El conocimiento y uso de la inteligencia artificial (IA) en España es aún limitado. El 53% de los españoles de 25 a 64 años (edades que comprenden al 91% de la población activa) reconoce saber poco o nada sobre ella, frente al 44% que declara tener un conocimiento básico. Solo el 3% manifiesta contar con un conocimiento avanzado.
Son los resultados de una encuesta realizada por Funcas y recogida en uno de los artículos que incluye el último número de Panorama Social. La publicación, editada por Funcas, aborda las oportunidades y retos que representan la digitalización de la sociedad y la IA y destaca sus consecuencias sobre las desigualdades sociales y económicas y sus implicaciones sobre el aprendizaje y las competencias de los jóvenes.
En el monográfico, titulado ‘Digitalización e inteligencia artificial: oportunidades y desafíos sociales’, María Miyar analiza la opinión pública ante la IA utilizando datos de una encuesta realizada por Funcas a finales de 2023 a personas de entre 25 y 64 años. En el marco del limitado conocimiento y uso de la IA en España, los resultados muestran que el uso de ChatGPT está aún poco extendido: dos de cada diez encuestados no han oído nunca hablar de esta aplicación y casi dos de cada tres (64%) no la han usado nunca (porque no hayan oído hablar de ella o porque, habiendo oído hablar, no la han usado).
El uso frecuente de ChatGPT se concentra, sobre todo, entre los hombres jóvenes (de 25 a 34 años), aunque no es en absoluto mayoritario. Uno de cada cinco (21%) afirma usarlo con frecuencia, mientras que entre las mujeres de la misma edad la proporción no llega a una de cada diez (8%).
Por otra parte, en todos los grupos de edad, sexo, nivel educativo, conocimiento y uso de la inteligencia artificial considerados en el análisis se observa una preferencia mayoritaria por una regulación de la inteligencia artificial más orientada al control de los riesgos que al fomento del desarrollo competitivo de esta tecnología.
Cinco de cada seis encuestados (83%) creen que controlar el desarrollo y funcionamiento de la IA en aspectos como el uso, la privacidad y la transparencia debería ser el principal objetivo de la regulación comunitaria en materia de IA y solo un 14% opina que la prioridad debe ser fomentar la inversión y la innovación en IA para mantener la competitividad internacional de las economías europeas.
Esta clara preferencia por el control regulatorio frente al fomento de la inversión en IA contrasta con la percepción de que Europa no lidera la carrera internacional por la IA. Un 53% de los encuestados cree que Estados Unidos está a la vanguardia, mientras que el 43% piensa que China ocupa el primer lugar. Solo un 3% identifica a Europa como líder en este ámbito.



