El Consejo de Ministros ha autorizado la celebración de un contrato para la adquisición de misiles AIM-120-C8, por un valor estimado de 114.426.000 euros, con el objetivo de mantener las capacidades operativas del Ejército del Aire y del Espacio y cumplir los compromisos nacionales e internacionales asumidos por España.
El Ejecutivo no ha especificado el número de misiles que se adquirirán ni ha publicado, en la información difundida, un calendario detallado de entregas. La autorización constituye un nuevo paso en el sostenimiento de las capacidades de combate aéreo y defensa antiaérea de las Fuerzas Armadas.
La adquisición de este tipo de munición permite mantener la disponibilidad operativa de los sistemas que la emplean y garantizar que las unidades dispongan de armamento compatible con sus plataformas y necesidades operativas.
Un misil para el combate más allá del alcance visual
El AIM-120-C8 AMRAAM (Advanced Medium-Range Air-to-Air Missile) es una versión avanzada de una familia de misiles guiados concebida principalmente para el combate aire-aire a media distancia. Su principal característica es la capacidad de interceptar objetivos más allá del alcance visual, lo que permite a los aviones de combate atacar sin necesidad de establecer contacto visual directo con el blanco.
El sistema incorpora un buscador de radar activo en la fase final de la interceptación, que permite al misil localizar y seguir el objetivo de forma autónoma una vez alcanzada la fase correspondiente del vuelo. Esta arquitectura reduce la necesidad de que el avión lanzador mantenga continuamente la iluminación del blanco mediante su propio radar, una característica relevante en los enfrentamientos aéreos modernos.
La familia AMRAAM también se utiliza en determinados sistemas de defensa antiaérea basados en tierra, entre ellos el NASAMS (National Advanced Surface-to-Air Missile System). Este empleo permite aprovechar una misma familia de municiones en distintos entornos operativos, aunque la configuración concreta depende de la plataforma, los sistemas de integración y las necesidades de cada usuario.
Compatibilidad con los sistemas españoles
Los misiles de la familia AIM-120 forman parte del armamento empleado por aeronaves de combate como el Eurofighter Typhoon y el F/A-18 Hornet, presentes en el inventario del Ejército del Aire y del Espacio español. La familia AMRAAM también está asociada al sistema antiaéreo NASAMS, utilizado por unidades españolas.
Esta compatibilidad permite que el armamento desempeñe funciones tanto en misiones de superioridad y defensa aérea como en la protección frente a determinadas amenazas aéreas mediante sistemas desplegados en tierra. No obstante, la referencia del Consejo de Ministros no identifica las plataformas concretas a las que se destinarán los misiles incluidos en el nuevo contrato.
La adquisición debe entenderse, por tanto, como una medida de sostenimiento y disponibilidad de capacidades militares, sin que la información oficial permita determinar si el suministro estará destinado a reponer munición consumida, ampliar las existencias disponibles o cubrir otras necesidades operativas.
Una inversión de más de 114 millones
El valor estimado del contrato asciende a 114,426 millones de euros. La cifra corresponde al importe estimado de la contratación autorizada, pero no permite calcular el coste unitario de cada misil, ya que el Gobierno no ha publicado el número de unidades ni el desglose económico del expediente.
La autorización del Consejo de Ministros habilita la celebración del contrato, aunque no equivale por sí sola a la confirmación de que todas las entregas se hayan formalizado o completado. Para conocer las condiciones definitivas del suministro será necesario disponer de información adicional sobre la adjudicación, los plazos de ejecución y las características contractuales.
El acuerdo se enmarca en la necesidad de mantener operativos los medios de combate y defensa aérea españoles y de cumplir los compromisos internacionales de España. En un escenario de modernización militar y creciente atención a la defensa del espacio aéreo, la disponibilidad de misiles compatibles con los sistemas en servicio constituye un elemento relevante para preservar la capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas.



