En la jornada de este domingo, en que, a través de filtraciones a distintos medios estadounidense, trascendía que Joe Biden habría autorizado a Ucrania a atacar suelo ruso con mísiles de largo alcance, el régimen de Vladimir Putin lanzaba 212 drones y misiles hipersónicos y aerobalísticos en territorio ucraniano, lo que fue calificado por Zelensky como” uno de los ataques rusos más grandes y peligrosos de toda la guerra”.
En una alocución a la nación, el presidente ucraniano celebró que, “afortunadamente, la mayoría de los objetivos fueron interceptados”, si bien se han producido víctimas mortales y heridos de distinta consideración allá donde sí llegaron a impactar.
Según Ucrania, Rusia apuntaba a la energía y a la infraestructura crítica. Los trabajos de restauración están en marcha en cuatro regiones. Por la mañana, más de un millón de hogares se quedaron sin electricidad, una cifra que a la hora de elaborar esta información es menor. El ataque ruso causó heridos en la región de Lviv, en Kiev, en las regiones de Poltava, Dnipropetrovsk, Odesa y Zaporizhia.
Zelenski denunció la acción de Putin, a quien sarcásticamente llamó «paloma de la paz» que “nos ha enviado otra andanada de misiles ‘Kinzhal’ y ‘Kalibr’». “Esa es su diplomacia. Su lenguaje es traición”, espetó. Al respecto, se mostró decidido a proseguir en la lucha contra Rusia e “invertir tiempo no en hablar con alguien en Moscú, sino en obligar realmente a Rusia a poner fin a la guerra”.
Agradeció la respuesta de las fuerzas de defensa aérea, a la Fuerza Aérea, a los grupos de fuego móviles y “a todos los que hacen posible que Ucrania derribe todo este mal ruso”, tras constatar en este último ataque que, “una vez más, los sistemas Patriot han funcionado de forma brillante”, como los F16, que “también han demostrado su valía interceptando misiles” y un “agradecimiento especial a todos nuestros socios que nos ayudan con los sistemas de defensa aérea y misiles”.
La OTAN, señalada
Rusia ha reaccionado con firmeza al anuncio de Estados Unidos sobre el posible uso de misiles avanzados por Ucrania. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, advirtió que permitir a Ucrania atacar con misiles de largo alcance o hipersónicos sería considerado como una participación directa de la OTAN en el conflicto, lo cual desencadenaría una respuesta «inevitable y destructiva» por parte de Moscú. Estas declaraciones subrayan que Rusia percibe tal movimiento como una escalada significativa del conflicto.
Además, el presidente Vladimir Putin ha reiterado que los países occidentales deben entender las graves consecuencias de permitir este tipo de ataques contra territorio ruso, aludiendo a la posibilidad de medidas más severas en respuesta. Mientras tanto, el uso de armas hipersónicas, como los misiles Kinzhal que Rusia ha desplegado previamente, sigue siendo un tema de debate estratégico entre las potencias involucradas.



