El presidente del Estado de Palestina, Mahmoud Abbas, denunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas que, por segundo año consecutivo, la delegación palestina no ha recibido los visados necesarios para desplazarse a Nueva York y participar presencialmente en el 81º periodo de sesiones del organismo internacional. En un discurso grabado, Abbas calificó la decisión de «ilegítima» y sostuvo que Estados Unidos, como país anfitrión de Naciones Unidas, tiene la obligación de garantizar el acceso de las delegaciones a la sede de la organización.
La intervención de Abbas estuvo centrada en la situación en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental, que el dirigente palestino describió como una «guerra genocida». Según su exposición, las operaciones militares y la destrucción han afectado a viviendas, centros educativos, hospitales y lugares de culto. Abbas acusó asimismo a Israel de promover un plan que, según su interpretación, tendría como objetivo el desplazamiento de la población palestina y reclamó a la comunidad internacional que evite una nueva Nakba.
El presidente palestino vinculó esta situación con la necesidad de poner fin a la ocupación y avanzar hacia la solución de los dos Estados, con un Estado palestino que conviva con Israel. En este sentido, reclamó a la comunidad internacional que respalde la creación de un Estado palestino y que se garantice su plena integración en el sistema de Naciones Unidas.
Críticas a Israel por las actuaciones contra organismos de la ONU
Abbas también denunció los que calificó como «ataques continuos de Israel contra las sedes de las Naciones Unidas y sus instituciones» en Jerusalén y Cisjordania. En particular, advirtió de que estas actuaciones perjudican la capacidad de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, para prestar asistencia a la población refugiada.
El dirigente palestino situó estas denuncias dentro de un escenario más amplio de deterioro de las relaciones entre Israel y distintas agencias de Naciones Unidas. La situación de UNRWA se ha convertido en uno de los principales puntos de controversia internacional por las restricciones y medidas adoptadas por Israel contra la agencia y por el papel que esta desempeña en la prestación de servicios a la población palestina.
Abbas también acusó a Israel de retener más de 6.000 millones de dólares pertenecientes al pueblo palestino, según las cifras y la interpretación expuestas en su discurso, y criticó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Entre las cuestiones que mencionó específicamente se encuentra el denominado plan E1, una zona situada al este de Jerusalén cuya posible urbanización ha sido objeto de preocupación internacional por sus potenciales consecuencias sobre la continuidad territorial de Cisjordania.
Abbas valora el plan de Trump y la resolución 2803
A pesar de sus críticas, Abbas manifestó una valoración positiva del plan de 20 puntos del presidente estadounidense Donald Trump y de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Sin embargo, lamentó que las iniciativas no hayan producido hasta el momento resultados concretos sobre el terreno.
«Nada de esto se ha materializado sobre el terreno«, afirmó Abbas, en referencia a los compromisos y medidas contemplados en estos instrumentos.
El presidente palestino reclamó que los acuerdos y resoluciones internacionales se traduzcan en medidas efectivas y que el proceso político permita avanzar hacia una solución permanente del conflicto.
Elecciones legislativas el 28 de noviembre
En el ámbito interno, Abbas aseguró que la Autoridad Palestina ha avanzado en su Programa Nacional de Reforma, con medidas relacionadas con la transparencia, la rendición de cuentas y la gobernanza.
El dirigente palestino anunció además la celebración de elecciones legislativas el próximo 28 de noviembre, dentro de su planteamiento para reforzar las instituciones palestinas.
Abbas también reiteró durante su discurso su rechazo al terrorismo y al antisemitismo, al tiempo que defendió la creación de un Estado palestino desmilitarizado que pueda coexistir pacíficamente con Israel.
El presidente palestino aprovechó igualmente su intervención para reclamar a los países que todavía no han reconocido al Estado palestino que den ese paso. Según Abbas, 160 Estados ya reconocen a Palestina, aunque el Estado palestino todavía no dispone de la plena condición de miembro de Naciones Unidas.
La cuestión del reconocimiento y de la incorporación plena de Palestina a la ONU continúa siendo uno de los principales asuntos diplomáticos vinculados al conflicto. Abbas pidió a los Estados miembros que respalden la plena membresía palestina.
El discurso terminó con un mensaje dirigido tanto a la comunidad internacional como a las partes implicadas en el conflicto. Abbas aseguró que el pueblo palestino permanecerá en sus territorios y rechazó cualquier escenario de desplazamiento o de imposición externa sobre su futuro.
«El pueblo palestino permanecerá en sus tierras«, afirmó. «No aceptaremos el desplazamiento y no permitiremos que nadie decida nuestro futuro en nuestro nombre».
La intervención de Abbas ante la Asamblea General se produce en un contexto de elevada tensión en Oriente Próximo y vuelve a situar ante Naciones Unidas las cuestiones centrales del conflicto: la situación humanitaria en Gaza, el futuro político de Cisjordania y Jerusalén Oriental, los asentamientos, el papel de UNRWA, el reconocimiento internacional de Palestina y la viabilidad de una solución basada en dos Estados.



