El Informe Global Cybersecurity Outlook 2026 del Foro Económico Mundial (WEF), elaborado en colaboración con Accenture, dibuja un panorama acelerado y volátil en el ciberespacio, donde la inteligencia artificial (IA) actúa como catalizador tanto de las defensas como de las amenazas emergentes. Publicado este mes de enero, este análisis, basado en encuestas a más de un centenar de CEOs y CIOs globales, revela que el 94% de los ejecutivos considera la IA como el principal impulsor de cambios en ciberseguridad durante el próximo año.
En un contexto de fragmentación geopolítica y desigualdades cibernéticas crecientes, el documento urge a priorizar la resiliencia colectiva para salvaguardar las economías y las sociedades digitales.
Tendencias dominantes en el horizonte 2026
La IA redefine el equilibrio entre ataque y defensa, ampliando la superficie de ataque con nuevas vulnerabilidades que los controles tradicionales no abordan. El 87% de los encuestados identifica las vulnerabilidades relacionadas con la IA como el riesgo cibernético de mayor crecimiento en 2025, superando incluso al ransomware o las disrupciones en las cadenas de suministro. Los CEOs destacan las fugas de datos (34%) y el avance de capacidades adversarias (29%), como phishing potenciado por deepfakes o malware automatizado, como preocupaciones primordiales ligadas a la IA generativa.
La geopolítica emerge como el factor definitorio en las estrategias de mitigación de riesgos: el 64% de las organizaciones integra a los ciberataques motivados por Estados (espionaje o disrupción de infraestructuras críticas) en sus planes. Aunque el 66% ha adaptado sus enfoques por volatilidad geopolítica, frente al 93% en 2023, persiste una erosión de la confianza nacional: solo el 45% de los CEOs del sector privado confía en la preparación de su país ante incidentes mayores. Regiones como Oriente Medio muestran mayor optimismo (84%), mientras Latinoamérica registra solo un 13%.
El fraude cibernético habilitado por la IA amenaza directamente a los ejecutivos y los hogares: el 73% de los consultados reporta impactos personales o en su red profesional durante 2025, desplazando al ransomware como prioridad del CEO. Esta evolución refleja una divergencia estratégica: los directores de seguridad (CISOs) mantienen el foco en ransomware y supply chain, mientras los CEOs priorizan las pérdidas financieras inmediatas.
Desafíos en resiliencia y equidad cibernética
La resiliencia cibernética se posiciona como imperativo económico, aunque solo el 64% de las organizaciones cumple con los estándares mínimos. Las firmas altamente resilientes citan riesgos ecosistémicos, como las vulnerabilidades en terceros (78%), por encima de las carencias internas, e integran la seguridad en sus adquisiciones (70%) y evalúan madurez de los proveedores (59%). En contraste, las entidades menos preparadas sufren escasez de fondos (63%) y habilidades (56%), exacerbando la inequidad: en África subsahariana, el 70% carece de las competencias clave, frente al 33% en Europa.
La adopción de IA para la ciberdefensa avanza, el 77% la implementa para detección del phishing (52%), las intrusiones (46%) o la analítica de comportamiento (40%), pero enfrenta barreras como la falta de conocimiento (54%) y necesidad de supervisión humana (41%). Sectores como la energía priorizan la detección de anomalías (69%), mientras que las organizaciones que implementan IA para lograr objetivos de ciberseguridad utilizan estas herramientas específicamente para automatizar operaciones de seguridad. (59%).
Implicaciones para inteligencia y seguridad nacional
Desde la perspectiva de la inteligencia y contrainteligencia, este informe subraya la urgencia de una gobernanza soberana en IA y la colaboración público-privada ante los vectores emergentes como quantum, la robótica y dependencias satelitales. En el ámbito europeo, con Frontex y EUROSUR, estas perspectivas orientan la preparación ante amenazas híbridas transfronterizas. España, como nodo clave en ciberdefensa OTAN-UE, debe invertir en la alfabetización AI y los ejercicios conjuntos para cerrar brechas.



