Vicente de la Cruz: «Marruecos tiene una guerra híbrida establecida con España cuyo objetivo es el Gran Marruecos»

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Luis Miguel Belda
Luis Miguel Belda
Periodista y Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia

Vicente de la Cruz García, CEO de Delta13News y especialista en inteligencia, seguridad y defensa, ha advertido de que España afronta un escenario de guerra híbrida en el que confluyen la desinformación, las operaciones de influencia, los ciberataques y las acciones de presión geopolítica.

Durante su ponencia «Guerra híbrida, amenazas grises y Seguridad Nacional«, pronunciada tras recibir el Premio HABECU 2026, de la Hermandad de Amigos del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, De la Cruz situó a Rusia, China, Corea del Norte y Marruecos entre los actores cuyas estrategias, con características y objetivos diferentes, deben analizarse para comprender la evolución de las amenazas contemporáneas.

La intervención abordó el uso de las redes sociales para manipular la opinión pública, la explotación de vulnerabilidades económicas y tecnológicas y las actuaciones que, sin constituir necesariamente una agresión militar convencional, pueden perjudicar los intereses de un Estado. En este contexto, De la Cruz centró la parte final de su exposición en la relación entre España y Marruecos, y sostuvo que las acciones que pueden parecer incidentes aislados deben examinarse también dentro de una estrategia más amplia.

Rusia y las operaciones de influencia: el papel de las granjas de bots

Vicente de la Cruz señaló a Rusia como uno de los principales precursores contemporáneos de las operaciones de influencia y recordó su larga tradición en guerra electrónica y obtención de información, desarrollada durante la Guerra Fría.

Uno de los mecanismos destacados en la ponencia fue el empleo de granjas de bots: estructuras organizadas para multiplicar artificialmente la actividad de determinados perfiles en las redes sociales. Según explicó, grupos relativamente reducidos de operadores pueden gestionar numerosas cuentas y generar grandes volúmenes de seguidores, respuestas e interacciones para amplificar mensajes y crear la impresión de un respaldo social mucho mayor del real.

«Estas granjas de opinión aprovechan las brechas de las democracias», afirmó De la Cruz, al explicar que estas operaciones pueden utilizarse para promover narrativas que debiliten a los adversarios o favorezcan los intereses de quienes las organizan.

El experto relacionó estas estrategias con el debate público sobre el Brexit y con las investigaciones sobre la interferencia rusa en procesos electorales de Estados Unidos. La dificultad para identificar a los responsables, añadió, constituye uno de los principales obstáculos para responder a este tipo de operaciones.

La ponencia también abordó el papel de RT (Russia Today) como instrumento de proyección internacional de la narrativa del Kremlin. Según De la Cruz, la difusión de una imagen favorable de Rusia y de una visión negativa de las democracias occidentales forma parte de una estrategia destinada a influir en la percepción pública y en el debate político.

Vicente de la Cruz

Corea del Norte y China: ciberataques y competencia estratégica

La exposición dedicó también atención a Corea del Norte, cuyo régimen ha recurrido a operaciones informáticas para obtener recursos económicos. De la Cruz mencionó los ataques contra plataformas de criptomonedas y el uso de programas de secuestro de datos, conocidos como ransomware, para exigir pagos a organizaciones afectadas.

El experto explicó que este tipo de ataques no solo ocasiona pérdidas económicas directas. También puede comprometer información confidencial, perjudicar la reputación de empresas y organizaciones y generar presión sobre sus responsables para evitar la divulgación de datos sensibles.

En relación con China, el CEO de Delta13News describió una estrategia de influencia que, a su juicio, combina la promoción de sus avances tecnológicos e industriales con la expansión de su presencia económica internacional. Señaló que la difusión de noticias sobre sus capacidades militares, tecnológicas e industriales contribuye a construir una imagen de potencia en ascenso.

«China, en este momento, tiene como objetivo Europa», sostuvo De la Cruz, quien relacionó esa orientación con la competencia por los mercados industriales, el vehículo eléctrico y las baterías.

La intervención planteó así una lectura de la competencia internacional que va más allá del terreno militar. La influencia informativa, la capacidad industrial, el control de tecnologías estratégicas y la presión sobre sectores económicos forman parte de un escenario en el que los Estados pueden perseguir objetivos geopolíticos mediante instrumentos diversos.

Ciberataques contra infraestructuras y empresas

De la Cruz advirtió de que los ciberataques pueden afectar a instalaciones y servicios cuya interrupción tiene consecuencias que van mucho más allá del ámbito informático. Como ejemplo, mencionó un incidente que, según relató durante la ponencia, habría afectado a sistemas de refrigeración de supermercados en Francia, provocando pérdidas de productos alimentarios.

El especialista utilizó este supuesto para ilustrar que una operación contra sistemas industriales puede ocasionar daños materiales y alterar el funcionamiento de actividades esenciales, incluso cuando no existe una motivación económica directa claramente identificable.

En este tipo de escenarios, la atribución de responsabilidad resulta especialmente compleja. La existencia de un perjuicio o de un posible beneficiario político no demuestra por sí misma quién ha ejecutado una operación. Por ello, el análisis de los ciberataques requiere distinguir entre los hechos confirmados, las hipótesis sobre sus responsables y las interpretaciones estratégicas.

La ponencia insistió en que la ciberseguridad debe entenderse como parte de la seguridad nacional y de la protección de las infraestructuras críticas, y no exclusivamente como una cuestión técnica reservada a los departamentos informáticos de las organizaciones.

Marruecos y el objetivo del Gran Marruecos

La parte final de la intervención se centró en Marruecos y en las implicaciones para España de las reivindicaciones territoriales que, según Vicente de la Cruz, forman parte del discurso de determinados sectores políticos y sociales marroquíes.

«Marruecos tiene una guerra híbrida establecida con España», afirmó el experto, antes de señalar que, a su juicio, el objetivo estratégico es el denominado «Gran Marruecos». En su exposición incluyó en esa aspiración el Sáhara Occidental, Ceuta, Melilla, las plazas de soberanía españolas y Canarias.

De la Cruz sostuvo que estas reivindicaciones no deben analizarse únicamente a partir de declaraciones oficiales, sino también mediante el seguimiento de las redes sociales, los medios de comunicación y las organizaciones que participan en la construcción de narrativas nacionalistas.

El CEO de Delta13News advirtió asimismo de la difusión de mensajes ultranacionalistas que presentan los territorios españoles como «territorios ocupados» o como parte de una supuesta soberanía marroquí. En su opinión, ese clima puede favorecer la normalización de discursos de confrontación y aumentar la presión sobre las autoridades españolas.

Estas afirmaciones constituyen el análisis expuesto por Vicente de la Cruz durante la ponencia y deben distinguirse de una constatación independiente sobre la existencia de una estrategia estatal coordinada en todos los ámbitos mencionados. La evaluación de las intenciones de Marruecos requiere contrastar declaraciones, documentos, actuaciones oficiales y evidencias verificables.

Incidentes marítimos y presión en la zona del Estrecho

El especialista relacionó su análisis con las tensiones que pueden producirse en torno a las aguas territoriales españolas y las aproximaciones de embarcaciones militares marroquíes. En su opinión, las actuaciones que se presentan como episodios puntuales pueden adquirir un significado diferente cuando se examinan dentro de una secuencia prolongada de incidentes.

«Una acción puntual es justo lo que es la guerra híbrida: una acción puntual aquí que parece no tener valor, pero, en un conjunto, significa un conjunto de medidas en una dirección», explicó.

Esta interpretación subraya la importancia de analizar los incidentes dentro de su contexto estratégico, sin confundir la acumulación de episodios con una prueba automática de coordinación o intencionalidad. La evaluación de estos acontecimientos exige estudiar su frecuencia, sus circunstancias, las comunicaciones oficiales y la respuesta de las autoridades implicadas.

De la Cruz señaló además que España debe gestionar esta relación teniendo en cuenta que Marruecos es un vecino con el que necesita mantener canales de cooperación. También recordó la importancia que la colaboración marroquí tiene para los intereses europeos y estadounidenses en la lucha contra el terrorismo yihadista procedente del Sahel.

A su juicio, esa cooperación no debe impedir que las autoridades españolas examinen con rigor las actuaciones que puedan afectar a su soberanía o a sus intereses estratégicos.

Patriotismo, nacionalismo y seguridad nacional

Otro de los argumentos centrales de la ponencia fue la diferencia entre patriotismo y nacionalismo excluyente. Vicente de la Cruz defendió el primero como una expresión de pertenencia y protección de lo propio, mientras que advirtió de los riesgos de un nacionalismo que construye su identidad mediante la descalificación o la hostilidad hacia otros países.

El experto consideró que la expansión de discursos ultranacionalistas puede influir en las expectativas de la población y aumentar la presión sobre los dirigentes políticos. En ese sentido, destacó el papel de las redes sociales como espacios en los que se amplifican mensajes, se consolidan percepciones y se moviliza a la opinión pública.

La respuesta, según el enfoque de la ponencia, requiere una combinación de inteligencia, seguimiento de narrativas, análisis de riesgos y coordinación institucional. La detección de operaciones de influencia exige identificar patrones y contrastar información, evitando tanto la infravaloración de las amenazas como la atribución precipitada de responsabilidades.

«Debemos afrontar esto con mucha seriedad»

En la conclusión de su intervención, Vicente de la Cruz defendió la necesidad de abordar la relación con Marruecos desde una posición prudente, pero consciente de los intereses españoles y de la complejidad del escenario geopolítico.

El CEO de Delta13News valoró la importancia de las declaraciones institucionales formuladas durante la reciente visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla, y consideró que la defensa de los intereses nacionales debe combinar claridad política, conocimiento de las amenazas y capacidad de cooperación internacional.

La ponencia dejó como idea central que la guerra híbrida no se limita a las operaciones militares o a los ciberataques. También comprende la manipulación informativa, la presión económica, las campañas de influencia y otras actuaciones que pueden perseguir objetivos estratégicos sin desencadenar un conflicto armado convencional.

Para De la Cruz, el desafío consiste en reconocer esas dinámicas, analizar sus posibles conexiones y responder con instrumentos adecuados. La inteligencia y la seguridad nacional requieren, desde esta perspectiva, una vigilancia constante del entorno informativo y tecnológico, así como una evaluación rigurosa de los riesgos que afectan a España.

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