El reciente informe del Científico Jefe de la OTAN sobre Guerra Cognitiva, elaborado por la Organización de Ciencia y Tecnología (STO), se presenta como un documento de apoyo a la toma de decisiones para el liderazgo político y militar aliado. Este informe, que no refleja las posiciones oficiales de la OTAN sino análisis independientes de la STO, traduce complejos avances en ciencia y tecnología en recomendaciones para anticipar disrupciones tecnológicas y cerrar brechas de capacidad.
Destaca la reaparición de la guerra cognitiva (definida como la explotación de la cognición humana para alterar decisiones a nivel individual, grupal y societal) en un entorno marcado por la fragmentación de la confianza pública, la desinformación masiva (deepfakes, interferencias electorales) y las macrotendencias como la carrera por la IA o la revolución biotecnológica. El documento vincula esta amenaza al Concepto Estratégico de la OTAN de 2022 y al NATO Warfighting Capstone Concept de 2021, donde la “superioridad cognitiva” emerge como imperativo clave junto a la resiliencia y la proyección de influencia.
Marco conceptual innovador
El núcleo analítico y marco conceptual que refleja la naturaleza multifacética y multidimensional de la guerra cognitiva es el “House Model”, desarrollado por el equipo de especialistas del comité STO Human Factors and Medicine (HFM-ST-356), el que identifica siete áreas de conocimiento ST (Science & Technology) esenciales: la conciencia situacional y el sensemaking, los efectos cognitivos, el modus operandi del adversario, las habilitadores tecnológicos, la neurociencia cognitiva, las ciencias del comportamiento y las ciencias sociales–culturales.
Este modelo, integrado al ciclo OODA (Observar-Orientar-Decidir-Actuar), permite analizar los ataques cognitivos desde las perspectivas blue team (defensiva) y red team (adversaria), siempre vinculado por los marcos ético-jurídicos aliados.
El informe resume tres funciones prioritarias: degradar las capacidades enemigas, mejorar la cognición humana–tecnológica e incrementar la resiliencia para resistir y recuperar el rendimiento. Ejemplifica con casos reales, como las narrativas rusas pre-Ucrania, y enfatiza la convergencia de PsyOps, InfoOps y ciberoperaciones con la IA para manipular los comportamientos por debajo del umbral bélico.
Avances en investigación de la NATO Science & Technology Organization (STO)
Desde 2022, cuando la Junta de Ciencia y Tecnología (STB) de la OTAN declaró la guerra cognitiva “desafío estratégico”, la STO ha impulsado 20 actividades de investigación con más de 200 expertos de 26 aliados y socios, además de otras entidades como el Mando Aliado de Transformación (ACT) o el Centro de Excelencia en Comunicaciones Estratégicas (STRATCOM CoE). De ellas, 11 ya están completadas (6 son públicas), 5 están aún en curso y el resto planificadas o pendientes; abordan desde simuladores de redes sociales hasta alertas cibernéticas y entrenamiento cognitivo.
Se ha creado una Comunidad de Interés permanente para alinear la investigación con las necesidades operativas, con aportes a conceptos como el de Guerra Cognitiva del ACT (2023).
Fortalezas
El informe brilla por su enfoque interdisciplinar y práctico, traduciendo teoría (de Sun Tzu a Du Cluzel) en agendas concretas, y por su postura puramente defensiva que evita los dilemas éticos ofensivos. Refuerza la necesidad de un enfoque whole-of-society y whole-of-government, esencial en las democracias que son vulnerables a la explotación de sus libertades.
En síntesis, el Informe del Científico Jefe de la OTAN sobre guerra cognitiva traza una hoja de ruta estratégica para lograr la superioridad cognitiva aliada frente a adversarios que explotan las libertades democráticas como vector principal del ataque híbrido.
Su «House Model» y la ambiciosa agenda STO de 20 actividades de investigación marcan un hito en la transición de la guerra multidominio hacia un campo de batalla cognitivo permanente, donde el ciclo OODA se convierte en objetivo prioritario y la resiliencia social emerge como la última línea de defensa.
Para profesionales de la inteligencia y la seguridad, representa tanto una advertencia como un llamamiento urgente a hacer operativo el conocimiento ST en las doctrinas nacionales, cerrando la brecha entre la investigación puntera y las capacidades de respuesta efectiva ante una amenaza que ya no distingue entre paz, crisis y conflicto.



