José Luis González Morales, de 43 años, es teniente coronel de la Guardia Civil, con destino actual en el Gabinete Técnico de la Dirección General de la Guardia Civil, unidad del Cuerpo que, entre otras cosas, trabaja como órgano asesor de la Directora General de la Guardia Civil y que se encarga de la coordinación e impulso de proyectos de carácter estratégico para la organización, donde la ciberseguridad tiene una especial relevancia. Entre dichos proyectos destaca la CIBERLIGA, una de las principales iniciativas de difusión de cultura de ciberseguridad en España.
Como experiencia profesional previa, destaca en nuestro entrevistado un amplio conocimiento en seguridad ciudadana, tráfico y especialmente en protección de las altas personalidades. Y ya en la etapa profesional más directiva, una amplia experiencia en asesoramiento a la dirección y gestión de proyectos, tal y como corresponde a todo oficial de Estado Mayor.
En lo relacionado con estudios profesionales, de manera general cuenta con cursos de intervención policial, protección de personas, búsqueda y localización de artefactos explosivos, dirección de tráfico y el curso de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Cuenta, además, con el Grado en Derecho por la UNED; un Máster en Seguridad por la UNED y otro en Política Internacional de Seguridad y Defensa por la UCM, así como estudios complementarios como el Curso Superior de Gestión y Planificación de la Seguridad Integral de la UNED y el de Dirección de Seguridad Digital y Gestión de Crisis de la Universidad de Alcalá de Henares.
En esta entrevista concedida a Delta13News desentraña, entre otras cosas, el imprescindible rol que juega la Guardia Civil contra la cibercriminalidad en España, en lo relacionado con la concienciación y formación en materia de ciberseguridad.
¿Cuál es el papel de la ciberseguridad dentro de la Guardia Civil y cómo se gestiona ésta desde esa institución?
La ciberseguridad es una prioridad no solamente para la Guardia Civil como institución pública, sino para nuestra sociedad en general y especialmente para la ciudadanía. Desde el punto de vista de la Guardia Civil, la ciberseguridad tiene una doble perspectiva, es decir, hacia adentro, como institución que se tiene que preocupar por preservar y por proteger sus activos digitales, así como sus sistemas de información y comunicación, pero también hacia afuera, porque, como bien se sabe, la misión constitucional de la Guardia Civil es proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, y en esa misión, evidentemente, proteger el entorno digital es una prioridad, evitando el uso ilícito del ciberespacio.
Ahora mismo, en España, ¿cuáles serían las principales amenazas cibernéticas y, en el nivel más alto de importancia, las principales ciberamenazas?
Para contestar de manera correcta a esta pregunta, hemos de recurrir a la Estrategia Nacional de Ciberseguridad (2019) y a la propia Estrategia de Seguridad Nacional (2021). Y conforma a ello, existen dos tipologías generales de amenazas en el ciberespacio. Por un lado, los ciberataques, entendidos como acciones disruptivas que actúan contra sistemas y elementos tecnológicos (por ejemplo, los ataques de ransomware o denegación de servicios DDOS). Y, por otro lado, el uso del ciberespacio para realizar actividades ilícitas, entre las que destacan las actividades relacionadas con el cibercrimen y también otras como el ciberespionaje.
Centrándonos de manera concreta en el cibercrimen y en función principalmente de la naturaleza del hecho punible, se podrá hablar así de ciberterrorismo, de ciberdelito, o en su caso, de hacktivismo. En relación a estos tipos de actividades cibercriminales, el ciberterrorismo podría ser calificada como las grave, no tanto, por la frecuencia de sus acciones, sino más por el impacto de éstas y los fines desestabilizadores que persiguen. Y a continuación, en el ámbito del ciberdelito, encontramos un amplio abanico de acciones, donde se pueden destacar las estafas y los fraudes, por su elevada frecuencia conforme a la estadística de criminalidad y por su fuerte impacto sobre la generalidad de la ciudadanía. Y, a continuación, otras acciones como los secuestros de datos (ransomware), por su impacto directo sobre funcionamiento de las entidades del sector privada y también de la propia administración pública.
¿Se puede considerar ciberterrorismo el que practican organizaciones criminales, pero promovido o influido por estados?
A la hora de definir qué acciones pueden ser consideradas como ciberterrorismo, debemos centrarnos especialmente en los fines que persiguen y los medios que utilizan, más que en los autores que las llevan a cabo. Conforme a ello, en ocasiones, sí que se pueden encontrar grupos organizados que pueden estar apoyados por determinados Estados con intereses concretos, de tipo político o económico.
¿Está España sufriendo ciberataques de estados? Y, de ser así, ¿se hacen directamente desde los estados o por medio de proxys de esos estados?
Respecto a esto, la Guardia Civil desarrolló hace pocos meses una operación contra un grupo hacktivista, recordemos que el hacktivismo es una de las formas de cibercriminalidad recogidas en la Estrategia Nacional de Ciberseguridad (2019). Dicho grupo hacktivista, que se hace llamar NoName057(16), se dedicaba a realizar ataques de denegación de servicios (DDOS), contra instituciones públicas y empresas de sectores estratégicos de aquellos países que se han posicionado a favor de Ucrania en el marco del conflicto bélico derivado de la invasión rusa. Se puede encontrar información ampliada sobre esta operación en este siguiente enlace.
¿Qué infraestructuras críticas son, o se podrían considerar más vulnerables ahora mismo, a los ciberataques?
Conforme al catálogo de infraestructuras críticas, encontramos un amplio número de ellas en España, perteneciendo éstas a diferentes sectores. Hay que recordar que las infraestructuras críticas son aquellas que proveen de servicios esenciales para el normal funcionamiento del Estado, por lo que resulta indispensables para la vida diaria de la ciudadanía. Conforme a ello, se consideran infraestructuras aquellas relacionadas con el sector financiero, energético, sanitario, etc. La lista es larga y compleja, pero en todos estos ámbitos el refuerzo de la seguridad es creciente atendiendo al amplio marco normativo existente en lo relacionado con la protección de éstas y la prueba es que apenas se producen incidentes en estos contextos.
¿Qué protocolos y herramientas se utilizan en la Guardia Civil para prevenir y mitigar ataques de estas características?
Son muchísimos, pero al final, desde mi punto de vista, la mayor herramienta que tenemos es la prevención. Y, por tanto, es necesario un esfuerzo conjunto y coordinado de los diferentes actores con responsabilidad en el ámbito de ciberseguridad, para impulsar iniciativas orientada a la prevención de la cibercriminalidad. Sin duda alguna, es necesario combatir la cibercriminalidad con la investigación de los ciberdelitos, una vez que éstos se han producido, pero resulta todavía más efectivo trabajar ya desde un primer momento en la prevención para evitar que estos se produzcan.
Por tanto, la principal herramienta que tenemos en materia de ciberseguridad, es la prevención a través de la difusión de cultura de ciberseguridad. Y esto se materializa principalmente a través de acciones de concienciación y formación de la ciudadanía, lo que permite lograr una sociedad más formada y preparada para poder enfrentarse por sí misma a las diferentes amenazas cibernéticas.
En relación con la prevención, de entre todas las iniciativas que a día de hoy se desarrollan desde las Guardia Civil en materia de ciberseguridad, destaca especialmente la Ciberliga, una iniciativa desde la cual se persigue la concienciación y formación de una amplia audiencia objetivo, desde los estudiantes más jóvenes (4º de la ESO) hasta las empresas y entidades del sector privado, pasando por los profesionales de agencias policiales y militares. Todo ello, a través de una divertida competición organizada en diferentes niveles (Pre-Amateur, Amateur y Profesional), la cual representa un punto de encuentro único para que todos los actores con responsabilidad en materia de ciberseguridad, tanto públicos como privados, se den cita para trabajar de manera coordinada por una sociedad más cibersegura. Como dato del gran impacto de esta iniciativa, mencionar que en la Fase Clasificatoria de la modalidad Pre-Amateur, recientemente finalizada, han participado más de 17.000 estudiantes de 4º de la ESO, pertenecientes a nueve Comunidades Autónomas diferentes.
¿Cómo trabajan con otras instituciones internacionales?
Más allá de los mecanismos convencionales de cooperación policial internacional integrados en las diferentes organizaciones, Europol e Interpol, principalmente, desde la Guardia Civil se dispone de otras herramientas propias, como puede ser la Ciberliga en su modalidad Profesional, iniciativa que como ya antes comentaba, también va dirigida a profesionales de la ciberseguridad pertenecientes a agencias policiales y militares. A través de esta iniciativa, dichas agencias se dan cita para enfrentarse a ciberincidentes reales, compartiendo así experiencias y desarrollando nuevas técnicas de trabajo. Valga como dato de referencia, que en el encuentra presencial celebrado en el marco de la modalidad Profesional de la VI CIBERLIGA de la Guardia Civil, se dieron cita 30 agencias policiales y militares de todo el mundo, concretamente, procedentes de 16 países diferentes, acompañadas también por diferentes empresas del sector privado, las cuales participaron no sólo como patrocinadores, sino también en algunos casos, como competidores junto a las agencias.
¿Podemos afirmar, o no, que España es un país seguro ahora mismo frente a los ataques cibernéticos?
Esta es una pregunta difícil. Sin duda, es un país seguro, gracias al buen trabajo realizado por las administraciones públicas y las entidades privadas y, además, los datos globales a nivel internacional, así lo avalan. Se puede afirmar que España está realizando un buen trabajo en materia de ciberseguridad y que es un país ciberseguro, lo que no quiere decir que en cualquier momento tengamos que lamentar las consecuencias de un determinado ciberataque, porque, desafortunadamente, podemos sufrir cien ciberataques, defendernos con éxito de 99, pero con que solo uno tenga éxito y haga daño a nuestros intereses nacionales o a los de nuestras empresas o nuestros ciudadanos, puede generarse una situación de inseguridad y temor. Podemos ganar 99 veces, pero con una que perdamos, nadie se acuerda de lo bien que lo hemos hecho en las otras 99.
La seguridad tiene un coste económico. El 90% de las empresas en España son pequeñas y medianas ¿Están concienciadas en la prevención y la adopción de medidas contra ciberataques? ¿Puede un problema presupuestario representar un hándicap en este ámbito?
No solo desde la Guardia Civil, sino también en el ámbito de la Administración General del Estado, se está trabajando mucho en la concienciación de las pequeñas y medianas empresas. En la mayoría de los casos, la concienciación ya la tienen, porque son conocedores de los efectos tan adversos que un ciberincidente podría representar para su actividad de negocio. Posiblemente, y en función del tipo de ataque, un ciberincidente grave podría representar la sentencia de muerte para una pequeña y mediana empresa, en caso de no estar lo suficientemente preparada para su adecuada gestión, ya que ello podría ocasionar su cierre por una paralización de su actividad de negocio.
Por tanto, ¿Están concienciadas las pymes? Sí, ¿Tienen recursos suficientes? No siempre. Como bien saben, ser empresario, crear una empresa no es fácil, y si a eso le sumamos los costes en materia de ciberseguridad, todo lo hace todavía un poco más difícil.
Y en relación a la última pregunta, quiero destacar que a día de hoy tenemos empresas proveedoras de ciberseguridad que ofrecen unos servicios de alta calidad y con unas garantías muy buenas. Y esa es la clave para una pyme, confiar su ciberseguridad en empresas profesionales, al igual que hacen con la seguridad física de sus instalaciones y otros activos similares. En España tenemos muchas empresas de gran nivel que ofrecen y proveen de unos servicios de alta calidad.
Es un clásico recurrente lo de que los malos siempre van por delante…
Así es, por desgracia. Intentamos perseguirlos lo más rápido posible, pero al final su trabajo, por decirlo de algún modo, es ese, buscar formas en las que cometer delitos, a la vez que nosotros intentar proteger a la ciudadanía de dichos ilícitos. La inteligencia artificial es una gran herramienta en ambos sentidos. Desde el lado de los buenos, lo que estamos intentando es que la IA nos ayude en la detección de amenazas y en la identificación de posibles vectores de ataque, por lo que, sin duda, creemos que va a ser una gran herramienta.
¿Se forma a los guardias civiles en ciberseguridad?
Así es, a día de hoy, recibimos una formación muy completa en materia de competencias digitales, desde el nivel básico hasta un nivel más elevado relacionado con competencias digitales para la investigación. La Guardia Civil está realizando un gran esfuerzo en este sentido, y nuestras cifras así lo acreditan.
La amplia formación de los guardias civiles, entre otras cosas, nos permite tener una amplia especialización en materia de lucha contra cibercriminalidad, disponiendo de un importante número de efectivos operativos dedicados a esta misión, que comienza con equipos especializados a nivel territorial, denominados equipos @, para luego pasar a un escalón más alto de especialización, a través de los equipos de delincuencia tecnológica, denominados EDITES, y así hasta subir al nivel más alto que lo ocupa el Departamento contra el Cibercrimen de la Unidad Central Operativa, perteneciente a la Jefatura de Policía Judicial. Del mismo modo, destaca también la labor de la Jefatura de Información en la lucha contra el ciberterrorismo.
En resumen, tanto en materia de formación como de investigación, el esfuerzo que está haciendo la Guardia Civil es muy importante, y creo que los resultados en cuestión de esclarecimiento de delitos así lo atestiguan.
Y para el ciudadano de la calle que tiene un ordenador en casa ¿una recomendación general? ¿Qué tiene que hacer para protegerse de estas cosas, aparte de aplicar el sentido común y no abrir un enlace a una fuente desconocida?
Posiblemente esa sea la clave, el sentido común, y en el ámbito digital, la desconfianza, una desconfianza que nos tiene que provocar estar siempre alerta. En este punto, hago referencia a la serie de televisión ‘Alerta’ que produce un gran comunicador como es Marlon Molina. Una de las cosas a las que siempre hace referencia es, precisamente, a estar alerta, y, además, la desconfianza, que es una herramienta muy buena para prevenir.
¿Cómo visualiza el tema de la ciberseguridad en el corto y medio plazo?
Está pregunta es muy difícil de contestar, ya que las ciber-amenazas tienen un carácter complejo y global, lo cual las convierte en un fenómeno impredecible. Por tanto, hacer una previsión de cómo va a evolucionar el mundo digital y por ende la ciberseguridad, es realmente complicado.
Sí, puede ser aventurado, pero ¿trabajan sobre alguna hipótesis, piensan en que la ciberseguridad va a cambiar de alguna manera, determinada?
Sin duda va a evolucionar de forma positiva, se va a conseguir a todos los niveles (país, Unión Europea y contexto internacional) un mayor nivel de ciberseguridad, porque poco a poco todos nos vamos concienciando, a la vez que se va mejorando la formación y se disponen de más talento especializado. Es decir, poco a poco se cuenta con profesionales cada vez mejor cualificados que van a ser capaces de desarrollar una industria muy potente en materia de ciberseguridad. Si bien es cierto, que igual que nuestra capacitación mejora, también las amenazas se irán incrementando, pero estoy convencido que paso a paso nuestra sociedad cada día será más cibersegura.
¿Cómo evalúa la colaboración entre los actores institucionales implicados en materia de ciberseguridad y si existe un espacio de mejora para que todo funcionara de un modo más fluido y eficaz desde el punto de vista de la Guardia Civil?
De manera resumida, el actual modelo de gobernanza de ciberseguridad en España se estructura principalmente sobre tres actores fundamentales, que son INCIBE, el CCN y el Mando Conjunto del Ciberespacio. A su lado, y en lo relacionado con la investigación y judicialización de los ciber-incidentes, en caso de tener indicios de delitos, se encuentran la Guardia Civil y la Policía Nacional, coordinados a través de la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad de la Secretaría de Estado de Seguridad.
Sobre esta estructura y teniendo en cuenta que la ciberseguridad se orienta hacia la protección ante unas amenazas que se caracterizan por ser un fenómeno complejo y global, lo cual también les confiere un carácter muy complejo, cualquier medida que permita una mejora en la coordinación y colaboración entre los diferentes actores implicados en el referido modelo, sería de agradecer, más aún, teniendo en cuenta que en dicho modelo deben incluirse también ya actores autonómicos y locales (agencias de ciberseguridad de Comunidades Autónomas y de Ayuntamientos).
De un modo u otro, desde la Guardia Civil la principal premisa es siempre sumar, porque al final la ciberseguridad es responsabilidad de todos y todo lo que sea sumar y aunar esfuerzos, nos ayudará a conseguir el éxito, que no es otro que logar una sociedad más cibersegura para la totalidad de la ciudadanía.
INCIBE está aunando participación del ámbito civil, empresarial y ciudadana. Incluso ha creado comisiones donde participan actores del ámbito privado. ¿Tiene la Guardia Civil algún modelo de colaboración con el ámbito civil, y especialmente el empresarial, aparte de la Ciberliga?
La principal herramienta de cooperación entre el ámbito empresarial y el policial en la Guardia Civil es el Plan Coopera (colaboración a través de los Departamentos de Seguridad de las empresas), donde no solamente se trabaja buscando la seguridad física de las empresas y sus activos, sino también para promocionar y difundir todo lo relacionado con ciberseguridad. Asimismo, también se intenta potenciar la colaboración con organizaciones empresariales, como pueden ser las cámaras de comercio, así como con otros actores institucionales en el ámbito empresarial que nos ayuden, principalmente, a concienciar y a formar a esas pequeñas y medianas empresas que están un poco más expuestas.
Y, por último, volver a destacar la CIBERLIGA en su modalidad Profesional como gran herramienta de colaboración pública-privada, entre agencias policiales/militares y las empresas del sector privado. Conforme a la gran experiencia de esta sexta edición, donde las empresas también han tenido la oportunidad de participar como competidores, no sólo ya como patrocinadores, seguiremos trabajando intensamente para aumentar el número de empresas competidoras, dándoles la oportunidad a todas ellas de poner a prueba y mejorar su capacidad de gestión de ciber incidentes.



