Se ha puesto en marcha una prueba piloto para reforzar la vigilancia en el Parque Natural del Cap de Creus con cámaras equipadas con inteligencia artificial. El objetivo es incrementar la protección de los espacios marinos protegidos ante la alta frecuentación de personas.
La prueba piloto consta de dos puntos de vigilancia con cámaras de alta resolución y visión nocturna capaces de detectar embarcaciones, reconocer matrículas e identificar acciones irregulares en zonas protegidas.
Las imágenes se gestionan desde la sala de control central de los Agentes Rurales y permitirán actuar en función de la infracción.
Después de la pandemia se ha multiplicado la exposición de espacios naturales en las redes sociales, lo que ha incrementado el número de personas que acuden. En el Cap de Creus la biodiversidad es muy rica, pero también muy frágil, recuerda la Generalitat.
La previsión es instalar siete puntos de vigilancia entre octubre de 2025 y 2026 en ubicaciones estratégicas del parque. Los datos recogidos serán tratados según la normativa vigente de protección de datos.



