La protección de los puertos europeos da un nuevo salto tecnológico. Indra Group ha liderado la demostración del proyecto europeo SMAUG (Smart Maritime and Underwater Guardian), una iniciativa de I+D+i que integra inteligencia artificial, sensores acústicos, vehículos autónomos y sistemas avanzados de mando y control para detectar de forma temprana amenazas submarinas y de superficie que puedan comprometer la seguridad de las principales infraestructuras marítimas del continente.
La validación del sistema se ha llevado a cabo en el Puerto de Valencia, uno de los principales nodos logísticos del Mediterráneo y de Europa.
El desarrollo responde al creciente desafío que representan fenómenos como el narcotráfico mediante embarcaciones semisumergibles, la colocación de artefactos en los cascos de los buques, el sabotaje de infraestructuras portuarias o las nuevas amenazas híbridas dirigidas contra instalaciones críticas. En un contexto en el que más del 80 % del comercio mundial se transporta por vía marítima, la seguridad de los puertos se ha convertido en una prioridad estratégica para la Unión Europea.
La principal innovación del proyecto reside en la integración de diferentes tecnologías en una única plataforma de vigilancia multidominio. El sistema combina hidrófonos capaces de detectar firmas acústicas de motores o buceadores, información procedente del Sistema de Identificación Automática (AIS), datos satelitales, algoritmos de inteligencia artificial y vehículos autónomos submarinos y aéreos que colaboran para confirmar cualquier actividad sospechosa antes de trasladarla a un centro de mando donde toda la información se analiza en tiempo real.

Las pruebas desarrolladas en Valencia se estructuraron en dos escenarios operativos que reproducían amenazas reales. En el primero, el sistema detectó anomalías acústicas en una zona de intenso tráfico marítimo, activando posteriormente vehículos autónomos equipados con sonar para inspeccionar los cascos de los buques en busca de objetos adheridos. La operación se completó con drones acuáticos y aéreos que proporcionaron imágenes y datos adicionales para facilitar la toma de decisiones desde el centro de control.
El segundo ejercicio simuló la entrada de embarcaciones no autorizadas y semisumergibles a través de la desembocadura del río Turia, una tipología de amenaza cada vez más utilizada por redes dedicadas al contrabando y al tráfico de drogas. En este caso, los sensores acústicos identificaron embarcaciones que no emitían señal AIS y que tampoco habían sido detectadas inicialmente por otros sistemas, lo que permitió desplegar vehículos no tripulados para su identificación visual mediante algoritmos de inteligencia artificial antes de proceder a su interceptación.
El proyecto forma parte del programa europeo Horizonte Europa y reúne a un consorcio de 22 organizaciones de siete países, entre las que figuran universidades, centros tecnológicos, autoridades portuarias, cuerpos policiales, guardias costeras y empresas especializadas. Durante las demostraciones participaron representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Vigilancia Aduanera, el Ministerio del Interior francés, los Guardacostas griegos, así como expertos de Interpol, Frontex y la Oficina de Contraterrorismo de Naciones Unidas, lo que pone de manifiesto el interés internacional por este tipo de soluciones.
Según explicó el coordinador del consorcio SMAUG y responsable del Centro de Innovación Tecnológica de Indra Group, Juan-Román Martínez Arranz, las pruebas realizadas constituyen «un paso decisivo» para validar tecnologías capaces de mejorar significativamente la detección temprana de amenazas marítimas y subacuáticas mediante un enfoque integrado que combina inteligencia artificial, sensores inteligentes y plataformas autónomas.
Los resultados obtenidos servirán ahora para evaluar la implantación progresiva de este modelo de vigilancia en otros puertos europeos. La interoperabilidad prevista con el Common Information Sharing Environment (CISE) permitirá además compartir información entre los sistemas de vigilancia marítima de los Estados miembros de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo, reforzando la capacidad de anticipación frente a amenazas que evolucionan cada vez con mayor rapidez.



