Miguel Ángel Pérez Triano ha dejado este lunes su cargo como delegado del Gobierno en Ceuta, dos meses después de la entrada masiva de inmigrantes registrada en la ciudad autónoma los días 30 y 31 de julio. La salida se produce después de que el propio delegado comunicara al Gobierno su voluntad de no continuar en el puesto. Fuentes de Moncloa han definido la decisión como «personal», mientras Pérez Triano ha anunciado además su retirada de la actividad política.
Pérez Triano, que había sido nombrado delegado del Gobierno en febrero de 2026, ha formalizado su renuncia después de varias semanas en las que su actuación durante la crisis migratoria ha quedado sometida a un intenso escrutinio político y judicial. La entrada masiva de finales de julio provocó la llegada de decenas de miles de personas desde Marruecos y obligó al Gobierno a desplegar un dispositivo extraordinario en la frontera y posteriormente a declarar en Ceuta la situación de interés para la Seguridad Nacional.
La salida de Pérez Triano se produce además después de la polémica suscitada por las comunicaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los días previos a la entrada masiva. La publicación de documentación desclasificada reveló que un agente del CNI había mantenido comunicaciones con Gonzalo Sanz, entonces jefe de gabinete del delegado, el 29 de julio, un día antes de los acontecimientos. Sanz presentó su dimisión a comienzos de septiembre después de sostener que había trasladado personalmente a Pérez Triano la información recibida. El delegado, por su parte, negó haber conocido esos mensajes y esa conversación.
La controversia llegó también a los tribunales. La Audiencia Nacional asumió a mediados de septiembre la investigación abierta inicialmente en un juzgado de Ceuta sobre la actuación de Pérez Triano durante la entrada masiva. La jueza María Tardón asumió las actuaciones después de que el juzgado ceutí aceptara inhibirse y remitiera el procedimiento. Entre las actuaciones solicitadas por los querellantes figura la toma de declaración del delegado y la conservación de comunicaciones y otros elementos relacionados con la gestión de la crisis.
En su comparecencia para explicar su salida, Pérez Triano ha defendido su actuación y ha señalado que las competencias de un delegado del Gobierno son limitadas. Según ha manifestado, cuestiones como el despliegue de las Fuerzas Armadas o las decisiones relativas a la frontera no corresponden a su autoridad. También ha sostenido que desde Ceuta se trasladaron al Gobierno central advertencias sobre el incremento de la presión migratoria antes de que se produjera la entrada masiva.
El ya exdelegado ha denunciado asimismo haber sufrido una presión personal continuada durante las últimas semanas. En su despedida ha explicado que la presión también ha afectado a su entorno familiar.
La crisis de Ceuta había provocado previamente una reorganización de la respuesta del Ejecutivo. El 25 de agosto, el Consejo de Ministros declaró la situación de interés para la Seguridad Nacional en la ciudad autónoma y designó al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, como autoridad funcional o «mando único» para coordinar las actuaciones. En el órgano de coordinación participan, entre otras instituciones, la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno, el CNI y los ministerios implicados.
El Gobierno ya tiene previsto el relevo. Según fuentes gubernamentales el sustituto será, probablemente, David de la Encina, exalcalde de El Puerto de Santa María entre 2015 y 2019, y el Ejecutivo pretende formalizar su nombramiento en el Consejo de Ministros de este martes. La sustitución se produce apenas siete meses después de que Pérez Triano accediera a la Delegación del Gobierno.
La salida supone así un nuevo episodio dentro de la crisis institucional abierta tras los acontecimientos de julio. Pérez Triano llegó al cargo con experiencia en educación y gestión migratoria: es funcionario del Cuerpo de Maestros y había trabajado previamente en la Oficina Única de Extranjería de Ceuta y en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), antes de asumir la Delegación del Gobierno.
La dimisión no cierra, en cualquier caso, las cuestiones pendientes sobre la gestión de la crisis. La investigación judicial continúa y el Gobierno deberá afrontar ahora el relevo de la Delegación mientras mantiene el dispositivo extraordinario activado en Ceuta. La salida de Pérez Triano se produce, además, en un momento en el que el Ejecutivo mantiene mecanismos reforzados de coordinación de la seguridad y de la atención a las personas migrantes que permanecen en la ciudad.



