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martes, julio 28, 2026

Pedro Alfaro (Zelenza): “En defensa no se invierte para la guerra, sino para la paz”

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Luis Miguel Belda
Luis Miguel Belda
Periodista y Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia

Fundada hace más de 40 años, Zelenza es un grupo tecnológico español que ofrece servicios integrales en TIC y ciberseguridad (auditorías, inteligencia, seguridad gestionada); ingeniería de redes telco (3G, 4G, 5G, fibra óptica); gestión de infraestructuras TIC (monitorización, automatización); externalización de procesos de negocio y medios de pago; defensa y seguridad (plataformas robóticas no tripuladas); Contact Center Boutique (atención al cliente B2B/B2C); y consultoría y optimización de procesos digitales.

En la reciente feria FEINDEF, Zelenza presentó sus drones de tierra, mar y aire, donde ofrece sus soluciones de enjambre basados en la IA. Uno de sus proyectos estrella es el dron marítimo SEAD 23, el Sistema de Mando y Control de Drones y Antidrones, SIMACODA y el sistema de enjambres Starling. SIMACODA es el sistema de mando y control integral que redefine la gestión de flotas de drones multidominio y multitarea.

Por otra parte, los enjambres STARLING son sistemas de enjambres multidominio con lógica distribuida e inteligencia embarcada. Su capacidad de reconfiguración automática y navegación en entornos de comunicaciones denegadas (gracias a la sincronización no-GPS y navegación inercial) garantizan una alta supervivencia y eficiencia en misiones críticas. En tercer lugar, SEAD 23 es una embarcación de superficie no tripulada (USV) de 7 metros de eslora, diseñada para operaciones de alta velocidad y maniobrabilidad en zonas de difícil acceso. Su versatilidad permite la integración de diferentes sistemas, dependiendo de la misión que tenga la embarcación.

Entrevistamos en Delta13News a Pedro Alfaro, CEO de Zelenza. Se incorporó a Zelenza como apoderado de varias de sus filiales (Zelenza SL, Zelenza Soluciones e Información, y Telecom Solutions) en agosto de 2024, lo que coincide con su asunción del rol ejecutivo principal en el grupo.

¿Cuáles son las fortalezas de Zelenza?

Zelenza es una compañía con más de 40 años de historia y 2.700 empleados, que se ha dedicado a un mundo muy civil, de servicios, de tecnologías de la información y comunicaciones. No obstante, hace siete años abordamos un proceso de concentración, con compras en inorgánico de diferentes compañías, y es cuando me incorporo. Con anterioridad, estuve en el grupo Telefónica, llevando defensa y seguridad a nivel global durante muchos años, y es cuando el dueño, José Fernández, me propone que la acompañe en este nuevo reto con el objetivo de hacer una integración de compañías y luego crear una división de defensa y seguridad.

La realidad es que el 85% de la tecnología que hay en el mercado de defensa en España está en pymes tecnológicas muy pequeñitas y en aquel momento las compañías grandes como de la que yo venía tienen unos modelos de integración de esas compañías tecnológicas muy malos, es decir, que normalmente suelen integrarlas en las grandes compañías y acaba perdiéndose esa capacidad de innovación en tecnología. De algún modo acabamos destrozándola. Pensamos que había un modelo que era dejar a las pymes con autonomía en todo lo que tiene que ver con el desarrollo de tecnología e innovación y a la compañía grande darle la solvencia financiera, el acceso a los mercados. Darle un poco lo que normalmente carece la pyme, que es de estructura empresarial para abordar proyectos financiados e industrializados. Apostamos por eso y por los vehículos no tripulados en general, donde vimos una oportunidad.

En la Guerra de Ucrania se ha visto: Ahora mismo es una guerra de no tripulados. Se habla de que se han utilizado 3 millones de drones hasta el día de hoy en la guerra y nosotros ya hace 7 años apostamos por esto.

¿Qué es lo han hecho, en concreto?

Tenemos nuestra propuesta en defensa y seguridad, que es un ecosistema de pymes. Nosotros tenemos control efectivo de las compañías, pero dejamos que toda la parte de innovación y tecnología resida en ellos; compañías pequeñas, flexibles, ágiles, que innovan. Y eso es lo que hemos conseguido, mantener un equilibrio entre su vocación de emprendimiento y la incorporación sin tocar los valores esenciales de las pymes.

En ese contexto, ustedes invierten, en particular, en drones…

Invertimos en tres compañías. Una que se dedica a hacer enjambres de drones, que son drones que trabajan de forma colaborativa, lo que supone un poco del futuro, un tema muy militar. Porque en enjambre de drones no tiene jerarquía, trabajan todos con todos, todos se comunican, tienen inteligencia a bordo y, además, ‘votan’ entre ellos el llevar a cabo las misiones. Votan por consenso, llevan a cabo las misiones por consenso. A un enjambre de drones lo que les mandas es una misión de alto nivel y entre ellos se ordenan para llevarla a cabo. Es mucha inteligencia artificial, mucho desarrollo. Aquí somos compañías de desarrollo software, de inteligencia embarcada.

Y eso es una capacidad que tenemos en España, el enjambre de drones, que estamos muy adelantados con respecto al mundo. Un enjambre es muy resiliente, porque son capaces de llevar a cabo la misión de forma autónoma, aunque estén en una zona que no haya comunicaciones. Procede de un grupo de ingenieros aeronáuticos españoles que estaban en Airbus, españoles, principalmente de la Universidad de Sevilla. Airbus, en un momento terminado consideró que esta tecnología se la quería llevar a Alemania y los chavales, que eran principalmente andaluces y sevillanos, lo de vivir en Alemania no les llamaba la atención. Salieron de la compañía y, al final, hemos montado una compañía con ellos como socios. Esa es una compañía.

Tenemos otra compañía que hace mando y control de dispositivos robóticos. ¿Esto qué quiere decir? Hay un tema que se ha empezado a ver en los drones y es que se empieza a utilizar el dron para cualquier misión. Y un dron es un mando y un piloto. Cuando eso lo quieres escalar, tú no puedes tener 25 drones, 25 mandos y 25 pilotos, porque no puedes tener más pilotos que soldados. Entonces, hay unas herramientas que es de mando y control para que los drones estén conectados a una plataforma que, con muy pocas personas, puedas llevar a cabo misiones de muchos drones de forma autónoma. Eso es lo que hacemos. Tenemos una compañía que hace ese software, de los que hay muy pocos en el mundo, porque hay mucho software, pero de fabricantes que solamente utilizan ese software para su producto. Nosotros lo que hacemos es integrar en la plataforma cualquier dron que se deje integrar. La tercera compañía es un astillero que hace barcos no tripulados, que es Seadrone, y lo que hace es que fabricamos barcos se hasta 24 metros de eslora para misiones no tripuladas. Barcos fabricados desde su concepción para misiones no tripuladas. Esas son las tres compañías que tenemos.

Permítame que ahonde en los Unmanned Surface Vehicles (USV), los drones marinos ¿Cómo funcionan? ¿Son como misiles?

No. Puedes tener desde barcos que llevan carga explosiva, que lo que haces es inmolarlos contra un objetivo. Ese es un tipo de drone marino, pero hay otros que hacen múltiples misiones. Nosotros hacemos de todo. Depende de lo que quiera el cliente. Lo que hacemos son barcos que puedan circular de forma autónoma, que estén conectados con un centro de control y lleven la carga de pago que sea la necesaria para la misión que quieren. La Armada española ha comprado el primer USV y esperemos que eso sea una serie.

¿Para qué lo quiere la Armada española?

Este barco puede hacer desde misiones de reconocimiento de costa, cuando hay un desembarco de la Armada con la Infantería de Marina. Antes de hacer ese desembarco, ¿qué hacían antes? Pues mandaban unas zodiac con submarinistas para medir el fondo que había en el mar porque esas barcazas no pueden llegar a cualquier sitio de la costa. Tienen que entrar en un sitio en el que puedan llegar con los vehículos anfibios y puedan entrar. Entonces, un USV, sin poner en peligro a nadie, hace un levantamiento de todo el fondo marino. De modo que, sin poner en riesgo a nadie, tienen la cartografía perfecta de lo que hay en la costa.

¿Qué más pueden hacer?

Vigilancia. Un barco de estos puede estar a cuatro nudos navegando durante una semana. Observando, mirando qué pasa en el estrecho. También se ha interesado Estados Unidos en nuestros barcos para el Báltico. ¿Sabes el problema que hay ahora con los mercantes y con el arrastre de anclas para las infraestructuras que hay en lecho marino? Pues lo que está planteando la OTAN es tener una flota grande de este tipo de barcos que estén vigilando lo que está pasando en el Báltico con esos barcos. Anticipando la situación. Esa es otra misión. Este barco, por ejemplo, está armado con una torre de la compañía italiana Leonardo, que es autónoma también. Lleva un arma, ¿para qué valdría? Pues para todas esas misiones de la piratería de Somalia. Tú mandas un barco de estos con su arma, con su altavoz específico y les adviertes, sin poner en riesgo a nadie, que abandonen los intentos de piratería contra mercantes. En fin, tiene lucha antisubmarina. También se puede dotar de hidrófonos para escuchar el fondo. Puedes llevar vehículos submarinos para ver el fondo, el tema de minas en zona de puertos. En fin, tiene todas las aplicaciones que te puedas imaginar.

¿Y cuál es su capacidad de defensa? ¿Cómo se defienden los USV?

No tiene un blindaje especial. Está construido de una manera bastante robusta, eso sí, que protege contra disparos de ametralladora, ahora bien, no contra un misil, pero está bastante protegido ante contingencias comunes. Al final, de lo que se trata con el uso de los drones marinos es de no poner en riesgo a las personas. Tú vas a mandar este drone a hacer una misión y no estás poniendo en juego una persona, ni que se identifique un militar de un país en un área concreta de guerra.

¿Qué les distingue como empresa de otras de su área de competencia?

La excelencia. En el tema de los drones, tenemos la suerte de contar con Íñigo Echenique, seguramente el mejor ingeniero naval que tiene España. Este hombre ha fabricado barcos. Tiene, entre otros hitos de diseño, el mayor barco de vela, un barco de 134 metros, que es alemán y que hace cruceros, que lleva a 40 personas de tripulación. Lo que ha hecho con nosotros es un barco que está a la altura de lo mejor que hay en el mundo en drones no tripulados.

Déjeme sobre algo que ha comentado antes, sobre el modelo de negocio, la estructura de Zelenza. Se habla mucho de la oportunidad de fusionar grandes compañías para generar una nueva que pueda competir en igualdad de condiciones con las grandes europeas, para empezar ¿Qué piensa usted?

Vamos a ver. Cuando en España se plantea el tema del campeón nacional en el mundo de la defensa alrededor de Indra, quieren compararse, por ejemplo, con el resto de países, con Francia y su Thales que es el producto de la política industrial de Francia durante el último siglo. En este caso, ha habido cien años ordenando la industria e incorporando esas capacidades en un campeón. En lo que nos concierne, cualquier empresa española es una pyme en el mercado mundial de defensa y creo que no se puede pensar ni aspirar a llegar a esos niveles de un Rheinmetall, un Thales, un Leonardo… Estamos en otra dimensión absoluta. En España somos pymes. Indra hace mil y pico millones en facturación. Cualquiera de los que he citado en el sector de defensa, Leonardo, por ejemplo, hace quince mil millones. O sea, lo que quiero decir es que las dimensiones son otras. ¿Por qué abogamos nosotros? ¿O qué pensamos? España es un país de pymes en general, pero en el mundo de defensa, igual. El 85% de las empresas de defensa son pymes y, además, más del 85% de la tecnología que se crea en el país está en pymes.

Yo abogo por otro modelo que hemos llamado un campeón nacional arbóreo. ¿Qué significa eso? Hay empresas de diferentes tamaños y diferentes papeles. Es importante que haya empresas más grandes, que sean ‘prime’, que sean los contratistas principales, empresas tractoras, pero que necesitan incorporar al resto de la industria. Y eso, en un papel cooperativo coordinado por el Ministerio de Defensa, al final lo que tendrás es un árbol en el que el tronco a lo mejor puede ser Indra, pero que hay una serie de ramas con empresas medianas y pequeñas, bien ordenadas, y entre todos podemos ser un campeón nacional. Ese es un poco el debate. Yo creo más en ese modelo, en intentar incorporar y crear artificialmente un campeón nacional.

Lo del momento actual de la industria de defensa no será una burbuja, ¿verdad?

A mí lo que me parece más relevante del momento es que hemos sido conscientes por fin de que somos adultos. O sea, que hemos vivido un poco, válgame el símil, como niños, protegidos por un mayor que era Estados Unidos, con una participación bastante escasa, intentando escamotear recursos, y, sobre todo, sabiendo que alguien nos protege. O sea, que alguien pone el dinero, pone los medios, y, a veces, hasta pone los muertos. Creo que ahora mismo Europa es consciente de que esto ha cambiado. Estamos hablando mucho del 2% en España, distrayendo dinero para llegar a esa cumbre de este mes de la OTAN, diciendo que hemos comprometido un 2%. Fíjate, no creo ni que este año seamos capaces de hacer eso. Porque mucho del dinero que están intentando trasladar es dinero que tiene que ser gastado en este año. Y los programas de defensa no tienen periodicidad de meses, tienen periodicidad de años.

Aquí lo que creo que es relevante es el compromiso de los países. Esto es un proyecto nacional y de Europa, de aportar la capacidad, del dinero suficiente, para, en unos años, tener la soberanía nacional estratégica, tener capacidades tecnológicas propias con las que seamos capaces de disuadir a cualquier enemigo de que Europa no se toque. Ese es el punto en el que estamos. No creo que este año sea la solución, pero sí que es verdad que este año ha sido el detonante. Esto ya está en el debate público, todo el mundo se ha alineado con diferentes matices, pero todo el mundo es consciente, salvo partidos no de Estado, pero cualquiera que va a poder tener responsabilidad de gobierno, sabe que esto hay que hacerlo. Y que ahora es el momento.

Pero, insisto, que no es de hoy. Necesitas años para conseguir la capacidad de esa autonomía estratégica, porque esto va acompañado de inversiones a largo plazo que permitan a los militares identificar las necesidades operativas y tecnológicas que tienen, y a las empresas prepararse para poder industrializar y fabricar esos bienes.

Y sí, es un gran momento ahora mismo. Es un momento de cambio. Lo veremos en la historia como un momento en el que Europa fue consciente de su situación y del riesgo. Parecía que en Europa no podía haber una guerra. Parecía que esto era el mundo de yuppie. En el mundo de Europa no parecía que hubiera problemas. Pero cuando empiezas a ver que tienes un vecino que tiene una capacidad, además, que en muy pocos minutos puede poner en riesgo tu soberanía nacional, ya empiezas a preocuparte.

¿Más cultura de defensa?

Es que no se invierte para la guerra, se invierte para la paz. Creo que la sociedad ya es mucho más sensible. Tener una guerra tan cerca, creo que ha hecho cambiar la mentalidad. Esa mentalidad de invertir, no para la guerra, sino para la paz. Hay una realidad y es que necesitamos la suficiente capacidad de disuasión para que sigamos viviendo en paz.

¿Eso explicaría que las Fuerzas Armadas sea, a día de hoy, la institución que genera más confianza en la sociedad española, según el CIS?

Sería interesante que también la industria militar consiguiera, en algún momento, ese aprecio. Eso espero. También es verdad que en este país la empresa en general, los empresarios, tienen muy mala imagen, porque, es verdad que hemos vivido épocas muy malas alrededor de la cultura del pelotazo. Se identificó a los empresarios con el empresario del pelotazo. Y eso no es el empresario. En Zelenza, por ejemplo, el accionista único de esta empresa no saca ni un euro de dividendos. Todo lo que gana esta compañía se invierte en crecer. No ha habido nunca un euro de salida de beneficios. A veces, la gente no entiende esa vocación del empresario, porque es una vocación, no tanto de hacer dinero, como de trascender, de hacer un proyecto que impacte en la sociedad, que tenga reconocimiento.

Permítame una última cuestión, el software se está convirtiendo en clave dentro de la estructura de creación empresarial, y donde la inteligencia artificial parece que lo abandera todo ¿qué papel juega ahora mismo, y en el futuro, la IA en Zelenza?

Todo el mundo dice que tiene inteligencia artificial. Aquí la tenemos, pero porque es obligatorio. O sea, en un mundo de defensa de vehículos autónomos ¿eres capaz de tener que el vehículo sea inteligente y sea capaz de hacer acciones o no? Porque las comunicaciones en un entorno de guerra siempre están denegadas. Hay una cosa que se llama guerra electrónica, que es la capacidad de interferir para que tu contrario no tenga comunicaciones y tú obtener ventaja teniendo comunicaciones. ¿Qué significa eso? Que en un mundo de lo no tripulado tienes que estar siempre pensando que no vas a tener comunicaciones con el centro, por lo cual los equipos tienen que tener inteligencia embarcada para ser capaces de seguir llevando a cabo la misión. Nosotros desarrollamos nuestra base, aquí hacemos plataformas, pero el 80% de la gente que tenemos programa y trabaja con inteligencia artificial o con navegación, siempre software; es decir, la base de esta compañía es software, aunque el entregable final parezcan otras cosas, pero lo importante no son las plataformas que vuelan o que navegan: lo importante es lo que llevan dentro la inteligencia de dentro.

 

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