Alrededor de 33 millones de personas participaron en el Segundo Simulacro Nacional 2026 de México, desarrollado en las 32 entidades federativas con el objetivo de evaluar y reforzar la capacidad de prevención, coordinación y respuesta ante una eventual emergencia sísmica.
El ejercicio fue organizado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), coincidiendo con la conmemoración de los terremotos de 1985 y 2017.
El simulacro comenzó a las 12:00 horas, tiempo del centro de México, con la activación de más de 23.000 altavoces y del sistema de alertamiento mediante telefonía celular. Las autoridades utilizaron distintos escenarios sísmicos en función de las regiones del país; entre ellos, un terremoto hipotético de magnitud 7,7 con epicentro al suroeste de Tehuacán, Puebla. En total se plantearon cinco escenarios, con magnitudes comprendidas entre 5,2 y 7,7.
Uno de los elementos tecnológicos centrales fue el sistema de alerta masivo para teléfonos móviles. La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones informó de que, según los datos proporcionados por las operadoras, la señal llegó al 96,5% de las antenas instaladas en el territorio nacional. El sistema Cell Broadcast permite transmitir alertas a dispositivos móviles con cobertura, independientemente de que dispongan o no de saldo.
Durante el ejercicio, ciudadanos, empresas, escuelas, administraciones y organizaciones realizaron evacuaciones y repliegues, identificaron zonas de menor riesgo y puntos de seguridad y comprobaron las condiciones de los inmuebles.
Las escuelas habían realizado el simulacro de manera anticipada el 18 de septiembre para evitar interferencias con la actividad escolar del sábado. La Secretaría de Educación Pública contabilizó 16.772.776 participantes en 18.293 inmuebles educativos de las 32 entidades.
Tras el simulacro se instaló el Comité Nacional de Emergencias, encabezado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, con participación de responsables del Gabinete de Seguridad, distintas secretarías y representantes de 21 entidades federativas mediante enlace virtual. El objetivo fue evaluar la coordinación institucional y la capacidad de movilización ante una emergencia de gran magnitud.
El Gobierno mexicano informó de una fuerza de tarea nacional compuesta por 2.589.889 recursos humanos, 63.575 vehículos, 371 aeronaves, 40.691 unidades médicas y 200.883 camas disponibles. Dentro de este dispositivo, la Secretaría de la Defensa Nacional movilizó 273.122 efectivos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, mientras que la Secretaría de Marina activó el Plan Marina en 22 entidades con 46.290 elementos navales.
Las autoridades calificaron el ejercicio como exitoso y destacaron que el simulacro permite identificar áreas de mejora antes de que se produzca una emergencia real. El ejercicio se desarrolló además cuatro décadas después de la creación del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), en un contexto en el que México mantiene los simulacros como una de sus principales herramientas para fortalecer la cultura de prevención frente a los fenómenos naturales.



