Las protestas contra las incursiones militares israelíes se extendieron este viernes por distintas zonas de Siria, en medio de la creciente tensión en las provincias meridionales de Daraa y Quneitra, de acuerdo con una nota del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR). Las movilizaciones, celebradas también en Damasco y otras localidades, denunciaron las operaciones militares, las detenciones de ciudadanos sirios y los daños que, según los manifestantes, afectan a la población civil y sus propiedades.
Las concentraciones se produjeron un día después de la muerte de un hombre con discapacidad durante una incursión israelí en la localidad de Jamla, en el oeste de Daraa. La víctima fue identificada por medios y fuentes locales como Muath Salama al-Baeer. La agencia estatal siria SANA informó de que el hombre murió por disparos de las fuerzas israelíes durante la operación. El Ejército israelí, por su parte, afirmó que sus soldados abrieron fuego después de identificar a una persona que se aproximaba y que el incidente estaba siendo revisado.
Según la agencia SANA, cientos de personas se concentraron en Quneitra y Homs, mientras que en Damasco hubo una protesta frente a la sede de las Naciones Unidas, en el distrito de Mazzeh. Los participantes reclamaron el fin de las incursiones y los ataques, así como el respeto a la soberanía y la integridad territorial sirias. También participaron familiares de personas fallecidas y detenidas por las fuerzas israelíes.
Otros medios sirios informaron de concentraciones en Daraa, Al Hasaka, Raqqa y Salamiyah, además de convocatorias en otras localidades. Los manifestantes exigieron el cese de las operaciones militares y la liberación de ciudadanos sirios detenidos en las provincias meridionales.
Las protestas reflejan el malestar generado por la continuidad de las operaciones israelíes en el sur de Siria, una zona especialmente sensible por su proximidad a la frontera y por la presencia militar israelí en áreas situadas más allá de la línea de separación.
El SOHR documenta 1.229 incursiones
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR) sostiene que entre el derrocamiento del régimen de Bashar al Asad, el 8 de diciembre de 2024, y el 21 de octubre de 2026 se documentaron 1.229 incursiones israelíes en territorio sirio. Según su recuento, las operaciones se concentraron principalmente en Quneitra, Daraa y la periferia rural de Damasco.
El organismo señala que octubre ha registrado un nuevo incremento de las incursiones en el sur, con operaciones que incluyen entradas en localidades, registros, detenciones e incidentes que afectan a agricultores y pastores. También denuncia daños en terrenos y propiedades privadas.
El Gobierno sirio condenó la muerte del civil en Jamla y responsabilizó a las autoridades israelíes. El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de Siria sostuvo que las incursiones y los ataques vulneran la soberanía del país y pidió a la comunidad internacional que actúe para frenar las operaciones y exigir el cumplimiento del derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas.
La situación se enmarca en la disputa por la presencia militar israelí en el sur de Siria tras la caída del régimen de Al Asad. Damasco exige la retirada de las fuerzas israelíes de su territorio y denuncia que las operaciones dificultan la recuperación y la estabilidad del país. Israel, por su parte, sostiene que sus despliegues responden a necesidades de seguridad en la frontera.
La sucesión de incursiones, detenciones y protestas mantiene la tensión en el sur sirio y añade presión sobre las relaciones entre ambos países. Las movilizaciones de este viernes trasladaron esa oposición a distintas ciudades y situaron de nuevo en el centro del debate la seguridad de la población civil, la soberanía territorial y el papel de la comunidad internacional.



