España registró más de 4.200 ataques contra camiones, almacenes y otras instalaciones y modalidades de transporte durante los dos años transcurridos hasta finales de junio de 2026, según los datos difundidos por la Transported Asset Protection Association para Europa, Oriente Medio y África (TAPA EMEA).
La organización advierte de la dimensión económica de estos delitos: los incidentes en los que se comunicó el valor de las pérdidas —el 13% del total— representaron mercancías sustraídas por valor de más de 197 millones de euros. Además, los robos con pérdidas superiores a 100.000 euros alcanzaron una media de 1.336.836 euros por incidente.
Estas cifras centraron la conferencia regional de TAPA EMEA, celebrada este martes, en la que representantes de la industria y especialistas de las fuerzas y cuerpos de seguridad analizaron las causas de la delincuencia contra el transporte de mercancías en España y las actuaciones policiales dirigidas a desarticular los grupos criminales implicados. El encuentro también abordó soluciones de seguridad aplicadas en cadenas de suministro europeas y el uso de inteligencia sobre incidentes para mejorar la prevención y la respuesta frente a los robos.
Una amenaza para mercancías de múltiples sectores
Según la organización, los delincuentes no se centran en una única categoría de productos. Entre las mercancías afectadas figuran metales, dinero en efectivo, herramientas y materiales de construcción, alimentos y bebidas, joyas, productos electrónicos, ropa y calzado, teléfonos móviles, piezas de automoción, tabaco, maquinaria agrícola y productos farmacéuticos. También se encuentran entre los objetivos los ordenadores, los juguetes, los neumáticos, las bicicletas y los electrodomésticos.
La amplitud de los productos afectados convierte el robo de carga en un riesgo transversal para fabricantes, transportistas y operadores logísticos. Además del valor directo de los bienes sustraídos, un ataque puede provocar interrupciones operativas y daños económicos y reputacionales para las empresas afectadas.
La conferencia analizó qué medidas pueden adoptar las empresas para reforzar la protección de sus operaciones frente a delincuentes individuales y redes criminales organizadas. Entre los asuntos anunciados figuraban las soluciones de seguridad ya implantadas en Europa y la información sobre incidentes que permite identificar riesgos y orientar las estrategias de prevención.
TAPA EMEA es una asociación empresarial internacional centrada en la prevención de los delitos contra las mercancías y en el fortalecimiento de la seguridad y la resiliencia de las cadenas de suministro. La organización reúne a fabricantes, empresas de transporte y logística, proveedores de seguridad y otros actores vinculados a la protección de la carga.



