Patria y las Fuerzas de Defensa finlandesas han renovado su acuerdo de asociación estratégica. Este acuerdo garantiza que los equipos de aviación militar, los sistemas de defensa naval y los sistemas de mando utilizados por las Fuerzas de Defensa finlandesas permanezcan operativos durante todo su ciclo de vida en cualquier situación de seguridad.
La alianza estratégica es la forma más profunda de cooperación entre las Fuerzas de Defensa finlandesas y un proveedor de servicios, mediante la cual las Fuerzas de Defensa garantizan servicios y capacidades críticas a largo plazo. Una alianza estratégica implica una relación de colaboración estrecha y duradera basada en acuerdos, centrada en objetivos de desarrollo compartidos a largo plazo, la preparación para las distintas fases de la capacidad operativa en tiempos de paz y las operaciones en circunstancias excepcionales.
El nuevo acuerdo de asociación estratégica fue firmado por el General de División Tero Ylitalo, Jefe del Comando Logístico de las Fuerzas de Defensa de Finlandia, y Esa Rautalinko, Presidente y Director Ejecutivo de Patria.
“Garantizar la continuidad de las operaciones en un entorno cambiante es una parte importante de una alianza estratégica. El acuerdo de colaboración que se ha firmado respalda este objetivo”, afirma Ylitalo. Rautalinko comentó, por su parte que Patria «está comprometida con el mantenimiento de la operatividad del equipo militar de las Fuerzas de Defensa finlandesas a largo plazo, tanto en tiempos de paz como de crisis. El acuerdo incluye, además, como novedad, una alianza tecnológica que permite el desarrollo de nuevas capacidades en estrecha colaboración con las Fuerzas de Defensa”.
La estrecha cooperación entre Patria y las Fuerzas de Defensa finlandesas se remonta a más de cien años atrás. En la década de 2000, se introdujo el término ‘asociación estratégica’. Los servicios que presta un socio estratégico permiten a las Fuerzas de Defensa cumplir sus misiones principales.
La colaboración incluye un amplio intercambio de información, preparación y estrecha cooperación en el desarrollo de servicios, modelos operativos, tecnologías y nuevas capacidades en tiempos de paz para las distintas fases de mayor preparación. Con un socio estratégico, siempre se suscribe un acuerdo de economía de guerra que garantiza la disponibilidad de personal, instalaciones y capacidad de producción incluso en circunstancias excepcionales.



