El comercio internacional de bienes de la Unión Europea experimentó un notable incremento durante el segundo trimestre de 2026. Entre abril y junio, los Veintisiete importaron bienes procedentes de países no pertenecientes a la UE por valor de 701.800 millones de euros, mientras que las exportaciones alcanzaron los 680.000 millones. En comparación con el primer trimestre del año, las importaciones crecieron un 9,9% y las exportaciones un 5,4%.
La comparación interanual muestra también una expansión significativa del comercio exterior europeo. Frente al segundo trimestre de 2025, las compras de bienes procedentes del exterior aumentaron un 11,7%, mientras que las ventas comunitarias a terceros países crecieron un 4,5%.
Sin embargo, detrás de estas cifras globales aparece una estructura comercial marcada por la creciente importancia de dos grandes potencias económicas: China y Estados Unidos.
China, principal proveedor de la UE
China volvió a ocupar durante el segundo trimestre la primera posición entre los países proveedores de bienes de la Unión Europea. Las importaciones comunitarias procedentes del gigante asiático alcanzaron los 153.600 millones de euros, equivalentes al 21,9% del total de las importaciones extracomunitarias.
Estados Unidos se situó en segunda posición, con 98.700 millones de euros, el 14,1% del total, seguido por Reino Unido, con 43.400 millones (6,2%); Suiza, con 36.900 millones (5,3%), y Turquía, con 25.500 millones (3,6%).
Además, la UE incrementó durante el segundo trimestre sus compras procedentes de algunos de sus principales socios. Las importaciones desde Estados Unidos aumentaron un 11,5% respecto al mismo periodo de 2025, mientras que las procedentes de Reino Unido crecieron un 8,8%, las de China un 7,9% y las de Suiza un 2,1%.
La única excepción entre los grandes proveedores fue Turquía, cuyas ventas de bienes a la UE descendieron ligeramente, un 0,6%, en términos interanuales.
Estados Unidos sigue siendo el gran mercado para las exportaciones europeas
Si se cambia la perspectiva y se analizan las exportaciones, el liderazgo corresponde a Estados Unidos.
Las empresas de la Unión Europea exportaron a Estados Unidos bienes por valor de 127.700 millones de euros durante el segundo trimestre de 2026. Esa cifra representa el 18,8% de todas las exportaciones extracomunitarias de la UE.
Reino Unido ocupó la segunda posición, con 92.700 millones de euros y una cuota del 13,6%, seguido de Suiza, con 60.500 millones (8,9%); China, con 50.300 millones (7,4%), y Turquía, con 27.300 millones (4%).
La fotografía comercial revela así una relación económica de doble dependencia: China es el principal origen de las mercancías que compra la UE, mientras Estados Unidos es el principal mercado para los productos que vende.
Las exportaciones a Estados Unidos retroceden
Uno de los datos más significativos de las estadísticas de Eurostat es que, pese a conservar su posición como principal destino de las exportaciones europeas, Estados Unidos registró una evolución negativa respecto al segundo trimestre de 2025.
Las exportaciones de bienes de la UE hacia el mercado estadounidense disminuyeron un 5,6% interanual.
La evolución contrasta con el comportamiento de otros grandes mercados. Las exportaciones europeas hacia Suiza aumentaron un 16,1%, mientras que las destinadas a Reino Unido crecieron un 5,6% y las dirigidas a China un 2,8%. También en este apartado Turquía registró una caída, del 4,9%.
El dato estadounidense adquiere especial relevancia porque se produce en un contexto de importantes tensiones comerciales internacionales y de transformación de las relaciones económicas entre las grandes potencias.
Un comercio exterior europeo con más importaciones que exportaciones
Las cifras del segundo trimestre muestran además que la UE volvió a registrar un volumen de importaciones de bienes superior al de sus exportaciones.
La diferencia entre ambas magnitudes fue de aproximadamente 21.800 millones de euros, resultado de unas importaciones por 701.800 millones frente a exportaciones por 680.000 millones.
La evolución trimestral también apunta a una mayor intensidad de las compras comunitarias: las importaciones aumentaron casi el doble que las exportaciones entre el primer y el segundo trimestre, con incrementos del 9,9% y el 5,4%, respectivamente.
Esta evolución ofrece una fotografía relevante de la posición de la economía europea en las cadenas globales de suministro. La UE continúa siendo una de las grandes potencias exportadoras mundiales, pero mantiene una elevada dependencia de las importaciones procedentes de determinados mercados, especialmente China.
Una relación comercial marcada por la complementariedad y la dependencia
Los datos de Eurostat permiten observar una característica fundamental de la economía europea: los dos principales socios comerciales desempeñan papeles diferentes dentro de la estructura comercial comunitaria.
China domina como proveedor, mientras Estados Unidos domina como mercado de destino. Esa distribución refleja la especialización de las relaciones económicas de la UE con ambas potencias y también plantea cuestiones estratégicas relacionadas con las cadenas de suministro, la autonomía económica y la diversificación de mercados.
El hecho de que más de una quinta parte de las importaciones extracomunitarias proceda de China evidencia la importancia de este país para el abastecimiento europeo. Al mismo tiempo, que casi una quinta parte de las exportaciones de la UE tengan como destino Estados Unidos demuestra hasta qué punto el mercado norteamericano resulta determinante para las empresas europeas.
La evolución registrada en el segundo trimestre también introduce un elemento de incertidumbre: mientras las importaciones procedentes de Estados Unidos crecieron un 11,5%, las exportaciones comunitarias hacia ese mismo país disminuyeron un 5,6%.
El resultado es una relación comercial que merece especial atención en los próximos trimestres, tanto por su peso económico como por la evolución del escenario internacional.
Los nuevos datos de Eurostat dibujan, en definitiva, una Unión Europea profundamente integrada en las cadenas comerciales globales y con dos socios que concentran buena parte de sus intercambios: China como principal suministrador y Estados Unidos como principal cliente. La evolución de estas relaciones será determinante para conocer hasta qué punto Europa puede avanzar hacia una mayor diversificación de sus proveedores y mercados sin poner en riesgo la capacidad exportadora de sus empresas.



