Pedro Sánchez: «España no convertirá al migrante en enemigo»

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado la situación vivida en Ceuta a la Asamblea General de Naciones Unidas, donde ha descrito la crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma como “una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años”. En su intervención, Sánchez situó la desigualdad, la desesperación y la desinformación entre los factores que, a su juicio, contribuyeron a alimentar la situación.

La referencia a Ceuta se produjo durante el discurso pronunciado por Sánchez ante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. El presidente calificó de “difícil” el momento que atraviesa la ciudad tras la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos y utilizó la respuesta de los ceutíes como ejemplo de la posición que defiende España ante las crisis migratorias.

Uno de los pasajes centrales de su intervención estuvo dedicado precisamente a la actuación de la ciudadanía de Ceuta. Sánchez afirmó que, ante una situación de estas características, existe la tentación de “ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad”, pero añadió: “España no va a hacerlo, y tampoco Ceuta”.

El presidente del Gobierno reivindicó de esta manera el comportamiento de la sociedad ceutí durante la crisis. Según sus palabras, “su ciudadanía está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los Derechos Humanos”. Sánchez vinculó esa respuesta con la defensa de los principios que, según señaló, deben orientar la política migratoria española.

“España no elige el camino más fácil”

Sánchez sostuvo que España y Ceuta saldrán de la crisis “más fuertes” precisamente por haber mantenido esos principios. El presidente afirmó que España no opta por “el camino más fácil”, sino por “el más justo”, dentro de un discurso más amplio centrado en la defensa del multilateralismo y de las normas internacionales.

La intervención también incluyó una referencia a la desinformación como uno de los elementos que, según Sánchez, contribuyeron a agravar la situación. El presidente vinculó así la crisis migratoria de Ceuta con un contexto más amplio en el que las redes y los flujos de información pueden influir en la percepción social de fenómenos migratorios.

La mención de Ceuta se produjo además en un discurso en el que Sánchez defendió la vigencia del sistema multilateral y reclamó una reforma de Naciones Unidas. Entre sus propuestas citó la modificación del Consejo de Seguridad para mejorar la representación de las distintas regiones del mundo y la revisión del derecho de veto de sus miembros permanentes.

Una crisis que llega a la agenda internacional

La inclusión de Ceuta en el discurso presidencial ante la Asamblea General supone trasladar al principal foro multilateral la situación migratoria experimentada por la ciudad autónoma. Sánchez presentó el episodio como un ejemplo de los desafíos que plantean los movimientos migratorios y de la necesidad, según su planteamiento, de responder a ellos dentro del marco legal y de los derechos humanos.

La referencia adquiere especial relevancia por el contexto en el que se produce: la intervención tuvo lugar ante representantes de los Estados miembros de Naciones Unidas y en un momento en el que la migración, la seguridad fronteriza y la gestión de los flujos irregulares forman parte de los debates internacionales sobre movilidad humana.

Sánchez cerró su referencia a Ceuta con una defensa de la respuesta española y de la ciudadanía de la ciudad autónoma. “No vamos a dejar de creer que la humanidad puede seguir progresando y que, entre todos, podemos construir un mundo mejor”, afirmó el presidente en la parte final de su intervención. 

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