Como interesado observador, he sido testigo de cómo el campo de batalla informativo ha pasado de ser una preocupación periférica para convertirse en el eje central de las amenazas híbridas que asedian a la Unión Europea. El análisis detallado de los cuatro informes anuales FIMI (Manipulación e Interferencia Informativa Extranjera) del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE/EEAS) revela no solo una evolución técnica, sino una transformación doctrinal en la forma en que potencias extranjeras (principalmente Rusia y China) intentan socavar la arquitectura democrática occidental.
Este pequeño trabajo desglosa la transición desde la identificación del problema en 2023 hasta la implementación de una estrategia de disuasión proactiva en 2026.
1. Evolución de la amenaza: de la táctica a la industrialización
1.1 El despertar de 2023: el «proyecto piloto» de la resistencia
En el primer informe de 2023, la UE se encontraba en una fase de diagnóstico. El análisis se basó en una muestra piloto de 100 incidentes. En aquel entonces, la amenaza era clara, pero su estructura apenas comenzaba a trazarse. Rusia dominaba el panorama, utilizando su invasión a Ucrania como el principal catalizador de operaciones FIMI.
Las tácticas eran relativamente directas: distorsión y distracción. Se detectó que los canales diplomáticos rusos ya estaban plenamente integrados en el ecosistema de desinformación, actuando como repetidores de narrativas falsas. China, por su parte, emergía como un actor dispuesto a experimentar, centrándose en proyectar una imagen positiva y suprimir voces críticas.
1.2 2024: El año de la «super-elección» y la defensa en red
Para el segundo informe, la escala del monitoreo saltó a 750 incidentes. La amenaza se diversificó, atacando no solo a Estados, sino también a individuos (políticos y celebridades) y organizaciones como la OTAN.
El 2024 fue definido como un año crítico debido a los procesos electorales globales. Se descubrió que la desinformación no era un evento aislado, sino un proceso que comenzaba meses antes de las elecciones y persistía incluso después de que las urnas cerraran. La coordinación entre plataformas se convirtió en el modus operandi por defecto, utilizando Telegram y X (Twitter) como principales vectores.
1.3 2025: mapeando la «Galaxia» y el iceberg de la FIMI
El tercer informe marcó un hito con la introducción de la Matriz de Exposición FIMI. El análisis de 505 incidentes reveló un ecosistema masivo de 38,000 canales únicos. Aquí, la comunidad de inteligencia europea comprendió que los canales oficiales y atribuidos eran solo la «punta del iceberg».
Debajo de la superficie, existía una vasta red de activos vinculados y alineados (encubiertos) que realizaban el «trabajo sucio». Por primera vez se identificaron grandes infraestructuras como Doppelgänger (Rusia) y Paperwall (China). La interferencia electoral en Moldavia y las operaciones de influencia en África demostraron que la FIMI era ahora un instrumento estratégico de política exterior, no una simple herramienta táctica.
1.4 2026: desmantelando el «castillo de naipes»
El informe más reciente (marzo de 2026) muestra una amenaza en su nivel más alto de complejidad operativa. Con 540 incidentes globales detectados que involucran a 10,500 canales principales, la FIMI se ha consolidado como una infraestructura industrializada.
La novedad técnica es la «FIMI como servicio», donde las actividades son planificadas, financiadas y ejecutadas por intermediarios y proveedores comerciales opacos, lo que complica enormemente la atribución directa. Rusia ha perfeccionado su manual de juego (playbook) electoral, mientras que China ha intensificado la Supresión Transnacional de la Información (TIS), utilizando presiones económicas y psicológicas para silenciar disidentes fuera de sus fronteras.
2. Evolución de las medidas propuestas: de la defensa a la ofensiva
La respuesta europea ha pasado de ser meramente reactiva a buscar la interrupción de la «cadena de ataque» (kill chain).
2.1 Metodología común (2023): la primera medida fue establecer un lenguaje compartido. Se adoptaron los marcos ABCDE (Actor, Comportamiento, Contenido, Grado, Efecto) y DISARM (Disinformation Analysis and Risk Management) para categorizar el comportamiento de los atacantes. El objetivo perseguido era que todos los defensores (gobiernos, sociedad civil y plataformas) hablaran el mismo idioma técnico.
2.2 Marco de respuesta y defensa en red (2024): se propuso el FIMI Response Framework, que vinculaba el análisis con contramedidas adaptativas. Se enfatizó en la creación de un «Repositorio de Contramedidas» y la necesidad de una colaboración de toda la sociedad, reconociendo que el Estado por sí solo no podía ganar esta batalla.
2.3 Atribución y sanciones (2025): con la Matriz de Exposición, la UE empezó a clasificar los canales según su grado de conexión con el actor estatal. En diciembre de 2024, se impusieron las primeras sanciones por comportamiento FIMI, atacando la base económica de las operaciones. Se pasó de «desmentir» contenido a «exponer» infraestructuras.
2.4 Disuasión estratégica y el manual de disuasión (2026): el informe actual introduce, detallado en el capítulo 2, el Manual de Disuasión FIMI (Deterrence Playbook). El enfoque ahora persigue alterar el cálculo de costo-beneficio del atacante. Las medidas ya no solo incluyen la comunicación estratégica, sino también la regulación digital estricta (DSA), la intervención de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial para perseguir los delitos financieros o el fraude vinculados a la FIMI. El objetivo es «matar la cadena» (killing the chain) golpeando los nodos críticos de suministro.
3. El factor tecnológico: la revolución (y saneamiento) de la IA
La Inteligencia Artificial ha seguido una curva de adopción fascinante en estos cuatro años:
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- 2023-2024: el uso de IA era mínimo y experimental, centrado en crear deepfakes que generaban mucha atención, pero tenían poco impacto orgánico.
- 2025: se observa un aumento significativo en la escala. La IA se utiliza para automatizar la creación de sitios web de noticias falsas y la traducción masiva de contenidos.
- 2026: se produce una explosión operativa. Los incidentes relacionados con IA crecieron un 259% respecto al año anterior. Aparece la técnica de «LLM grooming», donde las redes rusas como Portal Kombat inundan el espacio informativo con contenidos multilingüe de baja calidad específicamente diseñado para contaminar los datos de entrenamiento de los grandes modelos de lenguaje y así inyectar narrativas manipuladas en las futuras IA.
4. Escenarios futuros y persistencia de objetivos
El análisis de inteligencia proyecta un panorama de confrontación informativa persistente.
- Ucrania como blanco eterno: tras cuatro años de invasión a gran escala, Ucrania sigue siendo el objetivo prioritario de Rusia para erosionar el apoyo internacional.
- Pivotaje estratégico (El caso Moldavia-Armenia): la inteligencia europea ha detectado un patrón cíclico. Una vez concluidas las elecciones en Moldavia en 2025, la infraestructura rusa de manipulación se ha redesplegado rápidamente para atacar las elecciones parlamentarias de Armenia en junio de 2026. Los patrones son repetitivos y predecibles, lo que permite una defensa anticipada.
- Caos cognitivo: el objetivo futuro de la FIMI no es necesariamente convencer a la audiencia de una mentira, sino crear tal saturación de información sintética que el ciudadano pierda la capacidad de distinguir la verdad, erosionando la confianza en todas las instituciones.
- Convergencia autocrática: aunque la colaboración entre Rusia y China ha sido oportunista hasta ahora, se observa una creciente alineación en narrativas antioccidentales y un aprendizaje mutuo de tácticas operativas.
Conclusión
La Unión Europea ha pasado de la vulnerabilidad a la resiliencia estructurada. El mensaje de los informes es claro: la integridad de la información es un bien público global. Para defenderlo, el manual de 2026 exige pasar de la detección pasiva a la interrupción activa de los nodos financieros y técnicos que sostienen la industria de la mentira. La «guerra de la información» no es virtual; tiene consecuencias políticas y de seguridad tangibles que requieren una respuesta de defensa en red, proactiva y multidominio.
Juan Manuel Llenderrozas es General de Brigada de la Guardia Civil (R)




