El encuentro contrarreloj de este fin de semana en Ginebra (Suiza) entre el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el jefe de la Oficina Presidencial de Ucrania, Andriy Yermak, ha dado resultados inequívocamente esperanzadores. La Declaración Conjunta difundida esta madrugada daba ya algunas pistas: “Las discusiones mostraron un progreso significativo hacia la alineación de posiciones y la identificación de próximos pasos claros. Reafirmaron que cualquier acuerdo futuro debe defender plenamente la soberanía de Ucrania y lograr una paz sostenible y justa”.
Habrá que conocer con mayor precisión qué entienden las partes, especialmente EE.UU. por la defensa “plenamente” de la soberanía de Ucrania, pues en la propuesta inicial con la que acudió EE.UU. a este encuentro y de cuyo contenido Donald Trump ha dado a Zelenski como plazo máximo para una respuesta este próximo jueves, se recogería la pérdida de los territorios invadidos a día de hoy por Rusia.
En cualquier caso, ambas partes coincidieron en que las consultas de Ginebra, en la que han participado en paralelo y en la sombra el triunvirato europeo (Francia, Alemania y Reino Unido), fueron “muy productivas”, que, según dicha Declaración, dieron como resultado la redacción de “un marco de paz actualizado y perfeccionado”.
La delegación ucraniana, una vez más, reafirmó su “gratitud” por el “firme compromiso” de Estados Unidos y, personalmente, del presidente Donald Trump por sus “incansables esfuerzos” para poner fin a la guerra y a la pérdida de vidas.
En una comparecencia pública anoche ante los medios, al término de la minicumbre ucranio-estadounidense, Marco Rubio se mostró satisfecho y afirmó que “hemos logrado un progreso enorme”. Explicó que su delegación aterrizó en Suiza con el objetivo de abordar el plan de paz que ofrecía la semana pasada a Ucrania y, aunque admitió que “hay un par de cuestiones en las que debemos seguir trabajando”, sostuvo que “el informe de hoy indica que valió la pena (…) probablemente fue el día más productivo que hemos tenido en este tema, quizás en toda nuestra colaboración, pero sin duda en mucho tiempo”
Preguntado por cuáles sería los asuntos mayormente en desacuerdo entre las partes, se mostró cauteloso y afirmó, sin embargo, que “puedo asegurarles que los asuntos pendientes no son insalvables; solo necesitamos más tiempo del que tenemos hoy. Sinceramente, creo que lo lograremos”.




Cualquier acuerdo que no garantice la plena soberanía ucraniana será sólo un armisticio a plazo indeterminado. Baste recordar a Ferdinand Foch, que dijo que el Tratado de Versalles era un armisticio a 20 años y se equivocó en una semana.