El Servicio de Seguridad Interior de Israel, Shin Bet, confirmó que Yair Netanyahu, hijo mayor del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, fue evacuado de urgencia de Estados Unidos y trasladado de regreso a Israel después de que los servicios de seguridad detectaran una amenaza significativa contra su integridad. La agencia israelí confirmó el operativo después de varios días de informaciones sobre un supuesto complot de asesinato contra el hijo del jefe del Gobierno israelí cuando residía en el área de Miami.
El Shin Bet explicó que, tras una evaluación de la situación, se tomó la decisión de extraer urgentemente a Yair Netanyahu junto con su equipo de seguridad y trasladarlo a Israel. La agencia no precisó oficialmente ni la naturaleza concreta de la amenaza ni quién se encontraba detrás de ella, por lo que la atribución directa del complot a Irán procede, por el momento, de informaciones de medios locales y fuentes de seguridad, y no de una confirmación pública detallada del Shin Bet.
La revelación se produce después de que el propio Benjamín Netanyahu afirmara esta semana, durante una entrevista con el Canal 14 israelí, que Irán había intentado asesinar a uno de sus hijos. En aquella intervención, el primer ministro no identificó inicialmente cuál de sus dos hijos había sido señalado como objetivo. “Irán señaló a uno de mis hijos. Irán intentó matarlo”, aseguró.
Posteriormente, diversas informaciones identificaron a Yair Netanyahu, de 35 años, como el hijo que habría estado en el punto de mira. Según una información publicada inicialmente por Newsmax y posteriormente recogida por otros medios, los servicios de inteligencia israelíes habrían tenido conocimiento del supuesto plan desde diciembre de 2025 y habrían alertado a las autoridades estadounidenses.
La información apuntaba además a que presuntos operativos vinculados a Irán se encontraban sobre el terreno en el área de Miami y habían realizado labores de vigilancia sobre la residencia, los desplazamientos y las rutinas del hijo del primer ministro. Estas informaciones no han sido detalladas públicamente por el Shin Bet, que se ha limitado a confirmar la existencia de una amenaza que consideró suficientemente grave como para ordenar su extracción.
De acuerdo con esas informaciones, la decisión de abandonar Florida se habría producido con carácter inmediato. Yair Netanyahu habría regresado a Israel sin recoger siquiera sus pertenencias personales y habría permanecido desde entonces en territorio israelí. El episodio habría quedado inicialmente bajo reserva mientras los servicios de seguridad evaluaban el alcance de la amenaza.
La confirmación del Shin Bet supone un paso más respecto a las primeras informaciones, ya que hasta ahora las autoridades israelíes habían evitado confirmar públicamente que Yair Netanyahu fuera el objetivo concreto de la amenaza mencionada por el primer ministro. La agencia sí ha reconocido ahora que existió un riesgo considerado significativo contra él y que ese riesgo desencadenó una operación urgente de extracción.
La operación de evacuación habría requerido incluso reforzar temporalmente el dispositivo de protección. Según información del Canal 12, agentes del Shin Bet que se encontraban en Nueva York dentro del equipo de seguridad del presidente israelí, Isaac Herzog, fueron desplazados a Miami para contribuir al operativo de extracción de Yair Netanyahu.
El episodio pone de manifiesto la creciente preocupación de las autoridades israelíes por las posibles operaciones de los servicios de inteligencia iraníes contra objetivos relacionados con la cúpula política y de seguridad de Israel. La tensión entre ambos países se encuentra en uno de sus momentos más elevados y los organismos de seguridad israelíes han advertido en distintas ocasiones de los intentos de Irán de obtener información sobre funcionarios, militares y figuras públicas israelíes.
La elección de Yair Netanyahu como supuesto objetivo tendría además una dimensión política. El hijo del primer ministro ha desarrollado durante los últimos años una intensa actividad en redes sociales y se ha convertido en una figura especialmente visible dentro del entorno político de su padre. Desde Estados Unidos ha participado activamente en la difusión de mensajes favorables al Gobierno israelí y muy críticos con sus adversarios políticos y con determinados medios de comunicación.
Su residencia en Florida también había generado controversia dentro de Israel por las medidas de protección que le proporciona el Estado. La situación adquirió especial sensibilidad después de los ataques del 7 de octubre de 2023 y de la movilización de cientos de miles de reservistas israelíes, mientras Yair Netanyahu permanecía durante buena parte de ese periodo en Estados Unidos. El coste y la duración de su dispositivo de seguridad habían sido objeto de críticas políticas y mediáticas.
En julio, además, una comisión ministerial relacionada con el Shin Bet había acordado ampliar durante al menos cinco años la protección de Sara Netanyahu y de sus dos hijos, mientras que el propio primer ministro dispone de un dispositivo de seguridad permanente. La decisión se produjo en un contexto de creciente preocupación por las amenazas dirigidas contra integrantes de la familia Netanyahu.
La cuestión central ahora es determinar qué información concreta llevó al Shin Bet a considerar que la vida de Yair Netanyahu estaba en peligro. La agencia no ha revelado públicamente si existía un plan operativo inminente, si se habían identificado individuos concretos ni qué grado de proximidad tenían los supuestos responsables respecto al objetivo.
Tampoco se ha hecho pública, de manera oficial y detallada, la supuesta cadena operativa iraní descrita por algunos medios. Por ello, aunque diferentes informaciones apuntan a una operación vinculada a Teherán y hablan de labores de vigilancia en Miami, estos extremos deben ser considerados informaciones atribuidas a fuentes de seguridad y medios de comunicación, mientras que la confirmación oficial disponible se limita a la existencia de una amenaza significativa y a la posterior evacuación del hijo del primer ministro.
¿Irán en suelo estadounidense?
El caso adquiere especial relevancia desde el punto de vista de la seguridad internacional y de las operaciones de inteligencia en territorio estadounidense. Si finalmente se confirmara que agentes vinculados a Irán realizaron labores de vigilancia sobre un objetivo israelí en Florida como paso previo a un eventual atentado, el episodio tendría implicaciones diplomáticas y de seguridad para Israel y Estados Unidos.
Por ahora, Yair Netanyahu se encuentra de nuevo en Israel bajo protección de los servicios de seguridad. El Shin Bet mantiene bajo reserva los detalles de la operación y de la amenaza que provocó su salida urgente de Miami. La confirmación oficial, sin embargo, ha dado credibilidad a la existencia de un riesgo que hasta hace pocos días permanecía envuelto en especulaciones y cuya dimensión exacta todavía no ha sido revelada.
El episodio añade así un nuevo capítulo a la creciente guerra encubierta entre Israel e Irán, en la que las operaciones de inteligencia, la vigilancia de objetivos y los intentos de infiltración se desarrollan paralelamente a la confrontación militar y política abierta. La protección de la familia del primer ministro israelí se ha convertido, en este contexto, en una cuestión de seguridad nacional, mientras las autoridades mantienen en secreto buena parte de la información sobre las amenazas detectadas.



