La Armada reactiva la compra de un vehículo de combate anfibio no tripulado por 2 millones

Debe leer

La Armada española ha reactivado el procedimiento para adquirir un vehículo de combate anfibio no tripulado (UXV) destinado a la Infantería de Marina, con un presupuesto de dos millones de euros, IVA incluido. La nueva licitación, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pretende incorporar una plataforma capaz de operar tanto en tierra como en el agua y reforzar las capacidades de los sistemas autónomos en el ámbito naval.

El contrato, tramitado por la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada, cuenta con un presupuesto base de 1.652.892,56 euros sin impuestos, que asciende a dos millones de euros con el IVA incluido. El expediente, identificado con la referencia 2026/AR40U/00002796E, sigue un procedimiento abierto y el plazo de presentación de ofertas finaliza el 23 de noviembre de 2026 a las 23.59 horas.

La reactivación del concurso se produce después de que el procedimiento anterior quedara desierto. La única oferta presentada entonces, correspondiente a Ficosa Automotive, fue excluida por no acreditar el cumplimiento de determinados requisitos técnicos relacionados con la velocidad de navegación y la capacidad para operar en condiciones específicas de oleaje. La Armada vuelve así a plantear la adquisición con el mismo presupuesto.

Requisitos técnicos y movilidad anfibia

El objetivo de la adquisición es disponer de un vehículo no tripulado con capacidad para desplazarse por superficies terrestres y navegar en aguas abiertas. Esta combinación de movilidad resulta especialmente relevante para las operaciones anfibias, en las que las fuerzas militares necesitan conectar el entorno marítimo con la costa y continuar sus movimientos en tierra.

Entre las características técnicas contempladas figura una carga útil mínima de 1.000 kilogramos, que permitiría transportar equipos, suministros u otros materiales compatibles con la configuración de la plataforma. El sistema también debe contemplar capacidades de seguimiento autónomo de otros vehículos, una función que puede facilitar el desplazamiento coordinado con unidades tripuladas.

La documentación de la licitación establece, además, criterios de valoración relacionados con el precio, la mejora de la capacidad de carga, el incremento de la velocidad y la incorporación de una función denominada «Follow me». El precio representa el 60% de la puntuación, mientras que las mejoras de carga útil, velocidad y seguimiento autónomo aportan el resto de la valoración.

Estos requisitos muestran que la contratación no se limita a adquirir un vehículo capaz de navegar y circular por tierra. También busca valorar prestaciones que pueden ampliar su utilidad operativa y facilitar su integración en los movimientos de otras plataformas.

La experiencia del concurso anterior

El antecedente de la primera licitación pone de relieve la dificultad de trasladar los desarrollos de vehículos autónomos a las exigencias operativas de las Fuerzas Armadas. El procedimiento anterior no prosperó porque la propuesta presentada no cumplía dos requisitos relacionados con la velocidad de navegación y las condiciones de oleaje.

La nueva convocatoria abre otra oportunidad para que las empresas con capacidades en vehículos no tripulados, ingeniería naval, automatización y sistemas de control presenten sus propuestas, siempre que cumplan las condiciones establecidas por la Administración.

La contratación se encuentra actualmente en fase de licitación. Por tanto, todavía no se ha anunciado una adjudicación definitiva ni puede darse por confirmada la selección de un fabricante.

La adquisición se enmarca en el interés de las Fuerzas Armadas por incorporar plataformas no tripuladas a tareas de apoyo y operaciones en entornos de riesgo. En el ámbito anfibio, estos sistemas pueden ofrecer alternativas para transportar materiales, realizar determinados reconocimientos o apoyar movimientos logísticos sin exponer directamente a una tripulación a bordo del vehículo.

La utilidad concreta dependerá de las capacidades finalmente contratadas, de su integración con los sistemas de mando y control y de las condiciones en las que pueda operar. La autonomía de movimiento, por sí sola, no implica que una plataforma pueda tomar decisiones tácticas de manera independiente ni que esté diseñada para realizar funciones de combate sin supervisión humana.

En operaciones navales y anfibias, la movilidad entre tierra y agua plantea exigencias adicionales relacionadas con la estabilidad, la navegación, la resistencia a las condiciones ambientales y la coordinación con otras unidades. La carga útil y la capacidad de seguimiento de vehículos pueden resultar determinantes para evaluar su utilidad como plataforma de transporte y apoyo.

Una oportunidad para la industria de defensa española

El programa también representa una oportunidad para las empresas españolas que trabajan en robótica, vehículos especiales, electrónica, navegación autónoma y sistemas de control. La participación industrial dependerá de los requisitos del expediente, de las capacidades acreditadas por los licitadores y de las condiciones de ejecución del contrato.

Para los fabricantes, el reto consiste en desarrollar una plataforma que combine prestaciones terrestres y acuáticas con los niveles de fiabilidad y seguridad que requiere su utilización militar. La integración de sensores, comunicaciones y navegación autónoma puede añadir complejidad al diseño, especialmente cuando el sistema debe operar en condiciones marítimas variables.

El desenlace de esta licitación permitirá conocer si el mercado ofrece una solución que satisfaga los requisitos de la Armada y si la contratación puede avanzar después del resultado negativo del procedimiento precedente.

Con un presupuesto de dos millones de euros y un plazo de presentación de ofertas abierto hasta el 23 de noviembre, la adquisición constituye un paso concreto en la incorporación de vehículos no tripulados a las capacidades de la Infantería de Marina. El resultado dependerá de que las propuestas presentadas acrediten el cumplimiento de las exigencias técnicas y económicas establecidas en los pliegos.

 

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora