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miércoles, julio 29, 2026

Francia despliega sus soldados en Nueva Caledonia para frenar la insurrección popular

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Niveles de pobreza elevados, carestía de la cesta de la compra, incluso por encima de lo que cuestan las cosas en Francia… Una parte de la población de Nueva Caledonia ha dicho basta y exige un cambio de rumbo en esta zona autónoma francesa que se ubica en el Pacífico. El Gobierno Macron, no obstante, lo primero que ha hecho ha sido desplegar a su ejército para tratar de frenar la insurrección popular que pone en riesgo a su actual autoridad política.

A petición expresa del presidente de la República francesa, el ejército galo ya presta apoyo a las fuerzas de seguridad internas de Nueva Caledonia, asegurando, sobre todo, los puntos estratégicos del archipiélago como son los puertos, según informa el Ministerio de Defensa francés.

“A petición de Emmanuel Macron, las Fuerzas Armadas de Nueva Caledonia (FANC) se movilizaron para apoyar a las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI). Actúan en el marco de los requerimientos realizados por el Alto Comisionado de la República en Nueva Caledonia”, reveló el ministro de las Fuerzas Armadas el pasado 16 de mayo

Tres días antes habían estallado violentos disturbios en la isla. El 15 de mayo, el presidente de la República declaró el estado de emergencia. Pero el establecimiento de este régimen excepcional no modifica el papel ni las misiones de los ejércitos. De hecho, estos últimos están llamados a prestar apoyo a los ISP. Apoyo en tres niveles: protección de infraestructura, asistencia a la población y creación de un puente aéreo entre Francia y Nueva Caledonia.

Protección de infraestructura

La protección de estructuras esenciales, como las instalaciones aeroportuarias militares y civiles, está garantizada por el Regimiento de Infantería de Marina del Pacífico – Nueva Caledonia (RIMaP-NC). Este último agrupa a empresas que se recuperan periódicamente.

Asistencia a la población

Si las formaciones militares de Seguridad Civil se movilizan junto a empresas privadas para despejar las carreteras, las FANC asisten a la población mediante la entrega de alimentos, agua, medicinas y materiales de primera necesidad.

También brindan apoyo permanente a las estructuras médicas, operadas por el Servicio de Salud del Ejército (SSA), incluso en zonas de difícil acceso o remotas. El objetico es permitir la continuidad de la atención.

Creación de un puente aéreo entre Francia y Nueva Caledonia

Ya el 16 de mayo, la Alta Comisión en Nueva Caledonia anunció la creación de un puente aéreo entre Francia y Nueva Caledonia para transportar rápidamente refuerzos. Una misión “ampliamente cumplida”, asegura el Ministerio de Defensa.

“Es un esfuerzo logístico excepcional. Más de veinte vuelos militares intercontinentales ya para transportar refuerzos de policías, gendarmes y material procedente de Francia”, subrayó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas el 25 de mayo.

Así, explicó, “las conexiones aéreas en helicóptero o avión militar con el interior de Nueva Caledonia garantizan la implementación y continuidad logística. Finalmente, estos activos aéreos contribuyen, en conjunto con los socios regionales, al regreso de los ciudadanos extranjeros que lo deseen”.

También el 25 de mayo, el Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea y Espacial expresó su “orgullo” por la movilización de aviadores. “En 10 días se recorrieron más de 800.000 kilómetros”.

¿Qué es Nueva Caledonia?

Nueva Caledonia, un territorio francés en el Pacífico Sur, ha sido objeto de atención debido a sus procesos de referéndum sobre la independencia de Francia y la búsqueda de autodeterminación. Nueva Caledonia fue colonizada por Francia en 1853 y actualmente es una colectividad sui generis de Francia, lo que significa que tiene un estatus especial que le otorga un grado considerable de autonomía.

Los Acuerdos de Matignon (1988) y Acuerdo de Numea (1998) fueron cruciales para pacificar las tensiones entre los independentistas kanak (los pueblos indígenas) y los leales a Francia. Los Acuerdos de Numea establecieron un camino hacia posibles referéndums de independencia y la transferencia gradual de competencias de Francia a Nueva Caledonia.

Referéndums de Independencia

En noviembre de 2018, Nueva Caledonia celebró su primer referéndum sobre la independencia. El resultado fue que el 56,7% de los votantes eligieron permanecer como parte de Francia. En octubre de 2020, se llevó a cabo el segundo referéndum, en el cual el apoyo a la independencia aumentó, pero nuevamente ganó la opción de permanecer con Francia, con un 53,3% votando en contra de la independencia.

En diciembre de 2021, se realizó el tercer referéndum. Esta vez, el contexto fue complicado debido a la pandemia de COVID-19 y la baja participación de la comunidad independentista, que había pedido posponer la votación. El resultado fue un contundente «no» a la independencia, con más del 96% votando en contra, pero con una participación muy baja.

Situación actual y desafíos

A pesar de los referéndums, persisten tensiones sociales y económicas, especialmente entre la población indígena kanak y los descendientes de colonos europeos y otros grupos étnicos.

La cuestión de la independencia sigue siendo un tema central en la política de Nueva Caledonia. Hay debates sobre si realizar un cuarto referéndum o encontrar otras vías para abordar las aspiraciones de autonomía e independencia. Francia mantiene una presencia significativa en Nueva Caledonia, tanto en términos de apoyo económico como de seguridad. La relación entre Nueva Caledonia y Francia sigue siendo un tema crucial en las discusiones políticas locales.

Hay un compromiso continuo con el proceso de autodeterminación. El futuro político de Nueva Caledonia podría implicar más negociaciones y acuerdos para aumentar la autonomía o buscar nuevas formas de gobernanza.

Por su parte, el desarrollo económico, la igualdad social y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas son desafíos importantes que deben abordarse para lograr una convivencia armoniosa y sostenible.

Nueva Caledonia también tiene un papel en la geopolítica del Pacífico, y su estatus puede influir en las dinámicas regionales, especialmente en relación con países como Australia, Nueva Zelanda y las naciones insulares del Pacífico.

En definitiva, Nueva Caledonia se encuentra en un momento crucial de su historia, enfrentando desafíos internos significativos en su búsqueda de autodeterminación y equilibrio entre sus diversas comunidades. Los referéndums han sido hitos importantes, pero la situación sigue siendo dinámica y compleja, con un futuro que dependerá de nuevas negociaciones y acuerdos entre los actores locales y el gobierno francés.

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