La Policía Nacional ha alertado sobre el uso de cuentas en redes sociales conocidas como «curis», perfiles anónimos que publican contenidos relacionados con la vida cotidiana de colegios e institutos y que, en algunos casos, se utilizan para humillar, ridiculizar o señalar a alumnos y profesores.
La advertencia, difundida este viernes, pone el foco en los efectos que estas publicaciones pueden tener sobre el bienestar de las personas afectadas y la convivencia en los centros educativos.
Estos perfiles suelen utilizar el nombre, las siglas o imágenes de un centro educativo como elemento identificativo. Desde esas cuentas se comparten memes, dibujos, vídeos y referencias a situaciones ocurridas en las aulas. Aunque parte de estas publicaciones tiene un carácter humorístico y respetuoso, la Policía advierte de los casos en los que los contenidos se convierten en una herramienta de hostigamiento contra personas concretas.
Las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores y los montajes vejatorios pueden exponer a las víctimas ante su entorno escolar. Además, no es necesario que se publique una fotografía o el nombre completo de la persona afectada para que pueda ser reconocida: un apodo, una caricatura o una referencia a una clase pueden bastar para que sus compañeros identifiquen a quién se dirige la publicación.
El anonimato no excluye la responsabilidad legal
La Policía Nacional recuerda que el uso de una cuenta anónima no impide que determinadas publicaciones puedan tener consecuencias jurídicas. En función del contenido, la gravedad de los hechos y las circunstancias de cada caso, las conductas podrían dar lugar a responsabilidades penales por delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otras posibilidades, así como a responsabilidades civiles.
La presentación de una publicación como una broma o el empleo de dibujos y caricaturas tampoco excluyen automáticamente la responsabilidad. Lo relevante es valorar el contenido difundido, las circunstancias en las que se publica y el daño que pueda ocasionar a la persona afectada.
La advertencia policial distingue así entre el humor relacionado con la vida escolar y aquellas publicaciones que cruzan la línea hacia la humillación o el hostigamiento. La utilización de redes sociales para difundir este tipo de contenidos puede amplificar su alcance y prolongar la exposición de las víctimas ante sus compañeros.
Cómo actuar ante una publicación humillante
La Policía recomienda a quienes sufran estas conductas conservar las pruebas antes de reportar o bloquear las cuentas implicadas. Para ello, aconseja realizar capturas de pantalla de las publicaciones y los comentarios relevantes, procurando que aparezcan el contenido, la fecha y el perfil desde el que se han difundido.
También resulta conveniente guardar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones. La información debe conservarse evitando reenviar el material más allá de lo necesario para comunicar los hechos o aportar las pruebas correspondientes, con el fin de no contribuir a ampliar la difusión de las humillaciones.
Una vez preservadas las evidencias, se recomienda utilizar las herramientas de denuncia de la propia red social y bloquear a las cuentas que estén hostigando a la víctima. En el caso de los menores, la Policía aconseja informar a un adulto de confianza y al centro educativo.
Las personas afectadas y sus familias también pueden acudir a la Policía Nacional para denunciar los hechos. La conservación de las pruebas digitales puede resultar relevante para documentar lo ocurrido y facilitar la valoración de las circunstancias de cada caso.
La alerta subraya la importancia de no normalizar las publicaciones vejatorias bajo la apariencia de humor y de actuar cuando las redes sociales se utilizan para señalar o humillar a miembros de la comunidad educativa.



