Estados Unidos y Polonia avanzan en las conversaciones para establecer una nueva instalación militar estadounidense permanente en territorio polaco, un proyecto que podría ampliar de forma significativa la presencia estadounidense a largo plazo en el flanco oriental de la OTAN.
El ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, ha señalado que Varsovia quiere una presencia estadounidense suficientemente importante para reforzar la seguridad del país, pero estructurada de manera que no sea interpretada como una amenaza ofensiva contra Rusia.
La iniciativa se encuentra todavía en fase de definición y no existe aún una decisión definitiva sobre la ubicación ni sobre el tamaño final de la instalación. El Gobierno polaco ha confirmado que existe una lista corta de posibles emplazamientos y que la decisión final corresponde a Washington. Las autoridades polacas sitúan esa decisión después de que Estados Unidos concluya la revisión de su dispositivo militar en Europa, prevista para los próximos meses.
La dimensión de la futura instalación ha generado especial atención. Las informaciones difundidas en los últimos días apuntan a una capacidad que podría alcanzar aproximadamente 10.000 militares estadounidenses, aunque las cifras manejadas por distintos responsables polacos no son idénticas. El viceministro de Defensa Stanisław Wziątek habló recientemente de una presencia estadounidense a largo plazo de unos 15.000 efectivos, combinando entre 4.000 y 5.000 militares en una base permanente con otros 10.000-11.000 desplegados de forma rotatoria.
Sikorski ha planteado la cuestión desde la perspectiva de la disuasión y la defensa territorial. La posición expresada por el ministro es que Varsovia pretende disponer de una presencia militar estadounidense suficientemente sustancial para incrementar su seguridad, pero sin configurar el despliegue de manera que Moscú pueda interpretarlo como la preparación de una operación ofensiva.
El debate se produce además sobre una realidad militar que ya existe. Estados Unidos mantiene actualmente efectivos en Polonia, aunque una parte importante de ellos permanece mediante sistemas de rotación. En junio, el Ministerio de Defensa polaco comunicó que Washington había respondido positivamente a la propuesta de establecer una presencia permanente estadounidense en el país.
De hecho, Polonia ya alberga estructuras permanentes de las Fuerzas Armadas estadounidenses. La presencia estadounidense incluye el cuartel avanzado del V Cuerpo del Ejército de Estados Unidos en Poznań y la guarnición US Army Garrison Poland, además de diferentes unidades y capacidades desplegadas de forma rotatoria. El Gobierno polaco señala que la presencia permanente de estas estructuras se remonta a las decisiones adoptadas por Estados Unidos en 2022.
Uno de los elementos estratégicos del actual dispositivo es también la instalación Aegis Ashore de Redzikowo, inaugurada oficialmente en noviembre de 2024. Esta infraestructura forma parte del sistema estadounidense de defensa contra misiles balísticos en Europa y constituye una contribución estadounidense al sistema integrado de defensa aérea y antimisiles de la OTAN.
El proyecto de una nueva base se desarrolla, por tanto, sobre una infraestructura militar estadounidense y aliada que ya se encuentra extendida por territorio polaco. La nueva instalación supondría un cambio adicional: pasar de una elevada presencia rotatoria, complementada por determinadas estructuras permanentes, a disponer de una gran concentración estable de personal estadounidense.
Americanos en la Vieja Europa
La cuestión adquiere una dimensión adicional por la revisión que está realizando el Pentágono sobre el tamaño y la distribución de las fuerzas estadounidenses en Europa. Polonia pretende que esa revisión tenga como resultado una mayor presencia estadounidense en su territorio. Al mismo tiempo, Washington está estudiando cómo repartir las responsabilidades de defensa convencional entre Estados Unidos y los aliados europeos.
La evolución de las negociaciones también ha estado acompañada por cambios en los planes de despliegue. En 2026 se produjo inicialmente la suspensión de una rotación de unos 4.000 militares hacia Polonia, mientras que posteriormente el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció su intención de enviar otros 5.000 efectivos al país. En septiembre, Trump afirmó que se había producido un «progreso importante» hacia el establecimiento de una base del Ejército estadounidense en Polonia.
Para Varsovia, la cuestión está estrechamente vinculada a su posición dentro de la arquitectura de seguridad de la OTAN. Polonia comparte frontera con Ucrania y Bielorrusia y se encuentra en el flanco oriental de la Alianza, una zona cuya relevancia estratégica se ha incrementado desde el inicio de la guerra de Ucrania.
La eventual base estadounidense se integraría previsiblemente en el entramado de cooperación militar bilateral y aliado desarrollado durante los últimos años. Estados Unidos y Polonia cuentan desde 2020 con un Acuerdo de Cooperación Reforzada en Defensa (EDCA), destinado, entre otros objetivos, a facilitar la presencia de fuerzas estadounidenses, la cooperación en infraestructuras y el apoyo logístico.
No obstante, la dimensión definitiva del proyecto continúa abierta. Las autoridades polacas han señalado que la decisión sobre la base dependerá de la revisión estadounidense de su presencia militar en Europa y de las conversaciones entre ambos gobiernos. Por ahora, el proyecto debe entenderse como una iniciativa en negociación y no como una instalación ya operativa.
La posible creación de una base de gran capacidad convertiría a Polonia en uno de los principales puntos de concentración de fuerzas estadounidenses en Europa y reforzaría la dimensión bilateral de la relación militar entre Washington y Varsovia. Al mismo tiempo, la insistencia polaca en que la presencia debe estar orientada a la disuasión y la defensa refleja la sensibilidad estratégica que rodea cualquier incremento sustancial de fuerzas estadounidenses en las proximidades de Rusia.



