La Coalición de Voluntarios volvió a escenificar este lunes su respaldo político y militar a Ucrania en una nueva reunión de alto nivel celebrada en París, en la que participaron por videoconferencia los principales líderes europeos, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El encuentro, impulsado por Francia y el Reino Unido, sirvió para reforzar la coordinación entre los países aliados y adoptar nuevas medidas destinadas a fortalecer las capacidades defensivas europeas frente a la amenaza rusa.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la creación de una coalición europea de defensa contra misiles balísticos, integrada inicialmente por diez países: España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Ucrania. La iniciativa tiene un carácter exclusivamente defensivo y pretende acelerar el desarrollo de capacidades comunes para proteger el espacio aéreo europeo frente al incremento de la amenaza que representan los misiles balísticos.
Los países participantes acordaron comenzar a trabajar en la definición de requisitos operativos comunes, establecer grupos técnicos conjuntos, diseñar mecanismos de gobernanza compartidos y elaborar una hoja de ruta para impulsar la investigación, el desarrollo tecnológico y la financiación de estos sistemas de defensa. El objetivo es favorecer una mayor interoperabilidad entre los aliados y reducir los plazos para disponer de capacidades conjuntas.
Durante la reunión, Pedro Sánchez reiteró el compromiso de España con el apoyo a Ucrania y defendió que la cooperación entre los aliados constituye la mejor respuesta a los desafíos de seguridad que afronta Europa. El presidente español subrayó que la unidad europea resulta imprescindible para avanzar hacia una paz «justa y duradera» y afirmó que Europa debe contar con una voz propia en cualquier proceso de negociación para poner fin al conflicto.
Los líderes de la Coalición de Voluntarios coincidieron igualmente en mantener el respaldo político, económico y militar a Ucrania mientras continúe la invasión rusa, reforzando la coordinación entre los países participantes para garantizar que Kiev disponga de los medios necesarios para su defensa y para consolidar la seguridad del continente europeo. La reunión reafirmó además la voluntad de seguir desarrollando proyectos conjuntos de capacidades militares y de defensa que complementen el esfuerzo realizado tanto por la Unión Europea como por la OTAN.



