La firma digital se ha convertido en una herramienta indispensable tanto para empresas como para particulares. Soluciones como DocuSign han simplificado enormemente procesos que antes requerían impresión, escaneo y envío físico de documentos. Sin embargo, esta eficiencia también ha despertado el interés de los ciberdelincuentes, que han comenzado a suplantar la identidad visual y funcional de DocuSign para lanzar campañas de phishing altamente sofisticadas.
La compañía de ciberseguridad ESET comparte una alerta sobre el incremento de fraudes que imitan correos electrónicos legítimos de DocuSign con el objetivo de engañar a las víctimas y obtener sus credenciales, información financiera o acceso a redes corporativas. “El éxito y la confianza que genera una empresa como DocuSign la convierten en cebo perfecto que los atacantes pueden usar, aprovechando su imagen para hacer que el fraude pase desapercibido”, afirma Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España. “Detectamos campañas que combinan el uso de enlaces falsos, códigos QR maliciosos e incluso cuentas legítimas de DocuSign para hacer que el engaño resulte más creíble y efectivo”.
Con más de mil millones de usuarios en todo el mundo, incluido el 95 % de las empresas del Fortune 500, DocuSign representa una empresa atractiva que suplantar para los actores maliciosos. ESET advierte que los ataques suelen comenzar con un correo que aparenta proceder de DocuSign, con solicitudes para revisar o firmar un documento. En el cuerpo del mensaje, el usuario se encuentra con un botón llamativo o un archivo adjunto con un código QR que, al ser escaneado, redirige a una página falsa (frecuentemente una réplica del inicio de sesión de Microsoft).
Estas técnicas, basadas en ingeniería social, han demostrado ser efectivas: según datos de Verizon, el phishing es la vía inicial del 19 % de las brechas de datos y está presente en el 60 % de los incidentes por “factor humano”. Además, los QR maliciosos aprovechan la menor protección de los dispositivos móviles para sortear las medidas de seguridad convencionales.
En los últimos meses, ESET ha documentado varios casos en los que se han utilizado falsas facturas, suplantaciones a departamentos de recursos humanos o a entidades públicas, y hasta envíos legítimos desde cuentas reales de DocuSign creadas por los atacantes.
Entre las claves para identificar un correo fraudulento, destacan verificar las URLs,, pasando el cursor sobre los botones o enlaces antes de hacer clic para comprobar que llevan a direcciones legítimas. Así mismo, los correos auténticos de DocuSign siempre incluyen un código de acceso alternativo, que permite revisar el documento directamente desde la web oficial. Atención con esto: un correo inicial nunca debería incluir archivos adjuntos y atentos también a las faltas de ortografía, pues un tono incoherente o inconsistencias en el nombre y la dirección del remitente son señales claras de suplantación.
De igual modo, una discrepancia entre el nombre del remitente, su dirección de correo y la firma es un indicio de posible suplantación. Además, es fundamental reforzar la protección con herramientas como autenticación multifactor (MFA), gestores de contraseñas y soluciones de seguridad de confianza que bloqueen accesos a sitios maliciosos.
En caso de haber hecho clic en un enlace malicioso o introducido información en una página fraudulenta, ESET recomienda actuar con rapidez, siguiendo a una serie de acciones específicas como cambiar inmediatamente las contraseñas, cerrar sesiones activas y revocar accesos sospechosos, ejecutar análisis de seguridad en los dispositivos implicados, informar al equipo de TI y notificar a DocuSign y a las autoridades si se comprometen datos, y reforzar la formación interna para evitar nuevas incidencias.



