Las asociaciones profesionales ASFASPRO, AUME y UMT, representantes legítimas del personal militar en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), han expresado en un comunicado conjunto su “profunda indignación y rechazo” ante la actitud del Ministerio de Defensa en el Pleno Extraordinario sobre retribuciones celebrado esta semana donde, denuncian, una vez más, ha optado por “la inacción y el desprecio hacia quienes dedicamos nuestras vidas al servicio de España, negándose a atender las reivindicaciones retributivas básicas que venimos defendiendo desde hace años”.
Sobre el papel, lo que reclaman estas asociaciones de militares es “adecuación salarial, compensación del poder adquisitivo perdido y justicia profesional”. A su juicio, la actitud del Ministerio de Defensa “evidencia una falta absoluta de voluntad de diálogo real y supone un incumplimiento del espíritu democrático del Consejo de Personal, al ignorar las propuestas planteadas de forma legal y legítima por las asociaciones representativas”.
Recuerdan en su comunicado conjunto que, en una época en la que “el Estado destina miles de millones de euros a la industria armamentística, vemos como lo más importante de nuestras Fuerzas Armadas, el personal, sigue abandonado”.
El Gobierno aprobó el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, recuerdan, que incluye una partida para incremento de las nóminas de personal, “sin que hasta la fecha se haya hecho efectiva mientras asistimos a una incesante lluvia de millones a la industria de defensa”. Ese dinero previsto en el plan inversor del Gobierno de Pedro Sánchez asciende a 679 millones de euros reservados en 2025.
En este sentido, las tres asociaciones de militares exponen que el “resultado palpable” de la “injusta situación” es la “falta de atractivo” de la profesión militar y la “incapacidad” de captar el personal necesario en filas.
“Ante esta grave irresponsabilidad institucional”, concluyen, “exigimos la dimisión inmediata de la ministra de Defensa (Margarita Robles), como máxima responsable de una gestión que margina a los militares, ningunea sus derechos y condena al personal a la precariedad”.
En la misma línea, aunque en un comunicado propio, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) lamenta que el Pleno Extraordinario de Retribuciones del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), finalizara sin la aprobación de ninguna de las propuestas remitidas por las asociaciones profesionales y, en su caso, “sin una respuesta clara” a las preguntas formuladas por ATME al Ministerio de Defensa.
ATME resalta que el que se haya tenido que convocar por segunda vez en apenas dos años una reunión extraordinaria para tratar el tema de las retribuciones es “la prueba más fehaciente de la inacción crónica y el abandono” que sufren los militares en esta materia.
El Ministerio de Defensa ha manifestado que continúa trabajando en la mejora de las retribuciones, aunque sostiene que, a día de hoy, no es posible adoptar nuevas medidas al no depender exclusivamente de su departamento. En cuanto al incentivo de 100 euros para el personal de Tropa y Marinería con destino, se está gestionando su mantenimiento. Asimismo, respecto a la actualización de las dietas, existe la posibilidad de modificarlas ante la presión ejercida por los sindicatos en la Mesa de Negociación de las Administraciones Públicas con el Gobierno.
Una de las principales preocupaciones no resueltas fue la solicitud de desglose de la partida de 679 millones de euros aprobada el 22 de abril de 2025 en el Plan Industrial y Tecnológico. Esta partida, recuerda ATME, se destinaba, “supuestamente”, al «aumento de las retribuciones del personal y el incremento de efectivos. ATME exigió, sin éxito, conocer si en esos 679 millones de euros se incluían partidas ya aprobadas, como la subida lineal de 200 euros, el incentivo de 100 euros para tropa y marinería, el «Pago Único Incentivo» de noviembre de 145 euros, o las subidas generales para empleados públicos.
La asociación insiste en que “la gratitud no se paga con condecoraciones honoríficas ni palmaditas en la espalda, sino con hechos y con presupuesto”. ATME concluye que el Ministerio está priorizando la modernización del material mientras abandona a la columna vertebral del Ejército, advirtiendo del riesgo inminente de contar con «material moderno, pero sin nadie capacitado para utilizarlo» debido a la falta de incentivos.
Finalmente, expresa su profunda indignación ante la inmovilidad de Defensa. “Es inaceptable que el Ministerio se excuse afirmando que las mejoras dependen de otros departamentos y se limite a repetir que continúan trabajando, una fórmula que, a estas alturas, solo enmascara una falta total de voluntad política para dignificar las retribuciones militares”.



