Más de 40 años en el sector de la seguridad, especializados en uno de los ámbitos más determinantes en este marco, el de las infraestructuras críticas. Por ejemplo, los aeropuertos, clave para garantizar el buen funcionamiento de una de las principales redes de transportes de un país.
Entrevistamos en Delta13News a Alfredo Sánchez Cabello, ingeniero industrial, responsable del Área Técnica, Mantenimiento y Servicios en Cotelsa, una compañía que de eso entiende y mucho.
¿Cuál es el origen de Cotelsa?
Cotelsa es una empresa española capital cien por cien español, que se fundó en 1978 y que siempre ha estado dedicada al tema de la seguridad, empezando desde productos muy básicos como podía ser equipamiento para policía, como grilletes o chalecos y después se fue haciendo más tecnológica, adquiriendo equipos que conllevan cierto mantenimiento, como por ejemplo equipos de rayos X, desde los primeros que empezaron a verse en el mercado hasta los de hoy, mucho más avanzados.
Por ejemplo, ustedes trabajan con equipos de detección automática de explosivos. Estamos hablando ya de palabras mayores en materia de seguridad…
Eso es el futuro, o el presente, que ya está instalado en muchísimos aeropuertos. Precisamente, AENA es nuestro principal cliente. El ente público está muy concienciado en ir actualizando la infraestructura que tienen los aeropuertos para, por un lado, seguir dotando de seguridad a los aeropuertos con la última tecnología que existe, y, por otro, hacer que los procesos por los que pasan los pasajeros en el aeropuerto sean mucho más amigables.
Todos sabemos que el proceso de desvestirse en un filtro, estar pendiente de que se te está yendo la maleta por la cinta y tú estás todavía quitándote las botas, es un poco agobiante y lo que se pretende con estos filtros del futuro, de detección automática de explosivos, es que ese pasajero tenga que utilizar menos bandejas y que pueda pasar lo más rápido posible en el filtro y con la mejor satisfacción posible.
¿Sería posible alguna vez que, para entrar a un aeropuerto, en su calidad de infraestructura crítica, el pasajero simplemente tuviera que pasar un arco sin más y el propio arco detectara automáticamente un peligro, sin necesidad de pasar por las actuales incomodidades?
Afortunadamente, a día de hoy, ya se ha avanzado en aligerar ese número de bandejas que tiene que utilizar el pasajero, porque ya existen equipos de Rayos X que automáticamente te detectan explosivos, y ya no hace falta sacar tampoco los portátiles ni los líquidos, al menos esa es la tendencia.
Hasta que se implante esta tecnología, que ya está en marcha para el 2024-2025, empezaremos a olvidarnos de utilizar una bandeja exclusivamente para un portátil o de tener que deshacernos de los líquidos. Con la nueva tecnología ya se puede introducir todo eso en el equipaje de mano que llevas contigo, sin necesidad de sacarlo fuera.
Otra cosa es el arco de detección de metales, que por ahí siempre habrá que seguir pasando, despojándote de chaqueta, cinturón y demás, como siempre nos ha pasado hasta ahora, y luego, por otro lado, el escáner de rayos X que tiene que estar sí o sí, porque a raíz de los atentados del 11 de septiembre, se tuvo que incrementar la seguridad en todos estos aspectos de escanear todas y cada una de las maletas que se introducen en un avión.

¿Cuáles son sus principales clientes, las administraciones o empresas privadas?
Ambas. Principalmente es la administración pública, en este caso, AENA, ADIF, Puertos del Estado, pero luego también embajadas y empresas de seguridad. Hablamos, por ejemplo, de Prosegur o Eulen y otro tipo empresas, pero siempre relacionadas con el tema de la seguridad.
Las infraestructuras críticas son hoy por hoy uno de los elementos clave en las guerras y conflictos modernos, en su condición de objetivos prioritarios para atacar, pero sobre todo para ser defendidas. Por ejemplo, una estación hidroeléctrica o incluso una entidad financiera, que como resultado de un ataque cibernético puede generar convulsiones en la economía de un país. ¿El malo siempre va a ir por delante del bueno?
Se trata de que no sea así, pero es verdad que es complicado. Es complicado poder tener cien por cien de seguridad. No existe, pero siempre intentas adelantarte a los acontecimientos y poner todos los cortafuegos aplicables para detener esos ciberataques.
Hoy tan peligroso es introducir un artefacto explosivo en un aeropuerto o en una central nuclear como que te colapsen tu red de servicios o tu página web y directamente no puedas ni siquiera acceder a tu puesto de trabajo en puestos tan críticos.
Siempre existen vías de escape para los delincuentes. Vemos como en los programas documentales tan en boga hoy en día sobre, por ejemplo, las aduanas, a pesar del celo que ponen las autoridades policiales y de las medidas cada vez más sofisticadas de detección de riesgos, siempre logra el malo cruzar la raya…
Efectivamente. Lo que lo que escuchamos en la televisión y en los medios sobre lo que se incauta, lamentablemente no es el cien por cien de todo lo que cruza los pasos fronterizos.
Permítame una pregunta que puede ser difícil de contestar. Independientemente de que existan estos elementos tecnológicamente muy avanzados ¿hasta qué punto la intuición del vigilante de seguridad, del policía, del guardia civil, que está también controlando y viendo los objetos, es importante?
Es absolutamente clave. Tienen un ojo entrenado para poder detectar comportamientos sospechosos. Por el país de procedencia ya hay ciertos tipos de protocolos que se activan para poder detectar al mayor número de personas que intentan, o traficar o introducir cierta mercancía prohibida u objetos prohibidos.
La policía, sin los medios más avanzados tienen más difícil su misión…
En Cotelsa siempre hemos estado muy concienciados con el tema de la seguridad e intentando disponer de la última tecnología para dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de equipamiento que puedan ir necesitando.
¿Es España un país más seguro que la media de su entorno o no?
Creemos que tenemos bastante seguridad en el mundo de las dotaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero siempre hay que estar un poco por delante de lo que los malos van adquiriendo.
¿Diría que la industria española en este ámbito está a la altura de las necesidades del país?
Es una pregunta bastante complicada. Hay muchísimo desarrollo. sobre todo a nivel de software y de protección que procede de España, que está hecho en España. Creo que también tenemos que sentirnos orgullosos como país de poder aportar esa infraestructura y esa seguridad a otros países que lo puedan necesitar.
Sin embargo, con carácter general, es verdad que predominan los países que tecnológicamente o a nivel de seguridad han despuntado históricamente, como Israel o Estados Unidos, que tienen unos servicios de inteligencia muy avanzados.
¿Son apoyadas las empresas del sector de la seguridad por las administraciones públicas, al menos como desearían?
Existe mucho recorrido para las empresas pudieran ir avanzando si tuviéramos o si existiese ese apoyo a nivel nacional para que empresas como la nuestra, como Cotelsa, por ejemplo, que es cien por cien española, pudiera potenciar los productos y la innovación de lo que ya se dispone.



