La Junta de Andalucía ha llevado a cabo el mayor simulacro de maremoto y tsunami que se ha celebrado en España, en concreto en Cádiz, con el mayor hito en materia de planificación de emergencias para la implantación de un plan, en este caso, el de maremotos, con la implicación de más de 20.000 personas, entre ellos más de mil efectivos de emergencia de 40 operativos, medio millar de edificios públicos, nueve centros educativos, dos hoteles y un parador, todo ello bajo la dirección de la Agencia de Emergencias de Andalucía.
El simulacro comenzó a las 10.00 de la mañana, con la simulación de un terremoto similar al de Lisboa de 1755. Una combinación de la falla de Horseshoe y la falla del Marqués de Pombal, aunque, en este caso, la simulación fue de una magnitud de 7.6 al suroeste del Cabo de San Vicente.
Unos minutos después, a las 10.04, se recibía un aviso de tsunami con un tiempo estimado de llegada de 55 minutos a las costas de Cádiz y Huelva. A partir de ese momento, comenzaba la cuenta atrás para vertebrar todas las medidas de protección y respuesta a personas y bienes, tal y como se haría en un caso real.
Un mensaje ‘Es-Alert’ para toda la costa
A las 10.09 horas se activó el Plan Andaluz ante el Riesgo de Maremotos en situación operativa 2, y a las 10.13, el servicio andaluz de Protección Civil remitía un mensaje ‘Es-Alert’ a todos los móviles de los municipios costeros de la costa gaditana con la información de las medidas a adoptar.
Un texto de fácil compresión en el que se pedía a los ciudadanos que subieran a una altura de tres o más plantas, o se dirigieran sin demora al punto de encuentro establecido, además de un enlace a los consejos de actuación del 112.
Paralelamente, se desplegó el Centro de Coordinación Operativa Integrada y un Puesto de Mando Avanzado, desde el que se inició todo el sistema de atención y coordinación para evaluar la respuesta de la ciudad de Cádiz ante un tsunami, los tiempos de respuesta de operativos, y de la propia población ante una situación de riesgo de esta naturaleza. Además, se comprobó el funcionamiento de los sistemas de aviso masivo como ‘Es-Alert’, y otros sonoros a través de la megafonía o campanas.
El sistema PEMEA, concretamente, de mensajería al 112 por chat para personas con diversidad funcional, como las personas con discapacidad auditiva, ha sido otro de los aspectos que se han evaluado, además de la capacidad y los tiempos de evacuación vertical, es decir, en altura, y horizontal (alejamiento de la zona inundable) de más de medio millar de edificios públicos, nueve centros educativos y tres establecimientos hoteleros.
Salvaguarda del patrimonio cultural
Igualmente, se ha evaluado la idoneidad de las comunicaciones entre las distintas administraciones y con los operativos y empresas participantes, además de los mecanismos de salvaguarda de los bienes culturales.
El Archivo Histórico provincial, la Biblioteca Provincial, el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico y el Museo de Cádiz han participado tanto en lo relativo a la puesta en práctica de las evacuaciones, como en la salvaguarda de obras. En este sentido, se ha simulado la recepción de tres obras de gran valor (réplicas) de cada uno de estos centros en el Museo de Cádiz.
En la Playa de Santa María del Mar de la capital gaditana se practicaron avisos a surfistas, rescates y también el protocolo de actuación forense del Instituto de Medicina Legal, mientras que en la zona franca el Colegio de Arquitectos ha estado ensayando el protocolo de valoración de daños en edificaciones.
Por último, en la zona portuaria de El Puerto de Santa María, la Unidad Militar de Emergencias (UME) practicó la búsqueda de desaparecidos con bomberos y sanitarios, entre otros.
Como eje transversal de todas estas pruebas, se configura la tecnología, principalmente, a través de las funcionalidades de la REJA, la Red de Emergencias de la Junta de Andalucía, y la conexión de los Puestos de Mando con el Centro de Coordinación Operativa Integrada con las salas 112, a través de la Plataforma de Gestión de Emergencias de Andalucía (GEA), además de la eficacia de los drones para valoración de daños y búsquedas.



