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viernes, julio 31, 2026

Grafología emocional.  “Duda la mente, tiembla la mano”

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Grafología emocional.  “Duda la mente, tiembla la mano”Ludwig Klages es la figura más representativa de la Escuela Grafológica Alemana, nació en Hannover en 1.872, estudió química y filosofía, aunque destacó por introducir nuevos horizontes en psicología, caracterología y en la expresión a través de la escritura, la grafología. Klages recogió los conocimientos de sus antecesores e inició su propia escuela basada en la esencia de que la escritura es la expresión gráfica del conflicto que yace entre lo mental, por una parte, y los impulsos naturales del sujeto que se originan como consecuencia de la actividad humana. Consideró el movimiento, el ritmo gráfico, un valor esencial en el análisis; asociando la escritura con un “movimiento expresivo que permite reconocer un diagnóstico del sujeto que escribe”. Klages decía que ”la grafología es un signo permanente y objetivo del movimiento personal de quien escribe”. Asimismo, consideró también la forma del grafismo de vital importancia basando su método en la teoría del formniveau o nivel vital que permitía distinguir entre escrituras positivas y negativas.

Estos hallazgos serían ampliados y divulgados posteriormente por otros discípulos como Rafael Sherman y Curt Honroth

Honroth es la figura más representativa de la Escuela Emocional, continuo las investigaciones aportadas por Sherman y Klages, realizando una labor de contenido mucho más científico y consiguió demostrar que el acto fallido escritural constituía un tono psicofísico, del mismo modo que lo hacían los actos fallidos de la conversación. Descubrió así las leyes de la emocionalidad en la escritura, encontrando una similitud y paralelismo entre el “lapsus linguae” y el “lapsus calami”, dejando asentadas las bases de la Grafología Emocional y aclarando que los accidentes gráficos de la escritura eran debidos a alteraciones emocionales dominantes en el sujeto.

Sucede en ocasiones que la persona al hablar sufre algún tropiezo de tipo lingüístico cuando dice algo que en realidad no quiso decir. A esto se le denomina “lapsus linguae” y Sigmund Freud defendía que era una aportación del inconsciente.

En la escritura ocurre algo similar que denominamos “lapsus calami”, (accidente gráfico) se trata de una alteración involuntaria e inconsciente en nuestra manera habitual de escribir; una perturbación o desigualdad que varía alguno de los ocho aspectos y subaspectos grafológicos modificando la morfología de una palabra dentro del conjunto gráfico y que destaca por su desequilibrio. Es lo que denominamos en grafología “palabra refleja” y revela una emoción inconsciente del sujeto que  la escribe o la posible causa de un problema, poniendo en evidencia la emergencia de un conflicto entre la intención consciente y los deseos inconscientes del sujeto.

La palabra que contiene una carga emocional determinada es controlada por el inconsciente antes de ser escrita y de acuerdo a la sensación que produce en el sujeto ésta variará la legibilidad, orden o sencillez del grafismo. Por tanto, todo elemento que produzca en el sujeto sensaciones de alegría, pesar, tristeza, o repulsión, falsedad o mentira, es la base de la Grafología Emocional.

Pero no solo muestra el estado emocional del sujeto que escribe en el momento en ese momento preciso, sino que ese estado de ánimo pudiera ser natural en él al tratar temas concretos y circunstanciales que provocaron en el pasado un shock en la persona.

Digamos que la norma de la Grafología Emocional según Honroth es: “Duda la mente, tiembla la mano”. Cuando el sujeto mantiene su equilibrio interior el grafismo se mantiene sin alteraciones evidentes.

En las escrituras que acompañan este artículo quiero mostrar dos ejemplos para su comprensión:

  • Carta que escribe un joven soldado español a sus padres. La fecha de la misma es de 6 de Mayo de 1939. El primero de ellos es la carta que escribe un joven soldado español a sus padres. La fecha de la misma es de 6 de Mayo de 1939. En ella el joven describe el horror vivido en la trinchera. La palabra “trinchera” es una palabra refleja que ha sufrido una deformación gráfica clara debido a un sentimiento desagradable que en un momento pasado provocó un shock en la persona.
  • El segundo ejemplo es la carta que escriben unos abuelos a sus amigos comunicando el reciente fallecimiento de su nieto de 10 años. En ella se observa una alteración gráfica cuando habla de “noticias muy penosas de explicar”. Los sentimientos de dolor y de pesar son notables en la disminución del tamaño y la casi ilegibilidad de las palabras reflejas que contrastan con el nombre del chico, “Víctor Luis”; tamaño considerablemente mayor, claramente legible, con buen espacio entre letras, muestra sin duda que su memoria está viva y con una importante carga afectiva.

Dentro de las alteraciones, la Grafología Emocional, también tiene en cuenta las tachaduras, omisiones de letras, repasos y/o retoques, que pudiera contener un escrito. Sirva de ejemplo un escrito con tachaduras legibles, es decir que se puede leer lo que queda debajo; el sujeto con esta alteración tendrá capacidad de autocrítica y mejor tolerancia a la frustración, reconocerá sus equivocaciones y por tanto se responsabilizará de ellas. Si por el contrario el sujeto realiza tachaduras ilegibles, es decir que no se puede leer lo que hay debajo, éste reaccionará de manera orgullosa, tratando de ocultar sus errores y difícilmente se hará responsable de ellos dado que carece de tolerancia a la frustración.

Por Elsa Alonso, grafóloga y perito calígrafo judicial.

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