La Ertzaintza investiga el incidente en el que ha fallecido un hombre de 31 años de edad este fin de semana junto a una céntrica discoteca en Vitoria. Al parecer, la víctima se ha golpeado en la cabeza tras caer al suelo y ha entrado en parada cardiorrespiratoria. Los agentes han detenido a uno de los porteros del local de ocio tras las primeras investigaciones sobre lo ocurrido.
Los hechos sucedían sobre las 04:53 horas del domingo en la calle La Paz de Vitoria. Un aviso al teléfono 112 de SOS-Deiak informaba que un hombre se había caído al suelo junto a la entrada de una discoteca. La persona se encontraba inconsciente. Inmediatamente se dirigieron al lugar patrullas de la Ertzaintza y un recurso sanitario, que comenzó a realizar maniobras de reanimación a la víctima. Sin embargo, no fue posible su recuperación y falleció en el lugar del suceso.
Tras las primeras indagaciones sobre lo ocurrido, la Ertzaintza ha procedido a detener a uno de los porteros del local por su presunta implicación en los hechos. Una de las normas de la discoteca es que no pueden entrar clientes que presentan síntomas de ebriedad, lo que podría ser el caso y motivara la acción del empleado del local.
En España, las funciones de un portero de discoteca y un vigilante de seguridad están reguladas por normativas diferentes, ya que tienen roles y responsabilidades distintas. Así, los porteros de discoteca o también llamados ‘controladores de acceso’, están regulados por normativas autonómicas, ya que la legislación sobre espectáculos públicos y actividades recreativas es competencia de las comunidades autónomas.
Algunas normas clave son la Ley de Espectáculos Públicos de cada Comunidad Autónoma (que varía según la región); los reglamentos autonómicos sobre controladores de acceso, que establecen requisitos como formación específica, registro y acreditación; y el Real Decreto 2816/1982, Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (establece normas generales).
Los porteros de discoteca tienen funciones limitadas y no pueden realizar tareas de seguridad como la vigilancia o detención de personas. Sus principales funciones incluyen el control de la entrada y salida del establecimiento; comprobar que los clientes cumplen con los requisitos de acceso (edad, vestimenta, etc.); evitar la entrada de personas en estado de embriaguez o bajo efectos de drogas; velar por el cumplimiento de las normas internas del local y colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad si es necesario.
Por su parte, los vigilantes de seguridad están regulados por la Ley 5/2014, de Seguridad Privada y el Reglamento de Seguridad Privada (Real Decreto 2364/1994). A diferencia de los controladores de acceso tienen formación específica y deben obtener una habilitación expedida por la Policía Nacional.
La diferencia principal es que el portero de discoteca solo controla el acceso, mientras que el vigilante de seguridad tiene formación y autorización legal para intervenir en situaciones de seguridad. En algunos locales se contratan ambos perfiles para cubrir distintas funciones.



