El Centro de Ciberseguridad Industrial (CCI) anuncia la celebración de su gran foro europeo en la capital andaluza los días 23 y 24 de septiembre de 2026. El encuentro reunirá a operadores de infraestructuras críticas, reguladores y tecnólogos bajo un eje temático crucial: las experiencias de seguridad en la cadena de suministro industrial digitalizada.
La protección de los entornos de producción y las infraestructuras críticas frente a las amenazas digitales ha escalado posiciones hasta convertirse en una prioridad estratégica para la soberanía económica de la Unión Europea. En este contexto de máxima alerta, el Centro de Ciberseguridad Industrial (CCI) ha lanzado la convocatoria oficial del 27º Congreso Internacional de Ciberseguridad Industrial.
El evento tendrá lugar los próximos días 23 y 24 de septiembre de 2026 en Sevilla, concretamente en las instalaciones del Hotel Meliá Lebreros, consolidándose como la cita de referencia del año para el ecosistema tecnológico, de ingeniería y de seguridad en el continente.
Desde un punto de vista operativo y técnico, la entradilla de esta vigesimoséptima edición responde a un desafío crítico: la vulnerabilidad de la cadena de suministro industrial en entornos hiperconectados. Con la progresiva implantación de normativas europeas de obligado cumplimiento como la Directiva NIS2, las empresas ya no solo deben blindar sus propios sistemas internos, sino garantizar la trazabilidad y seguridad de cada proveedor, fabricante e integrador que interactúa con sus redes de control automatizado (OT).
Contexto de riesgo: La cadena de suministro en el punto de mira
Los antecedentes del sector reflejan que los grupos de ciberdelincuentes y los actores estatales han sofisticado sus vectores de ataque. En lugar de intentar asaltar directamente los sistemas centrales de una gran corporación energética o de transporte, los atacantes optan por comprometer a proveedores secundarios de software o componentes de automatización para acceder de forma legítima a las infraestructuras diana.
El congreso del CCI en Sevilla nace precisamente para dar respuesta a esta tendencia delictiva, estructurando un programa basado en ponencias técnicas, paneles de debate y la exposición de casos de éxito reales que aborden de forma práctica la mitigación de estos riesgos híbridos.
El foro busca congregar a un perfil multidisciplinar de asistentes, fomentando el intercambio horizontal entre operadores de sectores esenciales —tales como la distribución de agua, la generación de energía, la química o la automoción—, proveedores de tecnologías de operación, firmas de ciberseguridad, ingenierías e integradores, junto con las autoridades reguladoras.
Este enfoque colaborativo es indispensable para romper el aislamiento tradicional entre los ingenieros de planta y los directores de seguridad de la información (CISO), alineando los objetivos de disponibilidad física del negocio con los protocolos de confidencialidad e integridad del tráfico de datos.
Implicaciones prácticas y respuesta institucional
La celebración de este encuentro internacional en suelo español conlleva una serie de consecuencias directas para el tejido industrial europeo. En primer lugar, servirá como un espacio de validación técnica de herramientas avanzadas orientadas a la monitorización de activos industriales, la detección temprana de anomalías en redes de control numérico (ICS/SCADA) y el desarrollo de arquitecturas basadas en el modelo de Confianza Cero (Zero Trust).
En segundo lugar, facilitará a las empresas la interpretación de estándares internacionales como la serie de normas ISA/IEC 62443, fundamentales para evaluar el nivel de madurez tecnológica de la cadena de suministro.
Finalmente, el congreso actuará como un catalizador para la creación de redes de confianza operativa a escala europea. La posibilidad de compartir indicadores de compromiso (IoC) y lecciones aprendidas ante incidentes reales dota a los servicios de respuesta ante emergencias (CERT/CSIRT) y a los gestores de infraestructuras de una capacidad de anticipación preventiva superior.
En definitiva, la cita de Sevilla ratifica el compromiso del CCI de liderar el intercambio de conocimiento especializado, asumiendo que en una economía globalizada y digital, la resiliencia de la industria depende estrictamente de la solidez del eslabón más débil de su cadena de valor.



