El Grupo de Trabajo dedicado a la elaboración de la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas en Italia ha lanzado una consulta pública sobre el primer borrador del documento. Las tecnologías cuánticas se presenta con un nuevo campo que aspira a darle una vuelta, en positivo, a lo que entendemos por seguridad, en este caso, de todo un país.
El Grupo, creado por el Ministerio italiano de Universidad e Investigación, en colaboración con el Ministerio de Defensa, el y Ministerio de Empresa y Made in Italy, la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ACN) y el Departamento para la Transición Digital (DTD) de la Presidencia del Consejo de Ministros, reunió a expertos del mundo de la investigación y representantes institucionales para delinear un marco estratégico destinado a fortalecer la posición de Italia en este sector de frontera.
La iniciativa se enmarca en un compromiso más amplio del país, sancionado con la firma de la Declaración Europea sobre Tecnologías Cuánticas por parte de la ministra de Universidad e Investigación, Anna Maria Bernini, con la que Italia confirmó su voluntad de intensificar las inversiones en investigación e innovación y desarrollar las competencias necesarias para apoyar el ecosistema cuántico de la Unión Europea, reconociendo también su valor estratégico en términos de seguridad global.
«El análisis del sistema italiano pone de relieve un panorama dinámico y en crecimiento, con un excelente tejido académico e industrial», señalan las autoridades italianas. Los institutos de investigación y las empresas nacionales participan activamente en los campos de la informática, la simulación, la metrología y los sensores.
A la luz de estas consideraciones, el Grupo de Trabajo ha elaborado un primer borrador de la Estrategia, disponible en este enlace para consulta de todos los actores del sector, que podrán aportar contribuciones y observaciones.
Las posibilidades de lo cuántico
Las tecnologías cuánticas pueden aportar avances cruciales en la seguridad de un país en varias áreas clave. En primer lugar, la criptografía cuántica, pues la distribución cuántica de claves (QKD) permite comunicaciones ultra seguras, ya que cualquier intento de interceptación altera el estado de las partículas cuánticas, alertando a los usuarios. Mientras, la postcriptografía cuántica supone el desarrollo de algoritmos resistentes a futuros ordenadores cuánticos que podrían romper el cifrado actual basado en RSA y ECC.
Luego están los análisis de datos masivos. Los ordenadores cuánticos pueden procesar grandes volúmenes de datos para detectar amenazas, ciberataques y patrones de actividad sospechosos con rapidez superior a los sistemas tradicionales, sin olvidar lo que representa la optimización de estrategias militares, a partir del modelado y simulación avanzada de escenarios bélicos, logística y planificación táctica en tiempo real.
En cuanto al radar cuántico, se trata de sistemas que utilizan el entrelazamiento cuántico para detectar aviones furtivos o submarinos sin depender de ondas de radio tradicionales, en tanto que el GPS cuántico es una alternativa a los sistemas de posicionamiento actuales que podrían ser vulnerables a interferencias o hackeos.
En el ámbito del espionaje y el contraespionaje, y en concreto en lo concerniente a la intercepción de señales, las computadoras cuánticas podrían descifrar códigos y mensajes encriptados más rápido, lo que podría afectar la inteligencia militar y el espionaje. Así mismo, las tecnologías cuánticas podrían reforzar la seguridad de infraestructuras críticas (redes eléctricas, bancos, telecomunicaciones).
Este universo contempla también la investigación de nuevos materiales para blindaje, sensores avanzados o combustibles eficientes para sistemas militares. En suma, el impacto de la computación cuántica en seguridad nacional es enorme, por lo que países como EE.UU., China y la UE están invirtiendo fuertemente en estas tecnologías para mantener ventajas estratégicas.



