Las colisiones automovilísticas son una de las principales causas de lesiones agudas de columna vertebral y médula espinal tanto en España como en Estados Unidos.
En este contexto, el profesor de la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas (EUEF), Carlos Carpintero, junto a Jesús Ramón Jiménez, Juan Manuel Asensio, Carlos Rodríguez y Francisco J. López-Valdes, investigadores del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas; y Sara Sochor, de la Universidad de Virginia, han desarrollado un estudio para medir la presión dentro de los discos intervertebrales de la columna cervical en accidentes automovilísticos.
Para poder llevar a cabo esta evaluación, los investigadores han utilizado sensores de mínima invasión aplicados en cuerpos donados para investigación. Estos dispositivos permiten recoger información precisa sobre ritmo, velocidad y la fuerza que ejercen en los discos de la columna cervical, lo que permite entender la biomecánica de esta zona en situaciones como los accidentes de tráfico.
Los resultados han mostrado que la presión en la zona cervical varía bastante según el tipo de movimiento que se realiza. Además, las tres pruebas hechas a dos personas donadas para la ciencia dieron resultados similares, lo que indica que son confiables.
Este estudio confirma que los cambios de presión en los discos del cuello están relacionados con cómo se mueve la columna cervical. Estos datos tienen aplicaciones directas en el diseño de modelos biomecánicos como los maniquíes de pruebas de choque (ATD) y los modelos computacionales del cuerpo humano (HBM), fundamentales para mejorar la seguridad en vehículos y evitar lesiones.
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