Polonia, Bélgica e Irlanda— registraron descensos en el número de personas acogidas bajo este régimen.
El mecanismo de protección temporal fue activado por la Unión Europea tras el comienzo de la invasión rusa y permite conceder protección inmediata a personas desplazadas en situaciones de afluencia masiva, evitando que todos los afectados tengan que recurrir inicialmente al procedimiento ordinario de asilo.
Alemania, Polonia y Chequia concentran la mayor parte
La distribución entre los Estados miembros sigue siendo muy desigual.
Alemania era, a finales de junio, el país que acogía a más beneficiarios, con 1.286.230 personas, equivalentes al 29,2% del total de la UE.
Le seguía Polonia, con 961.170 personas, el 21,8%, mientras que Chequia ocupaba la tercera posición, con 390.810 beneficiarios, el 8,9% del conjunto comunitario.
Estos tres países concentran, por tanto, prácticamente seis de cada diez personas bajo protección temporal en la Unión Europea.
La fotografía muestra además la especial presión que soportan los países situados en el entorno geográfico de Ucrania, aunque Alemania se ha convertido en el principal receptor en términos absolutos.
Italia registra el mayor incremento mensual
La evolución durante junio tampoco fue homogénea.
De los 27 Estados miembros, 24 registraron aumentos en el número de personas bajo protección temporal respecto a mayo. Los mayores incrementos absolutos correspondieron a Italia, con 4.115 personas más; Chequia, con 3.835, y Alemania, con 2.960.
En términos relativos, el incremento italiano fue especialmente significativo, al alcanzar el 8,8% respecto al mes anterior.
En el lado contrario se situó Polonia, que registró una disminución de 6.335 personas, equivalente al 0,7%. Bélgica redujo su cifra en 35 beneficiarios e Irlanda en 15.
Eurostat advierte, no obstante, de que las diferencias mensuales pueden estar influidas por la manera en que cada país registra las bajas del sistema. Si las personas que abandonan la protección no son dadas de baja inmediatamente, pueden producirse variaciones importantes entre meses.
Chequia soporta la mayor presión en relación con su población
La comparación cambia sustancialmente cuando se analiza el número de beneficiarios por habitante.
La media de la Unión Europea se situaba a finales de junio en 9,8 personas bajo protección temporal por cada 1.000 habitantes.
Pero algunos países se encontraban muy por encima de esa media. Chequia registraba 35,8 beneficiarios por cada 1.000 habitantes, seguida de Eslovaquia, con 27,2, y Chipre, con 26,8.
Este indicador permite observar mejor el impacto relativo del desplazamiento de población sobre los Estados miembros. Un país puede acoger a un número menor de personas en términos absolutos que Alemania o Polonia y, sin embargo, soportar una presión considerablemente mayor cuando se compara con el tamaño de su población.
Mujeres y menores representan una parte fundamental
La composición demográfica de las personas acogidas bajo protección temporal también resulta significativa.
Los ciudadanos ucranianos representan más del 98,5% del conjunto de beneficiarios contabilizados por Eurostat.
Las mujeres adultas representan el 43,4%, mientras que los hombres adultos suponen el 27%. Los menores constituyen prácticamente un tercio del total, el 29,6%.
La distribución refleja en buena medida las características del desplazamiento provocado por la guerra, con una importante presencia de mujeres y niños.
El peso de los menores tiene además implicaciones directas para los sistemas nacionales de educación, sanidad, servicios sociales y vivienda. La acogida de millones de personas no se limita, por tanto, a proporcionar protección jurídica, sino que exige mantener durante años servicios públicos capaces de atender a una población desplazada que incluye a un número muy elevado de niños y adolescentes.
La protección temporal seguirá vigente hasta marzo de 2027
El marco jurídico que permite esta protección no termina de manera inmediata.
La Unión Europea decidió en junio de 2025 prolongar la protección temporal hasta el 4 de marzo de 2027, extendiendo así el régimen inicialmente establecido para responder a la llegada masiva de personas desplazadas desde Ucrania.
La decisión significa que millones de personas podrán continuar beneficiándose de este mecanismo mientras persistan las circunstancias que justificaron su activación.
El dato de junio demuestra, además, que la población acogida continúa siendo muy elevada incluso después de varios años de conflicto. Lejos de desaparecer, el fenómeno mantiene una dimensión suficiente como para que los Estados miembros continúen necesitando políticas específicas de integración y atención.
España: una cifra que debe interpretarse con cautela
España figura entre los Estados miembros incluidos en la estadística de Eurostat. Sin embargo, existe una salvedad metodológica específica para nuestro país.
Eurostat advierte de que el número de personas bajo protección temporal registrado al cierre del mes en España, Grecia, Irlanda y Chipre incluye algunos casos cuyo estatuto de protección temporal ya no era válido.
Esta circunstancia obliga a interpretar con cautela la cifra española y, especialmente, las comparaciones mensuales con otros países.
El dato comunitario sí permite situar a España dentro de la respuesta europea a la guerra de Ucrania, pero Eurostat deja claro que las diferencias en los procedimientos nacionales de registro y baja pueden afectar a la comparabilidad de las cifras.
Un fenómeno que sigue teniendo una dimensión europea
Los nuevos datos muestran que la guerra de Ucrania continúa teniendo una consecuencia demográfica de enorme magnitud dentro de la UE.
Más de 4,4 millones de personas siguen acogidas a un régimen de protección temporal. Alemania y Polonia concentran por sí solas más de la mitad de los beneficiarios, mientras algunos países de menor población soportan una carga relativa mucho mayor.
El aumento mensual de 24.380 personas no es especialmente elevado en términos porcentuales —un 0,6%—, pero confirma que el número de personas bajo protección temporal no ha dejado de ser una magnitud extraordinariamente significativa.
Además, la composición por edades revela que casi tres de cada diez beneficiarios son menores. Esto convierte la cuestión de la integración educativa y social en uno de los principales desafíos a medio plazo para los países de acogida.
La decisión de prolongar el mecanismo hasta marzo de 2027 proporciona un horizonte temporal definido, pero también plantea el desafío de preparar la siguiente fase: integración permanente para quienes no puedan o no quieran regresar, retorno cuando las condiciones lo permitan y coordinación europea para evitar que la responsabilidad recaiga de manera desproporcionada sobre determinados Estados miembros.
Los datos de Eurostat reflejan así una realidad que, cuatro años después del inicio de la guerra, continúa condicionando las políticas migratorias y sociales de la Unión Europea: 4,41 millones de personas desplazadas desde Ucrania permanecían bajo protección temporal al finalizar junio de 2026.



