El Ministerio de Defensa Nacional de Colombia y la Universidad Militar Nueva Granada (UMNG) han conmemorado el Día de la No Repetición con un homenaje a las víctimas del atentado perpetrado el 19 de octubre de 2006 contra las instalaciones de la universidad y de la Escuela Superior de Guerra General Rafael Reyes Prieto, así como a todas las víctimas del conflicto armado colombiano.
La jornada se enmarcó en la Semana de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) del Sector Defensa, celebrada bajo el lema «Guardar la memoria, respeto a los bienes protegidos: el camino hacia la no repetición«.
El encuentro, celebrado en el Aula Máxima de la sede de Bogotá de la UMNG, reunió a representantes del ámbito académico, las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y las instituciones vinculadas a la memoria histórica. La programación combinó conferencias sobre el reconocimiento de las víctimas y la responsabilidad institucional con iniciativas destinadas a reforzar la formación en Derecho Internacional Humanitario y la protección de los espacios educativos en el contexto del conflicto armado.
La directora de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa, Virna Gutiérrez Osorio, inauguró el acto y destacó la importancia de mantener viva la memoria de los acontecimientos que han marcado a las comunidades educativas y a los integrantes de la Fuerza Pública. La conmemoración se celebró cuando se cumplen veinte años del atentado de octubre de 2006, una fecha que las instituciones organizadoras han situado como referencia para reflexionar sobre las consecuencias de la violencia y la necesidad de evitar su repetición.
Durante la jornada, el coronel de la reserva activa del Ejército Nacional Carlos Arturo Velásquez Peláez, especialista en Seguridad y Defensa Nacional y docente investigador en memoria histórica militar, impartió la conferencia «Recordar para proteger: visión de un veterano». Velásquez, creador del Centro de Investigación de Memoria Histórica Militar de la Escuela Superior de Guerra, defendió una concepción del liderazgo militar que incorpore la dimensión ética y humana, además de la preparación táctica.
El conferenciante subrayó que el reconocimiento de las víctimas debe traducirse en actuaciones concretas y no limitarse a gestos simbólicos. En su intervención, sostuvo que la memoria debe convertirse en un ejercicio de justicia y responsabilidad histórica, con el objetivo de dignificar a quienes han sufrido las consecuencias del conflicto armado.
La reflexión continuó con la conferencia «La memoria histórica como pilar de verdad y garantía de no repetición», impartida por D’Mar Córdoba Salamanca, director general del Centro Nacional de Memoria Histórica desde agosto de 2026. Córdoba defendió la necesidad de incorporar las experiencias de los miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional a la reconstrucción de la memoria del conflicto colombiano.
El responsable del Centro Nacional de Memoria Histórica manifestó su disposición a trabajar con oficiales y suboficiales para documentar los casos de integrantes de la Fuerza Pública que han sido víctimas de la violencia. Su intervención puso el foco en la importancia de ampliar el reconocimiento público de estas experiencias y de integrarlas en una comprensión de la historia nacional que contemple a las distintas personas y colectivos afectados.
Una iniciativa legislativa para enseñar Derecho Internacional Humanitario
La Semana de los Derechos Humanos y el DIH también incorporó propuestas dirigidas a trasladar la memoria histórica al ámbito educativo. El profesor William Reyes Jácome, docente de Derecho Internacional Humanitario de la UMNG y responsable de litigio estratégico de la Clínica Jurídica del Centro Regional de Sensibilización y Formación en Derecho Internacional Humanitario (CERDIH), presentó junto con estudiantes universitarios una iniciativa legislativa para promover la enseñanza de esta disciplina en los colegios y escuelas de Colombia.
La propuesta busca reforzar el conocimiento de los principios y las normas que regulan la protección de las personas y los bienes durante los conflictos armados. Su presentación durante la conmemoración vincula la educación con la prevención de nuevas vulneraciones y con la necesidad de extender la cultura de respeto al Derecho Internacional Humanitario entre las nuevas generaciones.
En este ámbito, el director general del CERDIH, Jean Carlo Mejía Azuero, y la directora de Derechos Humanos y DIH del Ministerio de Defensa presentaron la campaña «Bienes protegidos ¡Alcemos la voz!». La iniciativa pretende promover el respeto a los espacios educativos mediante la señalización de escuelas y colegios, con el propósito de visibilizar su condición de bienes que deben ser protegidos conforme a las normas aplicables del Derecho Internacional Humanitario.
La campaña sitúa la protección de los centros educativos como uno de los ejes de la prevención de daños en contextos de violencia armada. La iniciativa también busca sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de preservar estos espacios, esenciales para la educación, la formación y el desarrollo de niños y jóvenes.
Mejía Azuero fue el encargado de cerrar el programa académico, tras una jornada en la que las instituciones participantes combinaron el recuerdo de las víctimas con propuestas de formación y sensibilización sobre las obligaciones humanitarias.



