Precedentes similares fueron la ‘operación Dinamo‘ en Dunkerke, cuando centenares de embarcaciones privadas rescataron en la costa francesa a miles de soldados británicos y franceses asediados por las tropas nazis. Más recientemente, la flotilla que viajó, con peor fortuna, a Gaza, y ahora la bautizada como ‘Armada de la Solidaridad con Ceuta‘, que ultima los preparativos para una travesía marítima que llevará el próximo sábado 29 de agosto hasta la ciudad autónoma a decenas de embarcaciones procedentes de distintos puntos de la Costa del Sol.
La iniciativa, de carácter ciudadano y pacífico, está impulsada, entre otros, por el empresario y exdiputado Marcos de Quinto y pretende convertir el Estrecho de Gibraltar en el escenario de un gesto colectivo de apoyo a los habitantes de Ceuta en un momento marcado por la tensión derivada de la reciente crisis migratoria.
Los organizadores calculan que la convocatoria podría reunir hasta 60 barcos, aunque la cifra definitiva dependerá de las adhesiones que se produzcan durante los próximos días. La iniciativa se presenta bajo el lema «Unidos por Ceuta, unidos por España», al que acompaña otro mensaje destinado a resumir el espíritu de la convocatoria: «El mar nos une · Ceuta nos llama». Sus promotores pretenden que la llegada conjunta de las embarcaciones transmita a los ceutíes un mensaje de solidaridad, respeto, admiración y apoyo.

Marcos de Quinto ha difundido públicamente la convocatoria y ha señalado que la expedición tiene como finalidad «apoyar a sus compatriotas ceutíes» y reivindicar la integridad territorial española. La participación no se limita a propietarios particulares de embarcaciones, sino que la organización ha abierto la convocatoria a navegantes, clubes náuticos, puertos deportivos, cofradías, escuelas y otras personas vinculadas al mundo marítimo. Junto a De Quinto participan en la organización Amalio de Marichalar, Francisco Mier del Castillo, África León, Juan Núñez, Fernando Oltra y Pedro Rodríguez.
La travesía estaba inicialmente prevista para el 23 de agosto, pero las previsiones meteorológicas adversas en el Estrecho obligaron a aplazarla hasta el sábado 29. Los promotores consideran que el cambio de fecha permitirá, además, disponer de más tiempo para incrementar el número de embarcaciones participantes y ultimar la organización logística de la llegada.
La colaboración de Marina de Ceuta será uno de los elementos fundamentales para recibir a las embarcaciones. La entidad ha ofrecido amarres gratuitos a los participantes y colaborará en la coordinación de la llegada. El programa contempla asimismo un encuentro con autoridades, medios de comunicación y representantes de la sociedad ceutí, además de una cena de bienvenida para las tripulaciones participantes.
Los impulsores insisten en definir la iniciativa como una movilización «civil y pacífica». Más allá de la propia travesía, pretenden que la concentración marítima sirva para reforzar los vínculos entre Ceuta y la Península y para trasladar la idea de que los habitantes de la ciudad autónoma no están solos ante las dificultades que atraviesan. «Ceuta no está sola» es, precisamente, uno de los mensajes que acompaña a la convocatoria.
La iniciativa se produce después de las semanas de tensión vividas en Ceuta a raíz de la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio y de las consecuencias posteriores para los servicios públicos y la convivencia en la ciudad. La situación ha generado un intenso debate político y social, mientras las administraciones central y autonómica han tratado de articular medidas para gestionar la situación migratoria y humanitaria.
En este contexto, la «Armada de la Solidaridad» pretende utilizar una imagen de fuerte carga simbólica: decenas de embarcaciones cruzando juntas el Estrecho para llegar a Ceuta. Para sus promotores, el mar deja de ser únicamente una frontera geográfica para convertirse en un elemento de unión entre ciudadanos de ambas orillas. La convocatoria busca así combinar el carácter reivindicativo de sus mensajes con una demostración pública de respaldo a los ceutíes.
La organización mantiene abierta la posibilidad de nuevas adhesiones durante los próximos días. Quienes no puedan participar físicamente en la travesía también podrán expresar su apoyo mediante adhesiones y mensajes. El objetivo final es que la concentración alcance una dimensión suficiente para convertirse en una demostración visible de solidaridad y, según sus promotores, en una cita que pueda repetirse en el futuro.
Con la fecha del 29 de agosto ya fijada, la atención se centra ahora en conocer cuántas embarcaciones terminarán formando parte de la expedición. Si se alcanza la cifra de hasta 60 barcos prevista por los organizadores, la llegada conjunta a Ceuta constituirá una de las movilizaciones marítimas ciudadanas más llamativas de los últimos años en el Estrecho y situará nuevamente a la ciudad autónoma en el centro de la atención pública nacional.



