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martes, julio 28, 2026

De la pandemia a las guerras híbridas: cómo han cambiado las amenazas en las fronteras de la UE en cinco años

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Juan Manuel Llenderrozas
Juan Manuel Llenderrozas
General de Brigada de la Guardia Civil

Las fronteras exteriores de la Unión Europea enfrentan hoy su mayor desafío desde la crisis migratoria de 2015, pero con una diferencia crítica: la migración se ha convertido en un arma geopolítica deliberada. Así lo constatan los últimos seis informes anuales de FRONTEX, que revelan cómo Europa ha pasado en cinco años de gestionar una pandemia a defenderse de guerras híbridas orquestadas desde Moscú y Minsk.

Las fronteras exteriores de la Unión Europea se enfrentan hoy a amenazas radicalmente diferentes a las de hace solo cinco años. Lo que comenzó en el año 2020 como una gestión de emergencia ante el COVID-19, con cierres de las fronteras sin precedentes y un colapso del sistema de retornos, ha evolucionado hacia un escenario más complejo donde la migración se utiliza como arma política y las redes criminales están alcanzando niveles históricos de sofisticación.

Esta es la principal conclusión de un análisis exhaustivo de los seis informes de análisis de riesgos anuales (ARA) más recientes de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (FRONTEX), que documenta no solo qué amenazas han aumentado o disminuido, sino cómo la propia naturaleza de los riesgos fronterizos se ha transformado de manera fundamental.

La montaña rusa de la migración irregular

Los números cuentan una historia de altibajos extremos. En 2020, en plena pandemia, las detecciones de cruces irregulares cayeron a 125.223, el nivel más bajo desde 2013. Solo un año después, la cifra se disparó un 58% hasta alcanzar las 200.000 detecciones. Y en 2022, Europa vivió su peor año desde la crisis migratoria de 2016, con 332.000 cruces irregulares detectados.

Pero, 2024 marcó un giro inesperado: las llegadas irregulares se desplomaron un 38%, cayendo a 239.000 detecciones, el nivel más bajo desde 2021. Los Balcanes Occidentales experimentaron una caída del 78%, mientras que el Mediterráneo Central, tradicionalmente la ruta más mortífera, registró una reducción del 59%.

«Lo que estamos viendo no es necesariamente el resultado de políticas más efectivas, sino el reflejo de decisiones geopolíticas tomadas en Moscú, Minsk, Ankara y otros capitales», advierte el informe más reciente de FRONTEX para 2025-2026. La agencia es clara: la geopolítica se ha convertido en el determinante más fuerte de los flujos migratorios.

Migrantes como arma, el nuevo arsenal

La crisis en la frontera entre Bielorrusia y Polonia en 2021 marcó un punto de inflexión. Ese año, las detecciones en las fronteras orientales se multiplicaron por 12, pasando de 676 en 2020 a 8.160. No fue casualidad: el régimen de Alexander Lukashenko, en respuesta a las sanciones europeas, orquestó deliberadamente la llegada de miles de migrantes desde Irak y otros países, transportándolos en vuelos directos a Minsk antes de empujarlos hacia territorio de la UE.

Lo que entonces parecía un incidente aislado se ha convertido en una preocupación estratégica central. Los informes de 2024 y 2025 advierten que existe un «riesgo elevado» de que Rusia y Bielorrusia intensifiquen el uso de migrantes como instrumento de presión geopolítica. Más preocupante aún, FRONTEX señala que Moscú podría utilizar aliados e intermediarios de las regiones del sur y sureste para crear múltiples frentes de presión migratoria simultáneos.

«La instrumentalización de la migración ya no es una amenaza teórica. Es una realidad operativa que requiere planificación de contingencias permanente», subraya el análisis de riesgos más reciente 2025-2026.

El boom del narcotráfico: récords consecutivos

Mientras Europa intentaba contener los flujos migratorios, las redes de narcotráfico vivían su edad de oro. Los datos son contundentes:

  • 2019: 658 incidentes reportados, 130,6 toneladas de drogas incautadas
  • 2020: 609 casos, 145 toneladas de drogas incautadas.
  • 2021: 1400 incidentes reportados, 372 toneladas de drogas incautadas, un incremento del 57% respecto al año anterior
  • 2022: 1898 casos, 252 toneladas confiscadas

Los informes de 2024-2025 y 2025-2026 NO contienen datos cuantitativos detallados sobre incautaciones de drogas. Estos informes más recientes se centran en análisis de riesgo cualitativo en lugar de estadísticas operacionales específicas.

Mención especial merece el crecimiento exponencial de la cocaína: las incautaciones casi se duplicaron cada año, pasando de 13 toneladas en 2019 a 89 en 2022. Y en un cambio geográfico significativo, los puertos del Mar del Norte (Rotterdam, Amberes, Hamburgo) han superado a la Península Ibérica como principal punto de entrada de la droga sudamericana.

El contrabando de tabaco también batió récords: 691 millones de cigarrillos incautados en 2022, más del doble que el año anterior, con pérdidas fiscales estimadas entre 10 y 11 mil millones de euros anuales.

La crisis silenciosa de los retornos

Quizás el fracaso más evidente del sistema europeo de gestión migratoria se encuentra en las cifras de los retornos. En 2019, antes de la pandemia, el 47% de las decisiones de retorno se ejecutaban efectivamente. En 2022, ese porcentaje había caído al 17%.

Las cifras son esclarecedoras:

Nota importante: Los informes más recientes de FRONTEX (2024-2025 y 2025-2026) no contienen tablas estadísticas detalladas sobre retornos. Estos informes más recientes se centran en análisis de riesgo y tendencias cualitativas, pero no proporcionan las cifras cuantitativas específicas de decisiones de retorno y retornos efectivos para 2023 y 2024.

En otras palabras, en 2022 se emitieron más de medio millón de decisiones de retorno, pero solo se ejecutaron efectivamente 86.000. El resultado es una acumulación creciente de decisiones pendientes que erosiona la credibilidad del sistema de asilo y alimenta el discurso antiinmigrante.

La guerra en Ucrania agravó el problema al suspender los retornos a Ucrania (uno de los tres países principales) y deteriorar la cooperación con Rusia y Bielorrusia. Pero el problema es más profundo: la cooperación consular sigue siendo deficiente, con solo 18.413 documentos de viaje de emergencia emitidos en 2022, un 5% menos que el año anterior.

Armas en circulación: la herencia de la guerra

Un riesgo que aparece como una preocupación creciente en los informes más recientes es la proliferación de armas tras el conflicto en Ucrania. En 2021, las autoridades fronterizas incautaron 3.720 armas de fuego y 387.000 unidades de municiones.  FRONTEX advierte que circulan por Ucrania «grandes cantidades de armamento militar no controlado», creándose un riesgo a largo plazo de que estas armas terminen en mercados criminales europeos.

El precedente histórico es preocupante: tras los conflictos en los Balcanes en los años 90, las armas de guerra alimentaron durante décadas la criminalidad organizada en toda Europa.

África: el polvorín del futuro

Si hay una región que concentra la preocupación de FRONTEX para los próximos años, es el Sahel africano. La zona se ha convertido en el nuevo epicentro del yihadismo global tras la retirada de grupos terroristas de Siria e Irak. Mali, Burkina Faso y Níger han sufrido golpes militares que han roto los acuerdos de cooperación con Europa, precisamente cuando la violencia islamista alcanza máximos históricos.

En Somalia, casi 4 millones de personas están desplazadas internamente a finales de 2024. En Sudán, la guerra civil desde abril de 2023 ha generado millones de refugiados. Y todo esto se combina con el cambio climático: sequías severas e inundaciones están desplazando poblaciones enteras en la región del Sahel.

«Los flujos migratorios desde África subsahariana se mantendrán como presión sostenida durante años», concluye el análisis 2023-2024 de FRONTEX.

Las historias de éxito

No todo son malas noticias. Europa ha demostrado capacidad de adaptación en varios frentes:

El Mediterráneo Occidental, que en 2019 era la ruta principal con 57.034 detecciones, ha visto caer las llegadas irregulares a 18.466 en 2021, una reducción del 68%. La cooperación intensificada con Marruecos y Argelia ha sido clave. ​

La gestión del COVID-19, que en 2020 colapsó el sistema fronterizo, se normalizó progresivamente. De apenas 892 retornos efectivos en abril de 2020, el sistema recuperó gradualmente su funcionalidad.

El Cuerpo Permanente de la Guardia Europea de Fronteras y Costas, el primer servicio uniformado europeo, ha demostrado capacidad de despliegue rápido efectivo, respondiendo en cuestión de días a crisis en Lituania (2021) y Moldavia (2022).

El factor tecnológico

La digitalización está transformando tanto el crimen como la respuesta institucional. Las redes de tráfico de personas utilizan, cada vez más, las plataformas de comunicación encriptada y los mercados online de documentos falsos. En 2021, las detecciones de usuarios de documentos fraudulentos aumentaron un 20%, alcanzando los 19.500 casos, con un mercado creciente de certificados COVID-19 falsos.

Europa responde con sus propias herramientas tecnológicas: el Sistema de Entrada/Salida (EES) y el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS) están en fase de despliegue gradual, prometiendo controles más sistemáticos. Pero la implementación es desigual: existe una brecha tecnológica significativa entre los aeropuertos principales y los secundarios, que los criminales explotan sistemáticamente.

El drama humano: trata y explotación

Detrás de las estadísticas se ocultan tragedias humanas. El 41% de las víctimas identificadas de trata de personas son nacionales de terceros países. De ellas, el 56% sufren explotación sexual (87% son mujeres y niñas), mientras que el 29% padecen explotación laboral (66% hombres).

La guerra en Ucrania creó nuevas vulnerabilidades: había 6.3 millones de desplazados internos a finales de 2022, con mujeres y niños no acompañados en riesgo elevado de adopciones ilegales y de prostitución forzada.

En el Mediterráneo Central, la situación es especialmente grave: en 2022, 35.000 niños cruzaron irregularmente, de los cuales 16.000 eran menores no acompañados. Muchos pasan por Libia, donde sufren explotación, violencia y servidumbre por deudas con los traficantes de seres humanos.

Mirando hacia 2026: escenarios de riesgo

Los informes más recientes de FRONTEX pintan un panorama de volatilidad persistente para los próximos años. La agencia identifica cinco riesgos principales:

  1. Instrumentalización escalada: Rusia y sus aliados podrían intensificar el uso de migrantes como presión geopolítica, creando múltiples crisis simultáneas
  2. Proliferación de armas: el armamento militar ucraniano no controlado podría alimentar mercados criminales durante décadas
  3. Crisis sistémica de retornos: sin reforma estructural, la cartera de decisiones pendientes seguirá creciendo
  4. Colapso en el Sahel: el deterioro de la cooperación con Mali, Burkina Faso y Níger, combinado con la retirada de fuerzas francesas y la expansión de la influencia rusa, podría generar desplazamientos masivos
  5. Cambio climático: es un factor estructural a largo plazo que generará presión migratoria sostenida desde las regiones vulnerables

La presencia rusa en Libia: una preocupación estratégica

Un detalle que aparece con creciente preocupación en los últimos informes es la presencia militar rusa en el este de Libia, particularmente en la base aérea de Maaten Al Sarra. FRONTEX advierte que esto crea un riesgo estratégico: Moscú podría utilizar su influencia en Libia para instrumentalizar flujos migratorios hacia Italia y Malta, replicando la táctica utilizada en Bielorrusia, pero a escala mediterránea.

Libia ya es el principal punto de partida de migrantes en el Mediterráneo Central, y el aeropuerto de Benina en Bengazi se ha convertido en un hub de tránsito para bangladesíes, sirios y paquistaníes. La combinación de redes de tráfico establecidas con influencia geopolítica rusa crea un cóctel que es potencialmente explosivo.

Conclusiones: un nuevo paradigma de seguridad fronteriza

El análisis de cinco años de informes FRONTEX muestra una transformación fundamental en la naturaleza de las amenazas fronterizas europeas. Europa ya no gestiona principalmente flujos migratorios espontáneos motivados por conflictos lejanos y pobreza. Hoy enfrenta un entorno donde la migración es deliberadamente instrumentalizada como arma geopolítica, donde redes criminales transnacionales operan con sofisticación sin precedentes, y donde los factores estructurales como el cambio climático generan presiones que solo irán en aumento.

La buena noticia es que Europa ha demostrado capacidad de adaptación: la gestión del COVID-19, el despliegue del Cuerpo Permanente, la reducción de flujos en el Mediterráneo Occidental son ejemplos de éxito. La mala noticia es que los desafíos superan con creces las capacidades de respuesta: la crisis de retornos se profundiza año tras año, la cooperación con países terceros se deteriora, y el entorno geopolítico es cada vez más hostil.

Como concluye el último informe ARA de FRONTEX: «La geopolítica es ahora el determinante más fuerte de los flujos migratorios». En un mundo en el que la migración se ha convertido en un arma más del arsenal geopolítico, Europa necesitará no solo las mejores tecnologías y más guardias fronterizos, sino una estrategia política integral que combine la cooperación internacional, el desarrollo en países de origen y, sobre todo, la unidad entre los Estados Miembros.

La pregunta que queda en el aire es si los 27 países de la UE serán capaces de mantener esa unidad cuando la próxima crisis, inevitable según todos los indicadores, golpee sus fronteras.

«Las fronteras exteriores de la Unión Europea no son líneas dibujadas en mapas. Son líneas que Europa dibuja cada día en las decisiones que toma sobre quién somos, qué defendemos y qué estamos dispuestos a perder para mantener lo que queremos preservar. El siguiente informe dirá si elegimos sabiamente.»

Este análisis se basa en los informes anuales de riesgos de FRONTEX para los períodos 2020, 2021, 2022-2023, 2023-2024, 2024-2025 y 2025-2026, que incluyen datos de más de 30 Estados participantes en el espacio Schengen.

Juan Manuel Llenderrozas es General de Brigada de la Guardia Civil (R)

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