La Embajada de Ucrania en España ha acogido este viernes la firma de un acuerdo de colaboración destinado a movilizar a empresas españolas para financiar la adquisición y el envío de generadores eléctricos a Ucrania ante la llegada de un nuevo invierno marcado por la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas del país.
El acuerdo ha sido suscrito por el presidente de la Asociación de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (Aesmide), Gerardo Sánchez, y Miguel Gutiérrez, representante de la ONG Help to Ukraine, con el objetivo de canalizar aportaciones empresariales destinadas a reforzar el suministro energético de instalaciones esenciales. La iniciativa parte de una propuesta de la compañía Aicox y contempla la participación de otras organizaciones que quieran incorporarse al proyecto.
Los fondos recaudados permitirán adquirir los generadores principalmente en España o Polonia, para posteriormente trasladarlos a Ucrania. Los equipos se destinarán a hospitales, colegios y ayuntamientos, considerados instalaciones especialmente relevantes para mantener servicios básicos durante los periodos de interrupción del suministro eléctrico.
Según explicó Carlota Sánchez-Cuenca, directora general de Aesmide, Help to Ukraine ha habilitado una cuenta bancaria para recibir las aportaciones. La intención es que el mecanismo permanezca abierto a la incorporación de nuevas organizaciones y empresas, ampliando así la capacidad de la campaña para adquirir equipamiento energético.
Los generadores que se están estudiando tendrán un tamaño relativamente reducido para facilitar su adquisición, transporte y distribución. El coste estimado de los equipos oscila entre 3.000 y 20.000 euros, dependiendo de sus características y capacidad. La campaña se prolongará hasta finales de febrero, coincidiendo con los meses de mayor exigencia energética del invierno ucraniano.
Energía para mantener servicios esenciales
Durante la presentación de la iniciativa, la embajadora de Ucrania en España, Yulia Sokolovska, destacó la importancia de garantizar el suministro energético durante los meses de invierno. La diplomática señaló que la electricidad tiene un impacto directo sobre servicios como el suministro de agua, la calefacción, la actividad hospitalaria y el funcionamiento de los centros educativos.
Sokolovska afirmó que Ucrania afronta un escenario especialmente complejo debido a los ataques contra ciudades e infraestructuras energéticas. Según los datos expuestos por la embajadora, durante la última semana se habrían producido más de 2.000 ataques con drones, 1.700 bombas y 19 misiles contra Ucrania. Estas cifras corresponden a las declaraciones realizadas por la diplomática durante el acto y no han sido presentadas en la información publicada como una estimación independiente.
La situación energética constituye desde hace años uno de los principales problemas derivados de la guerra. La Unión Europea señala que los ataques contra las infraestructuras energéticas ucranianas han provocado importantes interrupciones del suministro y ha proporcionado al país más de 11.000 generadores eléctricos, además de transformadores y otros equipos destinados a reforzar la red.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español también ha mantenido programas de apoyo energético a Ucrania. En octubre de 2025, España anunció el envío de 70 generadores a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), destinados a proporcionar electricidad y calefacción en las zonas más afectadas por los ataques.

Una nueva campaña con participación empresarial
La nueva iniciativa pretende complementar esa ayuda institucional mediante la participación directa de empresas españolas. El planteamiento de Aesmide y Help to Ukraine no se centra en grandes instalaciones de generación, sino en equipos de menor tamaño que puedan distribuirse entre diferentes puntos del territorio ucraniano.
Esta característica pretende facilitar tanto la adquisición como la logística de transporte y permitir que los generadores puedan utilizarse de manera descentralizada. Hospitales, colegios y administraciones municipales pueden emplearlos como sistemas de respaldo cuando se producen interrupciones de la red eléctrica.
La necesidad de contar con fuentes alternativas de electricidad adquiere especial importancia durante el invierno. Las recomendaciones oficiales de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores español señalan que Ucrania puede registrar durante esta estación temperaturas inferiores a 20 grados bajo cero, además de fuertes nevadas y condiciones meteorológicas que pueden dificultar las comunicaciones y el transporte.
La propia Ucrania ha continuado recibiendo equipamiento energético de diferentes países. Este mismo 25 de septiembre, la agencia estatal Ukrinform informó de la llegada a la región de Kyiv de más de 160 generadores procedentes de socios internacionales, entre ellos España, destinados a proporcionar suministro de respaldo a infraestructuras críticas y servicios relacionados con calefacción, agua potable y gestión de aguas residuales.
España mantiene su apoyo a Ucrania
La campaña empresarial se integra en un contexto más amplio de colaboración española con Ucrania. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha reiterado durante 2026 que España continuará prestando asistencia diplomática, militar, financiera y humanitaria a Ucrania y apoyando la protección de la población y de las infraestructuras críticas.
En este contexto, Aesmide y Help to Ukraine pretenden que la iniciativa empresarial permita incrementar el número de equipos disponibles antes de que las temperaturas desciendan de forma significativa. El objetivo inmediato es convertir las aportaciones económicas de empresas españolas en generadores que puedan llegar a instalaciones que prestan servicios esenciales.
La campaña permanecerá abierta hasta finales de febrero y, según Aesmide, cualquier empresa puede incorporarse. La iniciativa busca de esta manera ampliar la participación del sector privado español en una operación de asistencia que tiene como principal finalidad reforzar la capacidad de respuesta de las infraestructuras locales ucranianas ante posibles interrupciones del suministro energético durante el invierno.



