Thales ha anunciado el lanzamiento de HexaForce, un nuevo sistema de mando y control (C2) multidominio basado en inteligencia artificial y diseñado para proporcionar a las Fuerzas Armadas y a sus socios de coalición una capacidad de gestión operativa soberana, interoperable y resistente.
La compañía asegura que la plataforma ha sido probada con éxito durante el ejercicio NATO CWIX 2026 y está concebida para responder a las necesidades de mando de fuerzas superiores a 100.000 efectivos en escenarios de combate de alta intensidad.
HexaForce nace para hacer frente a uno de los principales desafíos de los conflictos actuales: el crecimiento exponencial de los datos disponibles y la necesidad de procesarlos a una velocidad compatible con el ritmo de las operaciones militares. Thales presenta su nueva plataforma como una herramienta destinada a acelerar el ciclo de decisión y permitir que los mandos puedan transformar grandes volúmenes de información procedente de diferentes fuentes en conocimiento operativo.
La plataforma está diseñada para funcionar de manera integrada en los distintos dominios operativos: terrestre, aéreo, naval, ciberespacio, espectro electromagnético, espacio y operaciones de información. Su arquitectura distribuida permite conectar y coordinar sistemas ya existentes en las Fuerzas Armadas nacionales y en coaliciones multinacionales, con el objetivo de proporcionar una visión común del escenario operativo y facilitar la toma de decisiones en los diferentes niveles de mando.
IA para acelerar la toma de decisiones
Una de las principales características de HexaForce es la integración de las capacidades de inteligencia artificial desarrolladas por cortAIx, el acelerador de IA especializado de Thales, que reúne a unos 800 ingenieros y científicos de datos que trabajan junto a especialistas del ámbito de defensa.
La compañía señala que HexaForce incorpora modelos lingüísticos de gran tamaño (LLM) y sistemas de IA basados en agentes autónomos para automatizar y acelerar diferentes fases de las operaciones. Entre las capacidades anunciadas figuran la reducción de los ciclos de planificación, la generación de una imagen operativa más completa, el intercambio y consolidación en tiempo real de la situación táctica y operacional y la aceleración de la toma de decisiones.
El sistema también está concebido para optimizar la asignación de medios de respuesta y fuego, además de proporcionar apoyo al mantenimiento y a la logística sobre el terreno. Según Thales, la inteligencia artificial permite automatizar el análisis, correlación y priorización de grandes cantidades de información procedente de fuentes militares, abiertas y civiles.
La compañía está realizando actualmente nuevas fases de pruebas con el objetivo de preparar un despliegue a mayor escala. Una de las metas planteadas es incrementar la capacidad de procesamiento desde 100 hasta 1.000 objetivos diarios, lo que refleja la dimensión que Thales pretende alcanzar con la automatización del análisis de información operacional.
El desarrollo de HexaForce incorpora también la experiencia obtenida con Artemis.IA, una plataforma orientada al procesamiento de datos que está desplegada desde 2023 en el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia.
Según Thales, Artemis.IA ha demostrado su capacidad para procesar información procedente de múltiples fuentes y escalar las capacidades de inteligencia artificial. Esta experiencia constituye parte del retorno de experiencia —RETEX— empleado en el desarrollo de HexaForce.
La compañía sostiene que esta combinación entre procesamiento masivo de datos e inteligencia artificial permite incrementar el ritmo de explotación de la información y reducir los tiempos necesarios para pasar de la recopilación de datos a la adopción de decisiones.
Desde el nivel táctico al estratégico
Otro de los elementos centrales del sistema es su capacidad para conectar los distintos escalones de mando. HexaForce está concebido para operar desde los niveles estratégico y operacional hasta las unidades tácticas, proporcionando una arquitectura común para la gestión de las operaciones.
La plataforma utiliza una red de datos distribuida diseñada para mantener su funcionamiento incluso cuando las comunicaciones se encuentran severamente degradadas, una característica especialmente relevante en escenarios de alta intensidad en los que las redes de comunicaciones pueden convertirse en objetivos prioritarios.
Esta arquitectura busca evitar que la pérdida o degradación de determinados enlaces de comunicaciones provoque la interrupción completa del flujo de información entre los diferentes elementos de una fuerza.
Thales sitúa la soberanía de los datos como uno de los elementos diferenciadores de HexaForce. El sistema se ha desarrollado sobre una arquitectura abierta e interoperable y utiliza estándares de código abierto, lo que permite integrar diferentes sistemas y tecnologías sin quedar necesariamente vinculados a un único proveedor.
La plataforma ha sido evaluada durante el ejercicio NATO CWIX 2026, una de las principales iniciativas de la Alianza Atlántica para comprobar la interoperabilidad de sistemas y capacidades militares.
HexaForce es compatible, según Thales, con los estándares Data-Centric Security (DCS) y Federated Mission Networking (FMN). Esta compatibilidad permite establecer conexiones con diferentes sistemas dentro de entornos multinacionales y facilitar el intercambio controlado de información entre fuerzas y organizaciones.
La arquitectura también está concebida para mantener el control de los flujos de datos de entrada y salida, de manera que los países puedan conservar la soberanía sobre su información incluso cuando participan en operaciones de coalición.
Además, el sistema puede conectarse con sistemas heredados de terceros fabricantes, evitando que las Fuerzas Armadas tengan que sustituir necesariamente todas sus capacidades existentes para incorporar el nuevo sistema de mando y control.
Codesarrollo con las Fuerzas Armadas
Thales explica que HexaForce ha sido desarrollado mediante un modelo de desarrollo ágil, basado en ciclos cortos de desarrollo, evaluación y retroalimentación con las Fuerzas Armadas.
El objetivo es incorporar las necesidades de los usuarios finales durante las diferentes fases del desarrollo y adaptar progresivamente las funcionalidades del sistema a las condiciones reales de empleo.
Christophe Salomon, vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones Seguras y Sistemas de Información de Thales, ha situado esta flexibilidad como una de las claves de la nueva plataforma. Según sus declaraciones, algunas fuerzas necesitan plataformas de datos específicas, mientras que otras requieren interfaces interdominio para conectarse con aliados o capacidades de mando multidominio aceleradas mediante inteligencia artificial.
En este contexto, Thales presenta HexaForce como una solución que pretende combinar IA, soberanía tecnológica, interoperabilidad y resiliencia en una única arquitectura de mando y control.
El lanzamiento se produce en un momento en el que la digitalización del campo de batalla está transformando los sistemas C2. El incremento del número de sensores, plataformas, fuentes de información y sistemas no tripulados genera cantidades de datos que difícilmente pueden ser procesadas mediante procedimientos exclusivamente humanos. HexaForce apuesta por utilizar inteligencia artificial para automatizar parte de ese proceso y proporcionar a los mandos una imagen operacional integrada con mayor rapidez.
La plataforma se incorpora así a la creciente tendencia de las Fuerzas Armadas de la OTAN y sus países aliados hacia arquitecturas de combate multidominio, en las que sensores, unidades y sistemas de diferentes ámbitos deben compartir información y actuar de forma coordinada, manteniendo al mismo tiempo el control nacional sobre los datos y las capacidades críticas.



